Explosión en tienda de autoservicio deja dos muertos y varios heridos.
Nueva York.
Una explosión de la que se desconocen las causas, acaban con la vida de dos agentes del FBI, y dejan a un elemento herido, junto a otras personas y el dueño de la tienda.
Testigos aseguran que unos tipos vestidos de negro arribaron a la tienda y que muy probablemente ellos sean los responsables de dicha explosión. Se sospecha que es obra de la mafia.
Sentía que estaba en un lugar donde sólo había paz y tranquilidad. Todo lo veía blanco, pero borroso. Alguien decía mi nombre pero no reconocía la voz, entonces me giré y vi a Wyatt.
—¿Wyatt?— él estaba parado a una distancia de mi, caminé hacia él y acaricié su mejilla.
—Sí Riley, soy yo— tomó mis manos.
—¿Dónde estamos? ¿qué pasó contigo?
—Estamos en el mismo lugar, tú debes despertar de este sueño.
—¿Es un sueño? ¡yo te quiero a mi lado!
—Sí, es una pesadilla para ti.
—¿Pero qué hice para merecerme esto?
—Hay alguien que quiere verte— Noah apareció detrás de él, yo fui y lo abracé fuertemente.
—Te quiero mucho Riley, despierta por favor.
—Ya sé que me quieres, ¿pero no despertarás conmigo?
—No, eso no pasará. Haz tu trabajo, véngate de quienes me hicieron daño. Despierta— acarició mi cabello y yo empecé a escuchar que hablaban a mi alrededor.
Abrí los ojos de golpe, vi que a mi alrededor estaban varias personas vestidas de blanco y con cubrebocas. Pensé que era un hospital.
—¡Ha despertado!— exclamó una voz.
—¡Tomen su presión arterial y su ritmo cardíaco!— ordenó una segunda persona.
Mi garganta me dolía, y entonces empecé a sospechar lo peor... de mi boca sólo salían balbuceos y ninguna palabra. —¿Otra vez en el maldito hospital?— Pensé. Esta ya sería la segunda vez que estoy aquí, ya es el colmo.
Pero de repente vi que una señora de cabello rubio entró tapándose la cara. Era mi madre.
—Hija— apretó mi mano. —Pensé que ya te había perdido...— balbuceé. —Eres muy valiente...— detrás venía Bentley y papá, los dos muy preocupados.
—¿Qué me ha pasado? ¿dónde está Noah? ¡dónde rayos estoy!— preguntaba mi subconsciente.
—Estás en España— dijo Bentley. —Sufriste un accidente, una explosión. Llegaste muy mal al hospital y tuvieron que inducirte un coma de seis días.
—¡Maldita sea! ¡¿Dónde está Noah?!— me preguntaba.
—Tú fuiste la única sobreviviente— interrumpe papá. —Tus amigos Noah y Ben no tuvieron tu misma suerte.
Unas lágrimas se me escaparon. Por eso Noah me dijo en mi sueño que despertara. Mi familia me abrazó tiernamente, comprendían mi dolor emocional.
Según los cálculos de Bentley, sólo pasaron otros tres días para que me llevaran a casa, mi habla ya estaba volviendo y pronto me enteraría de qué es exactamente lo que había pasado.
—Bienvenida a casa— dijo papá mientras me ayudaba a subir las escaleras.
—Pa...— llamé su atención.
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Agente Prescott
No Ficción¡HISTORIA APTA PARA TODO EL PÚBLICO! Riley Prescott se convierte en agente del FBI. Su principal objetivo era conseguir el puesto de agente especial, un trabajo que la apasionaba. Ella trabaja en colaboración con otros agentes en la investigación d...
