Eliseo corrió con todas sus fuerzas, alejándose cada vez más de la luz de aquel festival para internarse poco a poco en la oscuridad de las afueras del pueblo.
Quizá por su mente pasaría que aquello era una metáfora de lo alejada que estaba Mayra Palacios de la luz.
Y él la traería de vuelta.
La parte del camino que conducía hacia el refugio de Mayra fue la más difícil por la inclinación del suelo.
De manera que terminó sumamente cansado cuando llegó a la cima.
Se cansó más en subir corriendo el cerro que en todo el tramo que corrió antes.
Al llegar al recinto, lo encontró con la puerta entre abierta, alguien había retirado el candado e ingresado.
Definitivamente había sido ella.
Mayra Palacios, era la única del equipo, además de la líder por supuesto, que tenía el privilegio de tener un juego de llaves para poder ingresar a la iglesia cuando se le antojara.
Esto para respetar el hecho de que aunque SPEED sigue establecido en aquel lugar, la iglesia sigue siendo el refugio de la chica.
Mayra Palacios siempre carga con su llave porque, sucede que, a veces de la nada, le da por irse a refugiar a la iglesia, ya sea cuando llueve, cuando quiere estar sola, o cuando quiere leer manga o ver anime.
Pero esta noche era cuando más necesitaba estar sola.
Eso creyó Eliseo al ver la puerta entreabierta y pensarlo por un momento.
Mayra era una chica sensible con estas cosas, y él sabía que ella estaba realmente harta de todo lo que su padre le prometía y nunca le cumplió.
Llevaba años haciendo lo mismo, pero esa noche, todo eso que se fue acumulando estalló.
Esta vez, la tendría muy difícil para lograr tranquilizarla.
Se acercó lentamente y despacio, tocó la puerta de entrada.
─¡Vete, no quiero ver a nadie! ─se oyó desde el interior una voz sollozando.
─Soy yo ─dijo─ Soy Eliseo.
─¡Que te vayas!
De verdad estaba enojada.
Ya en unas dos ocasiones antes, Eliseo se había enfrentado en una situación similar con la chica.
En aquellas veces simplemente hizo caso de lo que le dijo Mayra diciéndole que ella estaría bien, y lo dejó pasar.
Pero en esta ocasión, la situación era mucho más complicada.
Aunque también sabía que era ahora cuando más la necesitaba.
Esta vez no se perdonaría si la dejaba sola.
─Voy a entrar ─anunció el chico y de inmediato cruzó la puerta, a pesar de las negativas de la chica,
Mayra estaba sentada en la mesa de reuniones del grupo.
Se notaba que había llorado bastante, ya que un pequeño charco de lágrimas se había formado frente a ella, sobre la mesa.
─Te dije que no entraras ─le dijo la chica entre lágrimas.
─Y yo te dije que lo iba a hacer de todos modos─ respondió Eliseo.
***
Aunque la fiesta, comenzó a trascurrir con aparente normalidad, la realidad es que no era así.
ESTÁS LEYENDO
Yatareni (PRIMERA VERSION)
Teen FictionEliseo es un egresado de la carrera de arquitectura que, contra sus propios deseos, tiene que mudarse a un remoto pueblito campestre mexicano llamado Yatareni, para trabajar como dibujante arquitecto, así que llega con la idea de que su estancia en...
