Una luz tenue me recibió al mundo de los vivos, paseé la mirada por todos lados y sólo vi a Bentley bien dormido en una silla a mi lado. Me dio ternura verlo así, hacía tiempo que no lo veía dormido.
Me dio ganas de levantarme de la cama, pero mi dolor era mayor, tanto que me rendí y dejé de hacer esfuerzo alguno.
Estaba hambrienta pero no quería despertar a mi hermano, solté un bufido y él despertó de un salto.
—Lo siento... lo siento... no iba a dormirme pero no pude evitarlo...
—Tranquilo Bentley está bien, ¿dormiste cómodo?
—Sí, estar en este hospital que ya se ha convertido casi en mi casa me enseñó a descansar bien.
—Eso es excelente— sonreí evitando la risa.
—¿Tienes hambre?
—Demasiada, podría comer y comer en estos momentos— Bentley se rió y alcanzó la bandeja con la comida y me dio de comer como a una bebé.
La puerta se abrió y dejó ver a un Kenny Clarck ojeroso y cansado, pero con una sonrisa en su rostro, acompañado de un Nick Gray serio.
—Buenos días y provechito— sonrió Kenny. —Tu jefe tiene unas preguntas que hacerte— él se encogió de hombros, yo hice una mueca y luego asentí.
—¿Pueden quedarse todos verdad señor Gray?— pregunté y él asintió.
—¿Tiene algo que ver con lo que me dirías en la madrugada?— me susurró Kenny.
—Sí, ¿no estás ocupado?
—Para nada, ya entregué el puesto— guiñó.
—Muy bien, vamos a comenzar— Gray escribió mi nombre muy probablemente en la libreta que llevaba y Bentley paró de darme de comer.
—Creo que yo mejor me voy— dijo mi hermano.
—Como guste joven Prescott— indicó Gray. Yo le miré suplicante pero él me guiñó y salió. Kenny se acomodó donde Bentley estaba y soltó un suspiro de alivio, realmente estaba cansado.
—Bien Riley, ¿qué fue exactamente lo que ocurrió?— rápidamente me tensé y comencé mi horrible experiencia.
Kenny se quedó perplejo después de escuchar mi testimonio. Sostenía mi mano y yo sentí la suya muy fría, temía que en una de esas cayera desmayado por que se le bajara la presión arterial.
Gray terminó su mini interrogatorio y me dejó a solas con Kenny. Él se puso de pie y dio unas vueltas por la habitación.
—Por eso me adelanté a decirte que no te lastimaras emocionalmente— estaba sin palabras que ni sabía qué decir.
—No puedo... creerlo... si se veía una chica tan dulce y cariñosa...
—Yo tampoco lo creía, sólo trataba de imaginarme que no era ella pero fallé...
—Nos engañó... me engañó— Clarck tenía sus manos empuñadas y una lágrima rodó por su mejilla, me sentí culpable pero de una u otra manera él tenía que saber que Audrey era una mala mujer.
—Me imagino tu sentir, aún no sé si lo que me dijo es verídico de verdad— me excusé tratando de animarlo —sólo Wyatt nos puede decir la verdad.
—Wyatt— murmuró en un hilo de voz.
—¿Pasa algo con él?
—Está en cuidados especiales, muy delicado de salud.
—¿Qué le pasó?
—Graves contusiones y fue operado en los intestinos, uno de ellos casi explotaba por decirlo así.
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Agente Prescott
No Ficción¡HISTORIA APTA PARA TODO EL PÚBLICO! Riley Prescott se convierte en agente del FBI. Su principal objetivo era conseguir el puesto de agente especial, un trabajo que la apasionaba. Ella trabaja en colaboración con otros agentes en la investigación d...
