Capítulo 7

1.5K 66 36
                                        

Bentley nos hizo el favor de llevarnos a casa.
Audrey y yo bajamos como niñas pequeñas y dejamos a Bentley solito con mis maletas.

Mamá nos abrió la puerta y extendió sus brazos para poder darle un abrazo.
La abracé con muchísimo cariño y a ambas se nos salieron lágrimas.

Pronto subimos las tres a la habitación de papá, y lo vimos ahí tendido en cama.

-Hola papi.- le di un ligero beso en la frente y él me sonrió.
-Hola hija- me miró con los ojos entrecerrados como queriendo recordar mi nombre.

-Soy Riley.- le dije tomando su mano.

-Riley... ¿cómo estás hija?

-Bien papá, ¿tú cómo te sientes?

-Igual, no he cambiado nada.

-¿Llevas tratamiento, chequeo médico?

-Sí, pero no siento cambio alguno. Me la paso en cama todo el día y ya me aburrí.

-Te entiendo papá, pero es lo mejor. No debes esforzarte y mucho menos caminar para irte al hospital.

-Quisiera ir a trabajar.

-No papá. Tú te quedarás aquí y nosotros seguiremos haciéndonos cargo de ustedes.- seguía apretando su mano.

-Lo que menos quiero es ser una carga para ustedes.

-Ninguna carga, te queremos y por eso hacemos todo lo posible por cuidarlos.- me siento en una silla y paso mi brazo por su cabeza para abrazarlo.

Audrey y mamá salieron haciéndome de señas para que bajara con papá.

-¿Y ya tienes novio, Riley?- papá se ríe.

-¡Papá!- digo entre carcajadas.

-¿Qué? Sólo quiero saber si alguien ya pudo ganarse ese tu duro corazón.

-Pues no, aún nadie y no soy dura- defiendo.

-¡Sí lo eres! Siempre fuiste dura. Y cuando te ponías dulce y cariñosa es porque querías algo.

Mis mejillas se encendieron y me reí con ganas. -He cambiado.- seguí riendo.

-Riley, cambia tu carácter.- me dio un golpecito en la nariz.
Entonces Audrey entró para llevarse a papá, ya era hora de comer.
Le ayudé para que se pusiera de pie y que pudiera tomar su bastón.

Bajamos las escaleras con mucho cuidado. Ahora comprendía a Audrey; era un trabajo difícil cuidar de papá.

Ya estaban a la mesa mamá y Bentley. Cuando nos vio bajando con papá, él se levantó rápido y nos terminó de ayudar.
Se sentó a la mesa y empezamos a comer.

-Te decía Riley, debes cambiar tu carácter- continuó.

-Supongo que tienes razón.- bajé la mirada.

-Sí, si no cuándo te vas a casar.- mi papá bromeaba.

-Eso no está en mis planes.- decía con las mejillas bien encendidas.

-Hablando de casarse...- interrumpe Bentley. -Yo me quiero casar con Karelle.

-¿Karelle Harper?- dije con asombro.

-Sí, la misma.

-¿Y cuánto tiempo de novios llevan?

-Vamos por los 4 años.

-Quién lo diría, y pensabas que nunca te iba a hacer caso.- me reía.

-Exacto.- Bentley puso cara de tonto y todos reímos.

Agente PrescottDonde viven las historias. Descúbrelo ahora