El vals familiar continuó y ahora fue el turno de algunos de los padrinos y madrinas de Martina.
Para el final de la canción, le tocaba pasar ahora a cada uno de los chambelanes, uno por uno.
Y finalmente, llegó el turno de los más importantes, los abuelos de Martina.
La abuela de Martina se fue con uno de los chambelanes, pero el abuelo, fue con su nieta.
Como ya estaba viejo, le ayudaron a que se acomodara para el baile.
Fueron ellos dos los que duraron más tiempo bailando con Martina.
Incluso pude ver que platicaban un poco.
Martina hablaba con su abuelo y en ocasiones se acercaba a hablarle al odio porque él ya no escucha bien.
A ratos parecía que la quinceañera se soltaría a llorar, y a ratos parecía que el que iba a llorar era el abuelo.
La canción acabó de ese modo, pero ellos se fundieron en un abrazo que duró alrededor de un minuto entero.
Todos veíamos la escena conmovidos, pero nadie quería interrumpirla, nadie, ni siquiera el del sonido.
Pero en fin, el show debía de continuar.
Hubo un descanso de unos minutos porque la quinceañera y los chambelanes nos cambiaríamos de vestuario para la última canción, la cual sería más "moderna" en comparación con todo lo anteriormente bailado.
Nuestra vestimenta cambió radicalmente a una más citadina, o más bien, algo estrafalaria.
Ropa demasiado casual, y en el caso de Martina, un poco más reveladora de lo usual.
Tiempo después la niña diría que se sintió incomoda con aquella vestimenta.
Lo que ella llevaba era una blusa escotada de color morado, y sin mangas, y un short de mezclilla que no le llegaba ni a las rodillas.
Además usaba tenis y se había deshecho el peinado que le habían hecho las chicas, dejándolo completamente suelto.
Ya no se lo podría volver a hacer.
Entonces bailamos la última canción del repertorio.
Un pop en español un poco antiguo.
La canción que bailamos fue Lo haré por ti, interpretada por Paulina Rubio.
Creo que no es una canción ideal para vals, sobretodo porque no es muy movida, pero bueno, fue otra elección de la quinceañera.
Después de bailar, como siempre se acostumbra en estos casos, el público nos pidió que volviéramos a bailar esa canción, y eso hicimos.
Y ahí acabó todo el número.
A partir de ese momento, exceptuando la partida del pastel, todo fue baile, baile y más baile.
Martina fue a cambiarse y se puso de nuevo su vestido de XV años, solo que sin la gran falda, quedándole algo más ligero.
Toda la gente, animada por el sonido comenzó el baile y cada cierto tiempo salían y entraban parejas a la pista del baile.
Obviamente nosotros también bailamos.
Creo que por eso al inicio no nos percatamos del estado de ánimo de Martina.
Si bien, la niña al inicio bailó algunas canciones, y eso, porque como era la quinceañera, todo el mundo quería bailar con ella, poco tiempo después pareció fastidiarse un poco.
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Yatareni (PRIMERA VERSION)
Teen FictionEliseo es un egresado de la carrera de arquitectura que, contra sus propios deseos, tiene que mudarse a un remoto pueblito campestre mexicano llamado Yatareni, para trabajar como dibujante arquitecto, así que llega con la idea de que su estancia en...
