-Hola guapo- dije en un susurro casi al oído de Bancroft, él soltó su cigarrillo y me detalló de pies a cabeza.
-Hola nena, ¿bailamos?
-Por supuesto- guiñé.
Él se puso de pie y caminamos a la pista donde más personas bailaban sin parar al ritmo de pop dance.
Estaba disfrutando de verle la cara de idiota a Bancroft, además de que colaboraría con la sociedad, al atrapar al último miembro de la organización criminal al mando de Carey Logman.
Yo continué bebiendo más brandy y de vez en cuando Ginebra que me ofrecía Bancroft.
Sabía que esta operación no era de que la terminaría el mismo día, incluso estaba consiente de que muy probablemente terminaría como prostituta al igual que las chicas de ese establecimiento.
Y así sucedió.
Después de emborracharme, Bancroft me llevó a una casa donde estaban las demás chicas, me golpeó y luego una mujer ya mayor dijo unas cuantas palabras hirientes a todas nosotras, pero las demás chicas lloraban. Vi a Elizabeth entre todas ellas, yo le dediqué un asentimiento de cabeza pues me dolían las costillas donde el muy maldito me golpeó.
Me retorcía de dolor. Escuché que el bullicio paró en el antro para dar lugar a una balacera a las afueras.
Las chicas se tapaban las orejas para no escuchar esos balazos, yo sólo pensaba en mis amigos, esperando que ellos estuvieran pensando llevar a cabo pronto la otra parte del plan acordado.
Pasaron más o menos dos días en ese lugar apestoso, donde nos daban de comer una vez al día y obligaban a las demás chicas jóvenes a atender a viejos asquerosos, yo me salvaba porque fingía dolor extremo en las costillas, y también tenía el rostro todo morado de tantos golpes que recibí de parte del gusano de St.Leger.
Pasaron otros días, y no sé de dónde demonios consiguió Rick disfrazarse de cómplice de ellos, ni siquiera se daban cuenta, incluso él hablaba con los demás como si nada. Eso sí, no podía hablarle.
Wade por su lado, se disfrazó de comprador de drogas y Elijah de "cliente". Wilson era quien se quedaba fuera para mantener al pendiente de cualquier peligro a los otros tres.
Ese día Elijah pidió que yo le "atendiera", así que la vieja estúpida me aventó un vestido demasiado corto, zapatillas y maquillaje.
-Andando estúpida- me dijo y yo hice una mueca de disgusto. -¡Vamos que para eso es que sirves!- me levantó casi a patadas. Yo tenía ganas de decirle mil maldiciones y darle de cachetadas, pero me tranquilicé.
Pero antes de irme, vi que llevaron a una chica con el rostro cubierto con un saco.
Le retiraron el saco y era... ¡Antonella Porter!
¡Dios santo!
Ella alcanzó a verme, pero yo le hice de señas para que no me dijera nada ni me viera, ella asintió atemorizada pues después de estrellarla contra el suelo, comenzaron a golpearla y abusar de ella.
Yo corrí a mi encuentro con Elijah. Ya tenía casi un mes sin verle, y fingiendo para no hacer nada más.
-¡Elijah!- me aferré a su cuerpo y comencé a llorar.
-Oh Riley... ¿cómo te sientes?
-¡Terrible! ¿te enteraste?
-Sí, Antonella tiene como 6 días desaparecida. Esta es tu oportunidad.
-Estás loco Elijah. Ya sácame de aquí.
-Ya tranquilízate, ¿sabes lo que hay que hacer cierto?
Asentí. Su teléfono comenzó a vibrar.
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Agente Prescott
Não Ficção¡HISTORIA APTA PARA TODO EL PÚBLICO! Riley Prescott se convierte en agente del FBI. Su principal objetivo era conseguir el puesto de agente especial, un trabajo que la apasionaba. Ella trabaja en colaboración con otros agentes en la investigación d...
