Quedé sumamente confundido después de aquella inesperada petición de Martina.
Al menos hasta que esa noche, después de contarle todo a mi tía, me explicó la razón por la cual ella podría haberme pedido matrimonio.
Esto también me lo contó alguna vez mi madre pero lo había olvidado al parecer.
En lugares como estos, pueblos remotos y bastante alejados de las grandes ciudades, suelen prevalecer más arraigadas las costumbres, aun si estas entrasen en conflicto con las leyes modernas.
Y una de ellas, era que, las niñas, y también los niños, de la edad de Martina, ya están en edad de casarse, siempre y cuando los padres, y se supone que también, los niños, estén de acuerdo.
Y digo esto porque hay, o había ocasiones en las que los niños eran obligados a casarse por motivos económicos o de distinta índole, como por ejemplo, que los padres dejaran de mantener a la hija porque también solían tener muchos hijos.
Aunque al parecer, ahora también se les pide a ellos el consentimiento.
Pero cosas como estas son algo completamente normales aquí, aunque ya no es tan común, sin embargo, sí que he llegado a ver parejas muy jóvenes no solo en Yatareni, sino en otros pueblos, hasta ahora me vengo enterando que estaban casados.
Tal y como mi tía me contó, antes, incluso eran los propios padres los que ofrecían a la hija al futuro esposo.
Hay otras veces, como dijo también, en las que, cuando los chicos quieren independizarse y aún no han llegado a la mayoría de edad, recurren al matrimonio.
Pero esto solo lo hacen cuando ya suelen tener una estabilidad e independencia económica, lo cual es casi imposible a su edad.
Martina es uno de esos "casi", tiene aún algo de dinero de lo que obtuvo cuando nos recompensaron por la mina, aunque ha tenido muchos gastos últimamente, supongo que ella se lanzó a proponerme matrimonio porque cree que con el dinero que tiene podemos subsistir, aunado al hecho de que yo igual tengo mi dinero.
Por eso fue que me propuso matrimonio, si ella se casaba conmigo, aunque fuera menor de edad, se habría emancipado y de ese modo ya no tendría que irse con su madre de Yatareni.
Es decir, su propuesta matrimonial no fue por interés romántico, fue más como una medida desesperada.
Solo que Martina no tomó en cuenta el hecho de que yo no soy de este pueblo y en algún momento también me tendré que ir de aquí.
Aunque tampoco negaré el hecho de que no sería mala idea quedarme a vivir aquí.
Aun así yo no supe qué responderle, pero creo que ella pensó que mi respuesta fue negativa, por la manera en la que reaccioné.
Se mostró un poco decepcionada y arrepentida de haberme propuesto eso.
Mayra Palacios también estaba presente cuando mi tía nos explicó este asunto, la chica también sabía alguna de estas cosas y a veces complementaba un poco la explicación de mi tía.
Cuando mi tía nos dejó solos porque fue a preparar la cena, Mayra me preguntó como si tuviera miedo de la respuesta:
─¿Tu planeas... casarte con Martina?
─No ─respondí tajantemente─ No puedo, aun con todo lo que mi tía nos dijo, de que, en teoría, es posible, yo de todos modos no me puedo casar con ella porque es menor de edad.
─¿De verdad?
─Claro ─respondí─ Recuerda que yo soy de la ciudad, allá las cosas son distintas.
ESTÁS LEYENDO
Yatareni (PRIMERA VERSION)
Teen FictionEliseo es un egresado de la carrera de arquitectura que, contra sus propios deseos, tiene que mudarse a un remoto pueblito campestre mexicano llamado Yatareni, para trabajar como dibujante arquitecto, así que llega con la idea de que su estancia en...
