Capítulo 47: La hermana del otaku

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Tengo una hermana menor llamada Renata, tiene 17 años de edad y estudia la preparatoria en la misma ciudad donde yo vivía antes de venir a Yatareni.

Es un poco más baja de estatura que yo para su edad, ya que la diferencia de edad entre nosotros dos es algo más grande.

De cabello corto color castaño, y piel morena, corre como una verdadera atleta porque su constitución física es muy buena, ya que hace mucho ejercicio.

O mejor dicho, juega mucho futbol.

De hecho creo que a ella le gusta más el futbol de lo que a mí me gusta escribir o el manga y el anime.

Y no le gusta en vano, lo domina muy bien a tal grado que se ha ganado el respeto hasta de los que se burlarían de ver a una mujer jugando futbol, incluso de jugadores semiprofesionales vencidos por ella.

Es también la capitana del equipo de futbol femenino de su escuela y gracias a ella han ganado algunos torneos regionales, superando al equipo varonil.

Aunque siempre habla de futbol o busca siempre la oportunidad para jugar un partido, no significa que su vida gire en torno al futbol. Tampoco esta tan obsesionada con ello.

En una ocasión, solo para que dejara por ratos el futbol, intenté compartirle un poco de mi afición por el anime pero no funcionó, solo le interesó uno, y eso porque la temática principal era el futbol, creo que el anime se llama Superjugadores o algo así.

De cierto modo me siento orgulloso que destaque en algo en lo que, por lo general, destacan hombres.

Pues mi hermanita y mi madre llegaron el viernes por la tarde a Yatareni, mi tía la recibió así como me recibió a mí la primera vez que vine, diciéndole que ella también había crecido mucho, lo cual se me hace raro porque la última vez que supuestamente ellos me vieron yo era muy chico y ella aun no nacía.

Hasta que me enteré que mi madre a veces les enviaba fotos de nosotros cuando éramos niños.

Mi tía les sirvió de comer mientras platicaban otra vez de experiencias que tuvieron cuando niños, básicamente mi hermana estaba viviendo lo mismo que me sucedió a mí la primera vez que vine.

Creo que hasta les sirvió la misma comida que a mí ese día.

Dijeron las mismas cosas que aquella ocasión pero también dijeron otras de las cuales me vine enterando.

Yo también me senté a comer con ellas pero no intervine en la plática.

Después de que las dos se acomodaron en otra habitación libre que tenía mi tía, ella sugirió que llevara a Renata a dar un paseo por el pueblo para que ella lo conociera.

Y mi madre secundó esa idea.

Cuando salimos a la calle, tratando de no pisar el tapete de aserrín por cierto, caí en la cuenta de la vestimenta que usaba mi hermana.

Un jersey de su equipo de futbol favorito, un equipo español y un short corto que le llegaba hasta un poco más de la rodilla.

Creo que inconscientemente, siempre se viste como si fuera a jugar un partido.

Aquí en Yatareni no hay mucha gente que use jerseys de equipos de futbol como ropa normal y los muy pocos que he visto son de equipos nacionales.

─¿Nunca te cansas de usar esas playeras? ─le pregunté.

─Tú sabes que no ─dijo y continuó mientras me tomaba del brazo─: Y bien, llévame a un lugar divertido aquí en este pueblo.

─Lo dices como si no quisieras haber venido.

Yatareni (PRIMERA VERSION)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora