El Paraíso de la Triada
Luego de la noche en la que Harry folló a Niall para que yo tuviera mi tercer orgasmo, pasaron algunos días para que llegara una nueva y gran sorpresa. Harry había planeado pasar el fin de semana en una cabaña lejana de la ciudad, y cuando nombró a Niall, supe que iba a cumplir lo que esa noche me prometió ni bien me corrí. ¿Cómo sería tener sus penes en mi interior? Hasta ahora solo había jugado con los dildos, pero el pene de Niall era real. De solo pensar que lo tendría dentro de mí, sentí un cosquilleo en la parte baja de mi vientre, una mezcla de nerviosismo y excitación.
—Ya llegamos, amor —dijo Harry, y al bajar del auto, divisé el de Niall aparcando cerca del nuestro.
Al verlo salir del coche, me mordí el labio inferior, sintiendo el aire denso de la anticipación. No veía la hora de tenerlo en la cama junto a Harry.
—Vamos, no hay tiempo que perder —dijo mi marido, y nos guió hacia el interior de la casa.
Tratando de no mostrarme desesperada, guardé las cosas en el refrigerador mientras Niall subía al segundo piso con las maletas. Cuando terminé, me acerqué a Harry, quien me miraba con una expresión seria.
—Ana, si no quieres hacerlo con los dos, está bien. No te quiero obligar a nada.
Su sinceridad me conmovió, pero la duda en su voz me hizo sonreír. Acaricié su mejilla.
—Claro que lo quiero, amor —le susurré al oído—. Tengo ganas de ambos y más de tenerlos dentro de mí. Creo que me obsesioné con esto desde que juego con tus dildos.
Harry se rió, y lo abracé, sintiendo la tensión entre nosotros. La pasión hizo su acto de presencia. Me agarró de la cintura y me pegó a su cuerpo. Sentir su erección contra mí solo me encendió más. Pero lo que me tomó por sorpresa fue sentir otras manos y otro bulto sobre mi trasero. Era el paraíso.
—Por favor… quiero tenerlos ya.
Sin esperar más, Harry nos guió a la habitación principal. Allí, después de desnudarnos, nos acostamos para tocarnos, sin vergüenza de nada.
—Niall me contó que tiene muchas ganas de joderte, así que le permitiré elegir por dónde —dijo Harry.
Traté de no cerrar los ojos al sentir sus dedos entrar y salir de mi vagina mientras los de Niall exploraban mi trasero. Giré mi cabeza para ver a Niall. Sonriéndome, se acercó para besarme con ganas.
—Escogeré tu parte delantera —dijo, haciendo que temblara de pies a cabeza.
—Espero que lo disfrutes tanto como yo, amor —dijo Harry antes de que Niall se hundiera sin muchos preámbulos en mi interior.
Me ahogué en aquella sensación de sentirme tan llena, gimiendo una y otra vez al sentir su pene grueso y largo.
—Niall… Niall… ¡Niall! —decía con ganas al sentir que me follaba con ímpetu.
—Muy bien, amor. Quiero que estés bien preparada para cuando te tengamos los dos —dijo Harry, quien no dejaba de mirar cómo Niall me jodía mientras él se masturbaba. —Por cierto, Niall se correrá en tu interior y luego yo también lo haré, ¿de acuerdo?
Dejó que mordiera mis pezones y siguió autocomplaciéndose hasta que Niall dio los primeros indicios de que se iba a correr. Embistiendo con más fuerza, me empujó hasta el borde de un abismo de placer. El orgasmo fue devastador, una onda de calor que me recorrió el cuerpo entero, desde los dedos de los pies hasta la coronilla. Al sentir que su semen caliente y espeso me llenaba, mi cuerpo tembló y mi visión se nubló. Mis oídos se llenaron de sus gemidos de triunfo. Con mis brazos, lo abracé con todas mis fuerzas, queriendo prolongar ese instante, sintiendo cada pulso de su pene en mi interior.
Cuando su cuerpo se relajó sobre el mío, su respiración agitada era la única música en la habitación. Sacó lentamente su polla de mi interior, reluciente con nuestros fluidos. Verla, llena de mí, fue como un detonante para mi deseo. Quería sentirlo de nuevo. Quería más.
—¿Y cómo estuvo, amor? ¿Bien o mal? —dijo Harry.
Me di cuenta de que todavía no se había venido, lo que me dio una genial idea.
—Te lo diré si te corres en mi boca.
Sus ojos brillaron de lujuria. Se acercó para besarme y, de paso, metió suavemente su pene en mi vagina para empaparse de los fluidos que caían de vez en cuando a la cama.
—Claro que te dejaré hacerlo, cariño, y más cuando tenemos un bonus para ello.
Se puso frente a mí y me dejó ver su polla, que ahora estaba reluciente y con un poco de semen de Niall en la punta. Dejé que lamiera un poco antes de que comenzara a empujar poco después en mi boca para venirse con ganas. Traté de tragar todo, pero un poco se escurrió por mis costados, manchando mi cuello y mis pechos.
—Eres preciosa, cariño. Muy preciosa… —susurró, besando mis labios.
Luego se acercó a Niall para decirle algo.
—Creo que es hora de la recompensa final, amor.
Me levanté de la cama. Mientras Harry me entretenía con algunos toqueteos, Niall se acomodó. Ni bien todo estuvo preparado, Harry me acercó para colocarme sobre el cuerpo de Niall.
—Esto es lo que haremos, Ana. Mientras Niall te folla con un expandidor, yo te joderé por atrás para derramar también mi semen en tu hermoso trasero.
Gemí al sentir sus penes rozándome. Asentí. Fue así que Harry entró y comenzó a embestir con ganas, mientras que Niall me dilataba y, de paso, limpiaba mi cuerpo del semen de mi marido. Poco después, cuando ni yo ni Harry pudimos más, gritamos de placer para dejarnos ir en nuestras corridas. Sacando su pene flácido, Harry dejó que su semen se escurriera por mis piernas y llegara a gotear sobre el pene de Niall, haciendo que este gimiera.
—Te has comportado muy bien, Niall, y pronto eso tendrá recompensa.
Sin importar que me encontrara entre ellos, Harry lo besó y masturbó su pene con el suyo para que volviera a estar duro.
—Bien, llegó la hora del espectáculo.
Sin entender por qué lo decía, gemí al sentir que Niall me invadía, pero más cuando también Harry lo hizo en el mismo lugar. ¡Ambos estaban en mi vagina! Si eso ya no tenía palabras de descripción, lo que siguió fue aún menos. Los dos comenzaron a moverse. Uno entraba y otro salía, haciendo que temblara de placer. Y cuando comenzaron a embestir a la par, todo se borró de mi mente hasta después de sentir que me llenaban completamente de su semen, el cual goteaba de nuestros sexos unidos. Poco después, caí dormida entre sus cuerpos. Sabía que no había un límite para el placer, solo un nuevo comienzo.
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One Shots H. S. (+18)
FanfictionHarry , Anna y Niall, una pareja nada convencional, una pareja de tres.
