Capítulo 97: Un dulce sueño

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─Solo te digo ─le dijo Eliseo a Mayra─ Que aunque soy profesionista, no sé nada de lo que tú estudiaste, así que no sé cómo podría ayudarte.

─No hay problema ─respondió Mayra─ En la guía que me dieron hay un cuestionario con preguntas respondidas, voy a realizar ese cuestionario tratando de recordar lo que estudié y tú lo calificarás.

─Entiendo.

Lo normal sería que, cuando una chica invita a su habitación a un chico, este sea el que se ponga nervioso.

Pero estaba sucediendo al revés.

"No pasará nada" se dijo mentalmente Mayra mientras ambos pasaban a su habitación. "Este tipo de cosas solo pasan en los animes"

Pero las palabras de la apuesta de Araceli llegaron a su mente destruyendo esos pensamientos.

Lo que tenía enfrente era la oportunidad más grande para poder cumplir la apuesta.

Pero no sería para nada fácil para la chica.

─¿Y bien? ─preguntó Eliseo al tomar asiento en la cama de la chica─ ¿Qué tengo que hacer?

─Es-espera ─le dijo la chica.

Mayra se acercó a un estante de donde sacó algunos libros y cuadernos un poco maltratados, lo cual indicaba que ya tenían algunos años de existencia.

─Estos son mis libros y cuadernos que usé cuando estudie la carrera, los voy a repasar para el cuestionario.

Todo eso lo acomodó en una mesita de centro, ahí también sacó sus útiles, lápices, goma, sacapuntas y demás cosas que necesitaría.

Sacó también unas hojas donde venía el mismo cuestionario que en la guía, pero sin respuestas, para que la chica las respondiera.

─¿Puedo leer alguno de tus libros mientras espero?

─Claro.

Y mientras Eliseo intentaba entender una carrera que no era la suya, Mayra respondió poco a poco el cuestionario.

Ocasionalmente, cuando se quedaba estancada, hojeaba alguno de sus libros o sus apuntes hasta encontrar la respuesta correcta y procedía con la siguiente pregunta.

Pero no podía concentrarse, y no era tanto por la dificultad de las preguntas, sino por la presencia de Eliseo, y con una apuesta a cuestas era aún más difícil.

Llegó un momento en el que, en vez de concentrarse por las preguntas, intentó pensar en una forma de poder declararse al chico. Una plática, o alguna otra cosa, lo que fuera.

─Oye ─le preguntó la chica tímidamente.

─¿Qué cosa?

─No, nada.

"No le puedo preguntar que si hay alguien que le gusta" se dijo a si misma mentalmente "Será muy obvio, tengo que pensar en otra cosa"

─Oye ─preguntó de nuevo la chica unos minutos después.

─¿Qué?

─¿Que harás después de esto?

─No lo sé ─respondió Eliseo─ Ya está atardeciendo.

─Cierto ─dijo la chica─ Entonces... no habrá nada que hacer... por hoy.

─Claaaro ─comentó de nuevo el chico al percatarse de lo raro de la conversación.

─Me preguntaba... si no saldrás con nadie ─preguntó Mayra.

─Hoy no.

─¿Y mañana?

Yatareni (PRIMERA VERSION)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora