Capítulo 98: Declaraciones

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Mayra despertó cuando el reloj ya marcaba mediodía.

Miró a su alrededor y comprobó que solo estaba ella.

Aún seguían en su mesita de centro los libros y cuadernos con los que el día anterior había estudiado, antes de quedarse dormida.

Aunque dio un vistazo a su habitación, ya desde el primer momento sabía que Eliseo no estaba.

─No puede ser ─se dijo─ Creo que todo eso... ─y se ruborizó─ F-fue un sueño.

Se levantó y se dirigió a la habitación de su padre.

Ahí lo encontró, aun dormía.

Seguramente llegó muy noche y se fue directo a dormir, sin pasar siquiera por la habitación de la chica.

Regresó a su habitación y contempló en la mesita, el cuestionario que la chica contestó y que fue evaluado por Eliseo.

─¿Debería ir a buscarlo? ─murmuró la chica.

Pero después de recordar el "sueño" de la noche anterior, no sabía si podía verlo de nuevo a la cara.

Sin embargo, eso no la detuvo.

Decidió salir de casa y buscarlo.

Anduvo dando vueltas por todo el pueblo hasta que finalmente lo vio sentado en una de las bancas del centro del pueblo.

Pero estaba acompañado.

Y su acompañante era nada más y nada menos que la chica que le impuso la apuesta el día anterior.

─No puede ser ─se dijo Mayra─ Aun no pasan las 24 horas ¿o sí?

Y se encaminó presurosa hacia ellos.

***

─Supongo que ya hablaste con tu hermana ─preguntó Araceli a su amigo.

─Si ─respondió Eliseo─ Ayer hablé con ella, ya me contó todo. Entonces ¿fue por esa razón que viniste?

─Algo así ─respondió Araceli─ Como insistió con eso de que este lugar era muy lindo, me dijo que me quedara un tiempo aquí y que te esperara, pero ya lo sabes, yo vine realmente por ti.

─¿P-por mí? ─Eliseo se sobresaltó después de malinterpretar, quizá a propósito, el comentario de la rubia.

─No-no lo dije en ese sentido ─respondió un poco apenada─ Me refiero a que tu madre me pidió que viniera por ti, ya sabes, como Renata se irá, alguien debe de quedarse con ella, aunque bueno, no tenemos mucha prisa de todos modos.

─Entiendo ─y acto seguido Eliseo bajó la cabeza, como si contemplara el suelo.

Él, mejor que nadie, sabía que todo aquello no duraría para siempre.

─Aunque me quede a turistear aquí, tenemos que regresar en máximo un mes ─dijo Araceli─ Te lo digo para que te vayas preparando, para que te despidas de tus amigos y lo que tengas que hacer.

─Creo que esa será la parte más difícil de todas ─murmuró el chico después de dar un gran suspiro.

─No sé si sea correcto que yo diga esto ─dijo la rubia─ Pero quizá puedo entenderlo, después de conocer este pueblo, de conocer a tus amigos otakus, debe ser difícil dejar todo esto, tus amigos me agradaron mucho, supongo que te diviertes mucho acá.

─De hecho sí ─respondió─ Me han ayudado mucho, sobre todo la líder de mi club, logró que me publicaran mi novela y que le hicieran un anime.

Yatareni (PRIMERA VERSION)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora