Vamoh a entrenar con armas :V

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¡SI! ¡LO HICE!

¿Qué que he hecho? he conseguido salir del abrazo mañanero de Silvalas a la primera, ¿Qué cómo lo he hecho? Pues me dormí con los brazos pegados al cuerpo, de forma que, por la mañana, en un rápido movimiento, levanté mis brazos y dando una patada en el suelo salté con la suficiente fuerza como para salir del abrazo de mi amiga elfa antes de que sus brazos se volviesen a cerrar.

En ese momento, Silvalas inconscientemente mueve su brazo y me agarra la pierna para luego arrastrarme de nuevo hacia su abrazo... Nota mental: la próxima vez que vaya a regocijarme de un logro debo situarme a una distancia de seguridad... bueno, ahora en un ratito os hablo, en cuanto me libere.

Uff, ha costado, ya que esta vez no pude hacer lo de la otra vez, esta vez he optado por mojar todo mi cuerpo con ''Pistola de Agua'' y girar sobre mi eje cual cocodrilo, esta vez me he asegurado de estar a cinco metros como mínimo... espera, ¿''Pistola Agua''? ¿cómo un cocodrilo? Ahora si que soy un Totodile... bueno vamos con los goblins, guiándome por el sol diría que son las seis y media, ¿os habéis dado cuenta de que necesito muy pocas horas de sueño? No me siento para nada cansado, supondré que es algo biológico.

¿Qué por qué no he despertado a Shiro y Silvalas? Ya les di las órdenes ayer, tienen todo el día para hacer la tarea que les mandé, se pueden levantar cuando quieran.

Tras llegar a la zona de la entrada de la cueva veo a los goblins saliendo.

-Venga, vamos, un poco de ánimo. -Trataba de alentar Gotaro a los otros goblins, los cuales estaban claramente recién levantados, aunque ya llevaban puestas sus armaduras y llevaban sus armas.

-Es que no tenemos ganas de correr hoy...

- ¿Quién os ha dicho que vayáis a correr hoy?

- ¿Vamos a hacer otra cosa hoy?

- ¿Quiere explicarlo usted General?

-Hoy os voy a enseñar a manejar armas. -Dije esbozando una sonrisa.

- ¡OHHH! -Vitorearon los goblins.

- ¡Shhhh! -Se oyó desde dentro de la cueva.

- ¡Ohhh! -Vitorearon los goblins susurrando.

- Seguidme. -Dije en voz bajita para no hacer mucho ruido.

Tras un rato llegamos a una zona sin excesiva vegetación, no estábamos muy lejos de la pradera de goblins, la zona estaba bien para entrenar, la noche anterior había preparado algunos maderos, los había colocado de forma vertical, también había comprobado que podía rayar una gran roca y usarla a modo de pizarra. El único problema con la zona es... bueno, cierto arbolito con capacidades de atracción que casi siempre tienen un final fatal...

Efectivamente, habíamos ido a la zona donde reside la ''Hada Monstruosa Forestal''. Ni que decir tiene que los goblins reconocieron a la planta y se echaron a temblar.

-Emm, Rex-sama, quizás no lo sepa, pero ese ser es... un poco peligroso...

-Lo sé.

-E-en ese caso, ¿qué hacemos aquí?

-Entrenar.

-Puedo imaginar que hay un motivo tras esta decisión, pero... ¿Cuál es?

-Simple, si conseguís entrenar aquí obtendréis resistencia al miedo y a la atracción, y un ejército sin miedo a tirarse a por el enemigo pelea mucho mejor que un ejército que se paraliza de miedo ante el enemigo, además de que no tenéis de que preocuparos, ya he colaborado con esa planta antes y ayer por la noche hablé con ella para que no os atacase.

The invencible RexDonde viven las historias. Descúbrelo ahora