Capítulo 150: La carta de Mayra

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─¡MAYRAAA! ─grité con todas mis fuerzas a medida que me acercaba a la chica.

Cuando logré divisarla corriendo para escapar de la fuerte lluvia y volteó después de escucharme, aceleré y preparé mi puño derecho.

Usando el propio impulso que obtuve al correr logré conectarlo con su rostro.

La chica salió disparada y aterrizó en un charco de lodo que se estaba formando por la intensa lluvia que estaba cayendo. Naturalmente quedó muy sucia.

Definitivamente no se esperaba que la golpeara de esa manera.

─¿Qué...? ─me preguntó sollozando mientras se sobaba la parte afectada por mi golpe─ ¿Por qué me golpeas?

─¿Qué es esto? ─pregunté sumamente molesto mientras le mostraba la carta que acababa de leer.

Reaccionó espantada. Definitivamente era suya.

─No puede... ser ─se dijo─ Pensé que la había...

─¿Qué demonios es esto? ─volví a preguntar.

─No... es nada ─respondió─ De verdad.

─¿En serio? ─repliqué─ Entonces no te importará si lo leo en voz alta ¿verdad?

─Eliseo, hay que calmarnos ─dijo mientras se levantaba─ Está lloviendo muy fuerte, primero hay que refugiarnos y después te explicaré todo con calma, así que...

─No señorita, no se va a escapar tan fácilmente de mí ─repliqué─ Creo que solo quieres buscar una oportunidad para zafarte, así que te quedas ahí y me vas a escuchar leerte esto.

─No, por favor ─me suplicó─ Por favor no la leas, ya superé eso, te lo juro.

─Por eso ─contesté─ Si ya lo superaste como dices, no deberías de temer nada.

─¡Por favor Eliseo, no me hagas esto!

─¡Yo soy el que debería decirte eso!

Desdoblé la hoja y comencé a leer con algo de dificultad, y no precisamente por la lluvia, más bien porque, me costaba trabajo leer eso que había sido escrito por Mayra. Era difícil de procesar.

"Hola papá. Verás, hay algo que me gustaría decirte, pero no me atrevo a decirlo de frente, así que decidí escribirte esa carta, de todos modos para cuando la leas yo ya estaré con mamá. Me despidieron del trabajo en el mercado. Cometí un error, una estupidez, ni siquiera sé cómo sucedió, creo que cobré mal unos productos y hubo pérdidas en la caja de 2000 pesos. Fue mi culpa porque sucedió en mi turno. El gerente estaba molesto, y era de suponerse porque no era la primera vez que cometía un error como bien sabes. Me reclamó de nuevo que siempre cometía errores hasta en las cosas más fáciles, y como esa vez fue una perdida enorme, me llamó una inútil, que no servía para nada y me despidió. Había colmado su paciencia con mis errores. Me sentía tan mal que empecé a llorar sobretodo porque me dijo que aún tenía que pagar esos 2000 pesos faltantes. Pero solo quería contarte esto para que estuvieras al tanto.

El gerente tiene razón, soy una inútil, no sirvo para nada. La partida de mamá me ha afectado más de lo que pensaba. Sigo refugiándome en esta iglesia sucia, descuido mi imagen personal, evado mis problemas y huyo de ellos pero no hago nada por resolverlos, y la verdad es que ya me harté. Por eso es que también te dejo este mensaje, lamento tener que hacerlo, lo pensé varias veces pero no encontré otra solución. Sé que la última vez que cometí una estupidez en la caja, tú tuviste que pagar el faltante, pero esta vez es demasiado dinero y me apena tener que pedirte que tú resuelvas los errores que yo cometo. Por eso decidí ya no darte más problemas después de este. Si me voy con mamá nadie aquí me buscará ni me extrañará, para la gente de este lugar y a veces hasta para ti soy invisible. Sé que quizá te dolerá cuando me encuentren aquí y quizá sea una escena horrible pero te aseguro que estaré liberada, y que podré estar con mamá, que es lo que siempre quise. Perdón por todo lo que te he causado papá, no olvides que te quiero mucho aunque seas alcohólico.

Yatareni (PRIMERA VERSION)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora