Estaba a centímetros de sus labios, de verdad quería besarlos. Pero la puerta se abrió y los dos volvimos a la tierra, tomé la torunda para simular que lo estaba curando.
La enfermera Danny nos miró sorprendida y yo le dediqué una sonrisa.
-¿Qué está pasando aquí?- fue lo primero y lo que menos quería que preguntara.
-Yo... lo estoy curando.- levanté la torunda y Kenny asintió.
-Okey...- respondió Danny no muy convencida. Tomó una cajita y salió dejándonos solos de nuevo.
-Es una chismosa.- opinó él.
-No, no lo es. Hizo bien.- defendí.
-Bueno...- se encogió de hombros para empezar a protestar.
-Se supone que venimos aquí para que te curara los golpes.- interrumpí.
-Eso sí.
Desheché la torunda y luego me quedé viendo a Kenny con los brazos cruzados. Él me miró suplicante. -Nos vemos en el quirófano.- fue lo último que dije y salí de la enfermería hacia ese lugar.
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Cuando abrí los ojos estaba en la oficina, me había quedado dormida nuevamente en el escritorio y a punto de terminar el documento, sacudí mi cabeza y me puse a escribir nuevamente.
Gray llegó.
-Agente Prescott, ¿ya tiene el documento que le pedí?
-Claro, está imprimiendo.- señalé la impresora y al fin se dejaron ver un paquetito de hojas que entregué a Gray, él me agradeció y yo caminé por mis cosas ya que ese día era domingo, y al día siguiente empezaban las vacaciones y mi recibimieto a novatos, y tenía que ir a darme un buen baño por lo menos.
Wyatt me marcó.
-Buenos días.- saludó.
-Hola Wyatt.
-¿Podrás ir a la carrera?
-Sí.. ya me ordené en horarios y todo, y sí.
-Okey, entonces te veo en el lugar que te mandaré la dirección.
-Perfecto, bye Wyatt.
-Bye Riley.
Guardé el móvil y caminé a la estación del metro para irme a casa a descansar para estar lista en la noche.
Por la tarde, Audrey llegó a casa también con cara de zombie.
-Descuida hermana, yo vine peor.- le dije haciéndola reír.
-Guardias de nuevo.- bufó. -Al menos me dieron tiempo para dormir.
-¿O sea que regresarás al hospital?
-No, para nada. Hoy le toca a otro equipo de doctores.
-¿Y cómo te fue?- ella soltó un suspiro. -¿Y ese suspiro?- me senté a su lado en el sofá y ella empezó con su relato.
-¿Porqué no dejaste que te besara?
-¡No Riley! Kenny es solo mi mejor amigo y nada más. Aparte me sentí como una zorra delineando sus labios.
-Audrey, aún no has vivido. Si tú sientes algo muy en lo profundo de tu corazón, déjalo fluir.
-No, no y no. No puedo, medicina es una carrera muy pesada y apenas tengo tiempo para mi, ¿crees que tendría tiempo para una relación?
-Por favor... puedes ordenarte hermana, además los dos son doctores ¿cuál es el problema?
-No lo sé, tengo que pensarlo.
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Agente Prescott
Sachbücher¡HISTORIA APTA PARA TODO EL PÚBLICO! Riley Prescott se convierte en agente del FBI. Su principal objetivo era conseguir el puesto de agente especial, un trabajo que la apasionaba. Ella trabaja en colaboración con otros agentes en la investigación d...
