─¿Lidia? ─pregunté mientras empezaba a recordar─ ¿Entonces?...
─¿Pasa algo?
─Dices que eres de Yatareni, entonces ¿de casualidad eres hija del señor Isidro y la señora Ocotlán?
─Si ─contestó sorprendida─ ¿Cómo sabes eso?
─Soy Eliseo ─me presenté─ Soy el hijo de la hermana de tu mamá.
─¿Eres el hijo de mi tía Eugenia?
─Si ─respondí─ Estoy viviendo en casa de tus papás por ahora, y pues, duermo en tu habitación. Mi tía había mencionado que tú trabajabas en el gobierno del estado, pero, francamente, esto ha sido una coincidencia sorprendente.
─Espera ─dijo un poco más emocionada porque al parecer ella también se acordó─ Ya te recuerdo, ¡Cómo has crecido primo!
Y acto seguido me abrazó muy fuerte.
Se sentía raro porque técnicamente la acaba de conocer y ya me abrazaba como si me conociera de toda la vida.
Y es que no la recordaba para nada, pero supe que era ella tan solo porque mencionó su nombre y su procedencia.
Y como ella es mayor que yo, naturalmente me recuerda mejor, al menos hasta que supo quién era yo.
─Ok ─dijo Mayra mientras cruzaba los brazos.─ Este es un buen ejemplo de ese tipo de cosas que siempre pasan en los animes.
─Gracias por ayudarnos Lidia ─dije con algo de dificultad─ Pero ya puedes soltarme.
Como epilogo a esta historia, efectivamente, se comprobaron todos los fraudes de la minera, de manera que tuvieron que retirarse, y además también tuvieron que pagar una indemnización por daños al medio ambiente y por los fraudes.
Por lo que sé, también se planea mas adelante declarar toda esta zona como área natural protegida, con lo cual se evitara que esto suceda de nuevo.
El presidente municipal de Sayula, al descubrirse su complicidad con la minera canadiense, fue removido de su cargo y se nombró un presidente interino.
Todo había salido bien excepto por una cosa.
El hecho de que se fuera la minera, significaba que también Jim se iría.
Al menos tuvimos una oportunidad de despedirnos de él.
Nos encontramos una última vez en la base de SPEED.
Pero lo inusual de aquella despedida, es que esta vez, venia acompañado por su hermana.
─Muchas gracias por todo ─dijo Jim sonriente, pero también al borde de las lágrimas─ Yo divertirme mucho aquí, y además, enseñarme nuevo pasatiempo.
─Genial ─dije un poco sarcásticamente─ Creo que lo convertimos en otaku.
─¿Y eso no sería lo mejor del mundo? ─preguntó Gibrán.
─Papá estar molesto por lo sucedido ─comentó Jim─ Pero quizá esto sirva para que él deje de hacer malos tratos y haga las cosas correctamente.
─Esperemos que si ─comentó Mayra mientras lo saludaba de mano─ Fue temporal pero fue bueno tenerte en el equipo.
─¿Y ella no dirá nada? ─preguntó Martina refiriéndose a Rebeca.
Hasta ese momento, la hermana de Jim había permanecido alejada y distante de nuestra conversación.
Al sentirse aludida, decidió acercase como si la estuviéramos obligando, aunque no le dijimos nada.
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Yatareni (PRIMERA VERSION)
Teen FictionEliseo es un egresado de la carrera de arquitectura que, contra sus propios deseos, tiene que mudarse a un remoto pueblito campestre mexicano llamado Yatareni, para trabajar como dibujante arquitecto, así que llega con la idea de que su estancia en...
