Bentley nos hizo el favor de llevarnos a casa.
Audrey y yo bajamos como niñas pequeñas y dejamos a Bentley solito con mis maletas.
Mamá nos abrió la puerta y extendió sus brazos para poder darle un abrazo.
La abracé con muchísimo cariño y a ambas se nos salieron lágrimas.
Pronto subimos las tres a la habitación de papá, y lo vimos ahí tendido en cama.
-Hola papi.- le di un ligero beso en la frente y él me sonrió.
-Hola hija- me miró con los ojos entrecerrados como queriendo recordar mi nombre.
-Soy Riley.- le dije tomando su mano.
-Riley... ¿cómo estás hija?
-Bien papá, ¿tú cómo te sientes?
-Igual, no he cambiado nada.
-¿Llevas tratamiento, chequeo médico?
-Sí, pero no siento cambio alguno. Me la paso en cama todo el día y ya me aburrí.
-Te entiendo papá, pero es lo mejor. No debes esforzarte y mucho menos caminar para irte al hospital.
-Quisiera ir a trabajar.
-No papá. Tú te quedarás aquí y nosotros seguiremos haciéndonos cargo de ustedes.- seguía apretando su mano.
-Lo que menos quiero es ser una carga para ustedes.
-Ninguna carga, te queremos y por eso hacemos todo lo posible por cuidarlos.- me siento en una silla y paso mi brazo por su cabeza para abrazarlo.
Audrey y mamá salieron haciéndome de señas para que bajara con papá.
-¿Y ya tienes novio, Riley?- papá se ríe.
-¡Papá!- digo entre carcajadas.
-¿Qué? Sólo quiero saber si alguien ya pudo ganarse ese tu duro corazón.
-Pues no, aún nadie y no soy dura- defiendo.
-¡Sí lo eres! Siempre fuiste dura. Y cuando te ponías dulce y cariñosa es porque querías algo.
Mis mejillas se encendieron y me reí con ganas. -He cambiado.- seguí riendo.
-Riley, cambia tu carácter.- me dio un golpecito en la nariz.
Entonces Audrey entró para llevarse a papá, ya era hora de comer.
Le ayudé para que se pusiera de pie y que pudiera tomar su bastón.
Bajamos las escaleras con mucho cuidado. Ahora comprendía a Audrey; era un trabajo difícil cuidar de papá.
Ya estaban a la mesa mamá y Bentley. Cuando nos vio bajando con papá, él se levantó rápido y nos terminó de ayudar.
Se sentó a la mesa y empezamos a comer.
-Te decía Riley, debes cambiar tu carácter- continuó.
-Supongo que tienes razón.- bajé la mirada.
-Sí, si no cuándo te vas a casar.- mi papá bromeaba.
-Eso no está en mis planes.- decía con las mejillas bien encendidas.
-Hablando de casarse...- interrumpe Bentley. -Yo me quiero casar con Karelle.
-¿Karelle Harper?- dije con asombro.
-Sí, la misma.
-¿Y cuánto tiempo de novios llevan?
-Vamos por los 4 años.
-Quién lo diría, y pensabas que nunca te iba a hacer caso.- me reía.
-Exacto.- Bentley puso cara de tonto y todos reímos.
ESTÁS LEYENDO
Agente Prescott
Nonfiksi¡HISTORIA APTA PARA TODO EL PÚBLICO! Riley Prescott se convierte en agente del FBI. Su principal objetivo era conseguir el puesto de agente especial, un trabajo que la apasionaba. Ella trabaja en colaboración con otros agentes en la investigación d...
