-¡Ah! ¡Mierda...!
Me desperté súbitamente en mi cama, completamente sudada y con el corazón a mil. ¿El motivo? Los malditos sueños. No se que les pasa, pero desde que adquirí forma humana son más intensos, realistas y abundantes. Esto normalmente no me sería un problema si el contenido de los sueños fuese el mismo de siempre... pero no lo es.
Desde que me transformé en Flar en mis sueños solo aparecen fiascos y derrotas militares, desde pequeñas escaramuzas que salen mal, a desastres estratégicos que se cobran a ejércitos enteros por un error.
En los primeros, el soldado desde el que tengo el punto de vista solía morir o quedar gravemente herido, pasando a otro sueño similar tras éste, cosa que de por si no es muy bonita de ver, pero los peores son los segundos, ya que en estos, los fallos estratégicos solían ser culpa mía y me veía en la obligación de ver como miles de personas morían por un error en una estrategia teóricamente buena, muchas veces por menospreciar al comandante enemigo.
Y como no, el más recurrente de mis sueños bélicos también tenía que apuntarse a la fiesta... efectivamente, hablo de Vietnam.
De nuevo ese soldado con mala leche liderando un escuadrón a través de la selva. Pero en esta ocasión, en lugar de ver épicas victorias y anécdotas graciosas, me tocó ver el como mis soldados morían frente a mis ojos sin que no pudiese hacer nada.
Lo peor de este último es que no parecía tener un fin. Llevo teniéndolo toda la semana. Todos ellos en distintos momentos y con los soldados muriendo de formas extremadamente variadas.
Unos cuantos cayeron en trampas vietnamitas, como la bola con pinchos o las trampas del suelo; otros iban a ayudarles... en ocasiones era por una emboscada simplona y predecible que no supe ver, en otros momentos era mediante muertes mucho más... variopintas... entre las que destaco al cabo Wyat, aprisionado y torturado. Como no dijo nada, lo colocaron en el suelo, y le pasaron con un tanque por encima desde la parte baja hasta llegar a la cabeza.
El escuadrón americano se quedó a las puertas del campamento durante la operación de rescate, solo para ver que nuestro esfuerzo no solo había sido inútil, sino que no podríamos recuperar su cadáver para enterrarlo, ya que Wyat estaba por... por todo el suelo, pegado a la oruga del tanque, y algunos trozos de sesos habían salido disparados a nuestros pies. Justo tras esto perdí el control del escuadrón y perdimos a más soldados durante el intento de venganza y durante la desastrosa retirada.
Todo esto y más durante siete noches.
La consecuencia directa es que empecé a levantarme aun más temprano. En cuanto me desvelaba. De hecho, el de esa noche me había despertado antes de las cuatro de la mañana, y como no tenía ganas de volverme a acostar, me levanté, me vestí, bajé los ocho pisos y me puse a calentar y entrenar un poco hasta que se levantase Taros.
Pasando a noticias más agradables, he conseguido el trabajo de artista marcial, cosa que conseguí practicando ''Artes Marciales'' hasta que llegó a nivel 10 y evolucionó en ''Artes Marciales Mixtas Lv1'', esto ha hecho que mi comprensión de los movimientos que antes usaba aumentase y empezase a desarrollar otras formas de usar mi cuerpo para pelear, como usar de forma más natural la cola y la cabeza, además de ser capaz de golpear más fuerte usando menos fuerza.
Mi siguiente objetivo sería aumentar maestrías de armas hasta conseguir la clase correspondiente y luego ir subiéndolos todos hasta dominar las distintas disciplinas de combate.
Siguiendo esa lógica, empezaría a enfocarme en espada y escudo en primer lugar, y luego las otras armas, ya que al fin y al cabo el rol que más me gusta es el de Tanque/Luchador.
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The invencible Rex
FantezieItami, un otaku quien tiene que lidiar en su vida con continuas palizas de sus compañeros y a los ojos de sus propios padres parece no existir, obtiene una nueva oportunidad después de que un misterioso evento le hiciese reencarnar como un huevo en...
