Capitulo 8 - No Te Vayas

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-Narra Dulce-

Lo abrazo con fuerza al verlo, sintiendo un alivio enorme al saber que está bien pero lo siento tiritar y me separo avergonzada por semejante abrazo.

Dulce: disculpa, es que me dijeron que estabas muy enfermo y estaba preocupada.

Víctor: sí... no me siento nada bien.

Dulce: ¿puedo pasar? Digo no es nada bueno que te dé el aire, hace mucho frío afuera.

Víctor: pasa.

Lo veo sonreír al entrar en el departamento y cuando lo veo cerrar la puerta corro a ayudarlo porque lo veo tambalearse.

Dulce: Víctor... ¿Qué pasa?

Víctor: no me siento bien, me tiembla todo.

Dulce: vamos, tienes que regresar a la cama.

Lo ayudo a caminar hasta llegar a su cuarto, le ayudo a meterse entre las sábanas y cuando me siento junto a él me mira muy sonriente.

Víctor: que lástima que no pueda aprovechar en condiciones la oportunidad de tenerte en mi cama.

Dulce: Víctor por favor no digas esas cosas.

Víctor: podría hacer el esfuerzo, ya que viniste hasta acá.

Dulce: de verdad que eres idiota y yo preocupada por ti, mejor me voy.

Trato de levantarme de la cama pero siento que me toma por la muñeca y tira de mí haciendo que me siente de nuevo junto a él.

Víctor: discúlpame, por favor no te vayas.

Dulce: ¿para que me quedaría? Si estás haciendo esas bromitas es que no estás tan enfermo.

Víctor: no por favor, ya no más bromas...

Dulce: la verdad es que no te ves tan mal.

Víctor: no, en serio me siento muy mal no me dejes solo por favor.

Dulce: me quedaré un poco pero si vuelves a hacer otra bromita me voy.

Asiente sonriendo y siento como suavemente suelta el agarre de mi muñeca y toma mi mano sin dejar de mirarme a los ojos haciendo que mi corazón se acelere sin explicación.

Lo observo dormir, respira pausadamente aunque con algo de dificultad y eso me hace sentir un nudo en el pecho pero se ve tan tranquilo así que no he podido negarme. Estoy sentada con mi espalda apoyada en el cabecero de la cama y él abrazado a mi cintura sin soltarme ni un segundo, acaricio su cabello controlando su calentura que la verdad me preocupa bastante porque está muy alta.

Cuando miro la hora veo que ya es bastante tarde y yo debería regresar a mi casa pero no puedo dejarlo así, acaricio su mejilla despacio hasta que abre los ojos lentamente.

Dulce: hola...

Víctor: hola.

Dulce: ¿te sientes mejor?

Víctor: no... bueno sí porque estás aquí pero no...

Dulce: ya me hiciste un lío.

Ambos reímos aunque él lo hace con algo de dificultad y termina tosiendo, se incorpora un poco mientras masajeo su espalda hasta que se le pasa y lo veo algo demacrado.

Dulce: voy a prepararte algo de comer.

Víctor: no, no tengo hambre.

Dulce: Víctor no te comportes como niño chiquito, tienes que comer así que voy a prepararte algo.

Quiero AmarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora