Después de hablar con el director de la academia, Akuaria tomó personalmente el rol de guía. Tardamos cerca de diez minutos en llegar a la zona de los dormitorios, debido al gran tamaño de la academia.
Ante nosotros se encontraban dos edificios de gran tamaño, las respectivas residencias de estudiantes, masculina y femenina presumiblemente. Los edificios estaban conectados a su vez por un pasillo común, y este a su vez contaba con dos pasillos más pequeños a los lados que funcionaban como entrada y salida del edificio.
-Bueno chicos, hasta aquí os puedo acompañar, dejadme que os de vuestros equipajes -Dijo Akuaria.
Sip, habéis leído bien, equipajes. Hace una semana o cosa así Akuaria nos dijo que ella podía crear ropa y conseguir utensilios de uso común. Esto resulta bastante conveniente, y desde luego que no parece como una vaga excusa para explicar el por qué tendríamos más cosas que lo puesto... Hmm, por algún motivo esas últimas palabras mías no parece como si las hubiese dicho yo... Bueno, lo que sea.
En un principio en mi maleta solo iba atener un cepillo de dientes y un pijama, pero Iris me insistió en que debería tener más ropas. Como solo añadí un par de conjuntos más y algunos recambios de ropa interior, Iris dijo que ella añadiría más por mí, asunto al cual no le di importancia.
Como Taros y Toru tampoco parecían hacerle mucho caso a el tema de vestuario, Iris decidió encargarse de todo el tema junto con Akuaria.
¿Que si no me importa lo que lleve puesto? Pues, por mi parte, solo me preocupaba que el pijama fuese exactamente como lo pedí. No es un tema al que suela prestarle atención.
-¿Os acordáis de cuales son vuestras habitaciones? -Nos preguntó nuevamente Akuaria.
-Nº 4 del último piso en la residencia femenina, ¿Cierto? -Pregunté.
-La nuestra si mal no recuerdo es la Nº 3 de la residencia masculina, si mal no recuerdo -Dijo Taros.
-Todo correcto pues.
-A todo esto, ¿Donde te quedas tu? -Le preguntó Iris a Akuaria.
-Hay un edificio especial que conecta con los laboratorios y a la vez con un edificio pequeño que encontraréis si seguís andando alrededor del muro este. La instalación se extiende bajo tierra.
Una vez aclaradas todas las dudas, nos despedimos de nuestra maestra y de nuestros amigos mientras nos dirigíamos a las habitaciones.
Ocho pisos más tarde, conseguimos llegar a nuestra planta. Se supone que tengo bastante fuerza, pero os juró que en el proceso de llevar las maletas hasta el último piso, me quedé la fuerza en el cuarto piso aproximadamente.
Después de la caminata, nos dirigimos a la que sería nuestra habitación. Una vez abrimos las puertas, pudimos ver una enorme sala, muy bien iluminada por los ventanales que daban al exterior, con dos camas de matrimonio a los lados de la sala, y con espacio para un par más entre medio, además de un par de mesitas de noche al lado de las camas.
En el medio de la sala había una mesa baja, con cojines alrededor, y a los lados había un par de escritorios pegados a la pared.
Había también una puerta que llevaba a lo que descubriríamos que era el baño. Ese baño podría haber sido un piso por si solo. Casi tan grande como la propia habitación, un plato de ducha en el que podrían ducharse cuatro personas sin molestarse, una sala aparte para la bañera, la cual parecía más bien un jacuzzi, otra sala aparte para los váteres, los cuales había cuatro y estaban separados unos de otros, y todo esto iluminado por más ventanales con una vista perfecta (En especial desde la zona del jacuzzi).
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The invencible Rex
FantasyItami, un otaku quien tiene que lidiar en su vida con continuas palizas de sus compañeros y a los ojos de sus propios padres parece no existir, obtiene una nueva oportunidad después de que un misterioso evento le hiciese reencarnar como un huevo en...
