Cinco minutos después, el resto de los miembros de SPEED se reunió con nosotros, les presenté a mi hermana y les platicamos acerca del reto que nos propuso.
Naturalmente aceptaron gustosos.
Por cierto, Jim los acompañaba, también les había ayudado casi todo el día a adornar.
Aunque apenas han pasado unos cinco días, he notado que Jim pasa bastante tiempo con nosotros para ser un extranjero que vino con un montón de mineros a explotar la tierra.
Siento que en realidad se la pasa muy bien con nosotros pero no lo admite porque aún es un poco tímido.
Esperamos a que Gibrán consiguiera un balón de futbol en su casa y después de eso, nos dirigimos a las canchas de afuera del pueblo, las mismas en la que tuvimos nuestro primer y único encuentro con Nipponkenkyo.
Para ese momento ya estaba oscureciendo y el cielo estaba cambiando de color naranja a un tono cada vez más oscuro y ya empezaban a centellear las primeras estrellas.
Otra noche despejada y sin tanto frio como normalmente no es costumbre aquí.
Aun así la oscuridad no dominó completamente el panorama porque los postes de luz ya estaban prendidos.
─Y bien ─dijo la líder de SPEED una vez entró al campo─ Somos diez ¿Cómo organizaremos los equipos?
─No habrán equipos ─contestó Renata sonriente mientras tomaba el balón y jugaba un poco con el─ Serán todos ustedes contra mí.
─¿No estarás hablando enserio verdad? ─replicó Claudio.
─Ella habla enserio ─le dije.
─Me situaré en una de las porterías y todos tendrán que evitar que yo anote en la otra ─dijo─ Tendrán que quitarme el balón.
─No puede ser ─comentó Guadalupe─ Somos nueve contra una, no podría hacerlo ¿o sí?
Sé que mi hermana es muy hábil en el futbol, pero ¿de verdad podría burlar a nueve personas?
Independientemente de que esas nueve personas tengan experiencia o no en el futbol.
Renata se situó en la portería que había dicho, puso el balón en posición y ella también lo hizo.
Todos los demás nos dispersamos por toda la cancha y estuvimos atentos.
─Oye ─oí que Martina hablaba un poco con Jim que era el más cercano a él─ ¿Has jugado futbol alguna vez?
─No ─contestó el canadiense─ Yo... ehhm, no jugar mucho con amigos en Canadá.
─Yo si ─contestó la niña─ Pero no sé mucho, todavía me sorprende que mi equipo escolar haya llegado a semifinales.
─No es tan difícil ─intervino Mayra Páez─ Solo tenemos que quitarle el balón, Eliseo dijo que su hermana era muy buena en el futbol, pero no creo que pueda contra nueve.
─De acuerdo ─comentó también Angelina─ Podemos ganarle.
Al parecer yo era el único que no estaba confiado en ganarle, y bueno, eso es porque la conozco muy bien, sé muy bien cómo juega, después de todo, es mi hermana.
Esperen, quizá eso podría ayudarme a ganarle.
Bueno, quizá no, yo prácticamente jamás he jugado futbol en mi vida.
No es lo mismo verla jugar todo el tiempo a jugar contra ella.
Pero bueno, si todos estaban convencidos de que le podrían ganar, creo que debo de confiar en ellos ¿o no?
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Yatareni (PRIMERA VERSION)
Teen FictionEliseo es un egresado de la carrera de arquitectura que, contra sus propios deseos, tiene que mudarse a un remoto pueblito campestre mexicano llamado Yatareni, para trabajar como dibujante arquitecto, así que llega con la idea de que su estancia en...
