Los días que Murray mencionó, pasaron muy rápidos, en total sólo fueron 3 días. Ya quería salir de esa habitación... pero durante esos días Kenny no se apareció por la habitación. Me sentí muy culpable y mi mente divagaba pensando cosas negativas de lo que pudiera hacer. Al fin una enfermera llegó sola.
—Buenos días señorita Prescott— sonrió abiertamente.
—Buenos días— le devolví la sonrisa.
—Soy Denisse, y estaré con usted estos minutos, ya que hoy por fin se va a casa.
—Que bueno, ya quería salir de aquí— ambas nos reímos.
—Debo admitirlo, estar como paciente no es nada divertido.
—Ya lo creo— ella quitó el catéter y los demás cables que conectaban al monitor.
—Ya está, ahora esperaremos al doctor Murray para que le dé la hoja de alta.
—Bien, enfermera... ¿y el doctor Kenny Clarck?
—Él tuvo cirugías estos últimos días, también tiene una hoy.
—Ah... bueno, ¿y el doctor Ferguson?
—Él fue detenido por tener complicidad con la doctora Audrey... ¿es su hermana verdad?
—Sí, es mi hermana.
—Oh... cuánto lo siento.
—No pasa nada, al menos estoy bien—sonreí.
—Exacto, bueno descanse lo que le resta, tengo otros pacientes.
—Claro, gracias.
Denisse cerró la puerta y yo acomodé mejor mi cabeza en la almohada.
Tenía los pensamientos despejados, había pensado mucho en tonterías, y ahora volvería a la realidad y muy probablemente me toparía con Audrey. Supuse que ya la habían interrogado pero Noah no quiso darme detalles.
Al poco rato llegó Murray acompañada de Denisse.
—¿Cómo amaneciste Riley?— la gruesa voz de Murray hizo que volteara y sonriera.
—Bien, ya el dolor es menos.
—Eso me alegra mucho— saca una hoja de papel —ya es momento que abandones el hospital, te ayudaremos a ponerte de pie.
—¿Y mi familia?
—Están afuera, esperándote— el doctor pide que pase mi brazo por su cuello y me levanta con cuidado. —Denisse te ayudará a cambiarte y bañarte— fue rápido a detenerme.
—Okey, gracias doctor— esbozé una sonrisa.
—No es nada, te veo la próxima semana— señaló una especie de carnet —Cuídate mucho por favor, nada de trabajar aún.
—Lo haré, no se preocupe.
—Bien, hasta entonces— él salió de la habitación y Bentley entró.
—Voy a ayudarte con el baño— dijo Denisse y Bentley me ayudó hasta llegar a la regadera.
Después de bañarme, Bentley le pasó mi ropa limpia a Denisse y posteriormente empecé a caminar con cuidado.
Bentley me detenía de la cintura con extremo cuidado. Mamá caminó con Denisse por las escaleras para pagar la estancia en el hospital y mi hermano y yo, fuimos en el ascensor.
En la salida, mamá ya estaba esperándonos sentada con una bolsa en las manos.
—Vamos a casa— sonrió de oreja a oreja.
—Espera mamá, debo saber dónde está Kenny.
—Pero Riley...— Bentley iba a empezar a protestar.
—Pero nada Bentley, debo agradecerle mínimamente— miré el reloj de la recepción y aún eran las 8:45 a.m. —Creo que todavía no está en cirugía, ayúdame Bentley— él obedeció y caminamos hasta la recepción donde la enfermera nos explicó que estaba en su consultorio en espera de otro anestesiólogo y su equipo.
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Agente Prescott
Nonfiksi¡HISTORIA APTA PARA TODO EL PÚBLICO! Riley Prescott se convierte en agente del FBI. Su principal objetivo era conseguir el puesto de agente especial, un trabajo que la apasionaba. Ella trabaja en colaboración con otros agentes en la investigación d...
