Capítulo 46: Preparaciones

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Después de despedirme de todos, Martina me alcanzó y me detuvo.

─¿Puedo pedirte un favor? ─me preguntó un poco nerviosa.

─¿De qué se trata?

─Veras ─dijo aún más nerviosa─ En la escuela me dejaron hacer un ensayo acerca de mí, mis amigos, mi casa, mi pueblo y otras cosas.

─Aja.

─Ayer en la noche lo terminé ─dijo y se sacó de la bolsa de su pantalón un grupo de hojas dobladas en cuatro partes. Habían sido arrancadas de un cuaderno de tamaño profesional rayado.

─Es este ─me dijo mientras me lo daba─ Me gustaría, si tienes tiempo... si podrías revisarlo para corregir faltas de ortografía o para que le des más sentido, como... sé que eres escritor, creo que sabes más de eso que yo.

─Entiendo ─dije mientras le daba un vistazo rápido a las hojas.

Noté al inicio una letra bastante desordenada, algunas faltas de ortografía y tambien palabras y oraciones tachadas.

─Y después, cuando ya esté corregido ─dijo Martina─ Puedes dármelo para que yo lo copie.

─De acuerdo ─dije─ Pero ¿está bien que hagas esto?

─¿Qué quieres decir?

─No es que no te quiera ayudar ─dije─ Pero ¿está bien que te escriba de nuevo tu ensayo?

─No importa ─contestó─ Yo ya lo escribí, solo te estoy pidiendo que corrijas las faltas de ortografía, y bueno, mi s abuelos no saben de eso, y de los chicos a los que les hablo, creo que tú eres el más inteligente.

─Ahh... gracias.

Una niña de 14 años acaba de halagarme, debo de comportarme para que no piense otra cosa de mí.

Me despedí de la loli diciéndole que esa misma tarde corregiría su texto y quizá mañana al mediodía se lo llevaría, y ella se fue olvidándose de golpe de todo el nerviosismo que tenía al hablar conmigo.

No creo que esté feliz porque yo le voy a hacer su tarea, pero no me quita nada ayudarle.

Ya desde ese día, y los siguientes, la gente en Yatareni ya se encontraba adornando las calles.

Yo ayudé a mi tía a poner el adornado en la calle de su casa porque, según ella, la procesión con el santo patrono de Yatareni pasaría por ahí y esas calles tenían que estar mucho mejor adornadas que el resto.

Así que lo que hicimos fue hacer cadenas de color morado con blanco, para lo cual varias vecinas de la misma calle donde vive mi tía (y también Guadalupe) se reunieron en su casa para hacer varios metros, estas cadenas posteriormente las pegaríamos en las fachadas de todas las casas de la calle.

También compramos otros adornos del mismo color y los colgamos todos atravesados a lo largo de la calle.

Hubo algunos vecinos que, incluso, pusieron series navideñas en las fachadas de sus casas y en los árboles, siendo que todavía faltan poco menos de dos meses para Navidad.

Mi tío se encargó de retirar la maleza de la banqueta y de recortarle algunas ramas a los arboles frente a la casa y también ayudó a los otros vecinos a hacer lo mismo.

Después de que ayude a mi tía con todo eso, me tocaba ahora ayudar a los miembros de SPEED.

Básicamente lo que hicimos ese fin de semana y los primeros días de la semana siguiente fue ayudar a nuestras respetivas familias, y, en el caso de los que no vivían en Yatareni, ya desde el sábado vinieron a ayudarnos, por eso Guadalupe estuvo con nosotros ayudándonos.

Yatareni (PRIMERA VERSION)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora