La niña ingresó al local emocionada.
Era tal su emoción que no se decidía por donde comenzar a buscar el regalo que su madre le compraría, todo le llamaba la atención.
─Solo puedo comprarte una cosa ─anunció su madre sonriente desde el fondo ─Así que elige bien.
Hasta que finalmente decidió qué elegiría.
Sin tiempo que perder, se dirigió hacia la parte donde se encontraban los disfraces, pelucas, y demás accesorios para cosplayers, y ahí la vio.
Una capa color rojo.
Aunque a cualquiera aquella capa le recordaría al personaje de los cuentos, para la niña significaba otra cosa.
Era el accesorio principal de su personaje favorito de su anime favorito.
─Quiero este ─le señaló a su madre.
Ella le sonrió mientras le dijo:
─Con este completas el traje ¿verdad?
La niña respondió sonriendo afirmativamente.
─Primero pruébatelo ─le dijo su madre─ Para saber si te queda.
La chica lo tomó, y se dirigió a un área donde había un gran espejo de su altura, ahí se midió la capa.
Sin embargo, le quedaba aún muy grande, la capa rozaba el suelo cuando, según el modelo del personaje del anime, no debería pasar de las rodillas.
Y la sonrisa de la niña se borró.
─Este te queda enorme ─le dijo su madre─ Quizá tendrán uno más pequeño.
Pero al preguntarle a la encargada del local, esta les informó que sólo las fabricaban en esa talla.
Sin embargo, la niña no se desanimó con algo así.
─Aun así lo quiero ─anunció decidida.
─Pero no te queda ─le dijo su madre.
─Ya creceré ─dijo sonriendo─ Y se me verá mejor.
Despertó a una hora de la mañana en la que aún no clareaba, se percató de que todos aun dormían.
Afortunadamente nadie la vio llorando.
Así que Mayra decidió dormir un rato más.
***
Nos levantamos a las nueve de la mañana del domingo, recogimos toda nuestra basura, y nuestras cobijas y demás cosas que trajimos con nosotros.
Gibrán y los demás estaban felices, comentaban que había sido una gran piyamada.
Aunque para mí fue más de lo mismo que siempre hacemos en las reuniones normales, excepto porque la hicimos de noche.
Pero el hecho de dormir en un lugar peculiar ya es algo interesante, debo decir.
─Iremos a nuestras casas a dejar nuestras cosas ─dijo Gibrán─ Y nos reuniremos en el kiosco del centro en dos horas para que vayamos a hablar con tu padre.
─Espera ─preguntó Mayra─ ¿Lo harán ahora?
─Así es ─anunció el líder de SPEED sonriendo─ Te dijimos que te íbamos a ayudar ¿no?
Y después de hacer nuestra acostumbrada arenga de despedida, todos se separaron y Mayra y yo nos quedamos solos.
Como ambos sacamos nuestras cosas de la misma casa, ella me acompañó a dejar todo a casa de mi tía.
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Yatareni (PRIMERA VERSION)
Teen FictionEliseo es un egresado de la carrera de arquitectura que, contra sus propios deseos, tiene que mudarse a un remoto pueblito campestre mexicano llamado Yatareni, para trabajar como dibujante arquitecto, así que llega con la idea de que su estancia en...
