Riley.
—Maldita idiota, mira cómo me dejó— sacudí mi ropa y me toqué el labio, me ardía. La muy perra me había lastimado, pero yo a ella aún más. Tenía que arreglar esto con Ackerman a la voz de ya.
—¿Me puedes decir qué demonios le pasa a tu novia?— gruñí molesta.
—Ella ya no es mi novia. Pero no comprende que para mi ya no existe.
—Pues no lo parece. ¿Sabes qué? Quédate con tu rubia, yo puedo estar sola como hasta ahora. Ya bastantes problemas tengo como para meterme en otro.
—¿Pero qué estás diciendo? Riley yo... te prometo que no volverá a suceder de verdad.
—¡Cállate Ackerman!— cerré los ojos con fuerza. —Basta ya por favor. Un no es un no.
—Pero...
—¡Que te calles!— la puerta se abrió y Elijah entró con cara de confusión.
—¿Qué le pasa a la rubia esa?— dijo posándose en el umbral de la puerta. —Hasta yo me llevé mis rasguños— se descubrió la parte del cuello, estaba muy arañado y la cara también.
—Es una desquiciada, no sé qué hace en la calle— dije enojada.
—Aunque veo que a ti te dejó peor. Vamos te curaré esas heridas.
—Gracias Elijah, yo puedo sola de verdad...
—Vamos— insistió. Volví la mirada a Rick quien nos miraba con rabia. —Contigo hablará Gibson, los gritos de esa chica llegaron hasta sus oídos, así que estás en problemas— le advirtió a Rick.
—Eso lo sé— murmuró molesto.
Elijah abrió la puerta y del otro lado estaba Mike muy molesto. La vena de su cuello palpitaba.
《Merecido se lo tiene el idiota》
Mi amigo me llevó hasta la sala de descanso y comenzó a curarme.
—Se ve que sabes curar heridas de peleas de calle — se rió con ganas.
—Bueno, es que cuando te metes en una y otra muy seguido aprendes a autorepararte solo— ahora yo me reí.
—¿De verdad peleas en la calle?
—Cuando era un niño sí, así que tenía que esconder mis heridas o mamá me hacía otras peores— no pude aguantarme la risa, en un rato ya tenía la mejilla con una gasa.
—Gracias Elijah, ahora permíteme curarte los rasguños de gata.
—Tranquila, yo puedo hacerlo solo. Ahora corre porque Coke te espera.
—¡Es cierto!— estrellé mi palma en mi frente y salí corriendo a la morgue donde se encontraba.
—¡Menuda golpiza que se dieron!— dijo Coke divertido después de interrogarme sobre el origen de mi herida en la mejilla.
—Muy gracioso— fingí molestia pero la risa me delató.
—Oye esa chica está loca— buscaba un par de guantes para dármelos.
—Dímelo a mi— me crucé de brazos. Al fin él me entregó los guantes, me los puse y comencé a revisar los cuerpos y hacer anotaciones para la investigación.
.......
—¿Entonces te diste una golpiza con la heredera de P&P?— preguntó Shannon estallando en una carcajada.
—Sí, ¿qué empresa tiene ese ridículo nombre?— me agarré el estómago porque ya me dolía de tanto reír.
—Pues los idiotas de sus padres— Shannon estaba roja de tanto reírse. —Significa Porter y Price automotores.
ESTÁS LEYENDO
Agente Prescott
Non-Fiction¡HISTORIA APTA PARA TODO EL PÚBLICO! Riley Prescott se convierte en agente del FBI. Su principal objetivo era conseguir el puesto de agente especial, un trabajo que la apasionaba. Ella trabaja en colaboración con otros agentes en la investigación d...
