44.

2.1K 33 15
                                        

Acompañando a Harry hasta el despacho que ambos usábamos para trabajar, sentí los latidos de mi corazón resonando en mis oídos. Tenía tantos nervios que cuando vi la palidez de su rostro mis piernas se me aflojaron del temor que tenía. Aguantándome las ganas de sentarme, esperé que cerrara la puerta, y luego me giré sobre mis pies, para preguntarle de qué quería hablar, aunque ya intuía de qué podría ser y eso me erizaba la piel.
Sobresaltándome al sentir sus manos en mi cintura, no correspondí a sus besos hasta luego de unos segundos, cuando pude reaccionar. Para cuando entendí la razón por la cual habíamos ido a ese lugar, Harry ya me tenía en contra el sofá, presionando los puntos más sensibles de mi cuerpo, para asegurarse de que estuviera preparada para recibirlo. Hacía unos días en que no teníamos oportunidad de estar solos, por lo que no iba a desaprovechar lo que me estaba ofreciendo, aunque fuera sexo exprés.
-No sé cómo pude caminar hasta acá sin que estos pantalones no me cortaran la circulación-. Viendo el traje blanco que estaba usando, sentí cómo algo caliente bajaba desde mi estómago hasta mi vientre. Lo deseaba tanto que se me entumecía el cuerpo de aguardar una caricia de su parte.
- Espera. Tengo un plan-. Le dije, antes de que se quitara todo el traje que me había encendido hasta el punto de desear venirme sobre la tela de su pantalón, mientras cabalgaba su muslo y movía mi mano sobre su polla.
- Amor, no tenemos mucho tiempo-. Agregó, haciendo que me apurara en tomar la caja de preservativos que teníamos en una de las gavetas y no me importara tumbar un par de ellos en el camino para sacar aquel que usaría para montarlo, mientras mis piernas hacían fricción con la tela del pantalón acampanado de Gucci que se amoldaba perfectamente a sus muslos. Sin perder el tiempo, desabroché el único botón que tenía el pantalón y bajando el cierre, no pasó tiempo para que liberara su miembro y pusiera mis labios sobre él. Deleitándome por el sonido de sus gemidos, rompí el envoltorio y poniendo el preservativo, me levanté del suelo y subiendo el vestido que tenía puesto en ese momento, me acomodé a horcajadas sobre él, en tanto dejaba que sus dedos deslizaran mi braga a un lado y finalmente, adentrara su polla. Quejándome del placer que ahora quemaba mi piel, comencé a subir y bajar, en tanto se encargaba de abrir algunos botones de la parte superior de mi vestido para tener acceso a mis pechos, que por dar de mamar a Ed, se encontraban súper sensibles. Dejando que los acariciara, no esperé que él los empezara a chupar y drenara el líquido que tenía para nuestro hijo.
- Cariño, me estás matando-. Alcancé a decir, con mi voz entrecortada, en tanto seguía disfrutando de sentirme estirada totalmente por su polla. Poco después, dejando que él me recostara sobre el sillón, disfruté un poco más de su vestimenta, antes de que se la sacara para no arrugarla. Viendo que quedaba desnudo ante mis ojos, me lo comí con mis ojos antes de tenerlo nuevamente entre mis piernas. Usando todavía el preservativo, algo que se había echo cotidiano desde que había tenido a Ed y que no podía usar otro método de anticoncepción hasta nuevo aviso, sentía que mi piel se erizaba al escuchar el ruido que generaba al entrar y salir de mí. Él me estaba haciendo suya, me estaba amando con todo su ser.
- Vente conmigo, amor-. Me susurró antes de dar sus últimas estocadas y venirse compulsivamente. Siguiendo el mismo camino, me abracé a su cuerpo y lo empujé hasta la empuñadura dentro de mi vagina en busca de sentir hasta la última vibración de su polla.
- Lo hemos hecho tantas veces que perdí la cuenta, pero siempre sigue siendo igual de intenso como la primera vez-. Dándole la razón, con pereza, compartimos un par de besos antes de que se levantara, sé quitara el preservativo que lo ató y lo tiró en el cesto que teníamos a un costado del escritorio, y se cambiara, en tanto miraba cómo seguía acostada languidamente en el sofá.
- ¿Vos crees que es posible sentir esto con alguien más?-. Sin esperar que saliera con semejante pregunta, quedé en silencio por unos segundos antes de intentar contestar. Pero él ganó nuevamente la palabra.- Si tuvieras la posibilidad de enamorarte de alguien más, ¿de quién lo harías, Anna?-. Quedándome pasmada unos segundos, supe cuál era la respuesta y no se la iba a ocultar.
- Creo que lo haría de Niall-. Viendo con detenimiento su forma de actuar, no vi ningún indicio de que aquello lo perturbara.- Vos, ¿a quién escogerías?-. Escuchando que su celular sonaba al entrar un nuevo mensaje, supuse que no me daría una respuesta, pero cuando se acercó para despedirse con un beso, lo dijo.
- Creo que también lo haría de Niall, amor-. Viendo cómo se alejaba, no demostré ninguna reacción hasta que me encontré sola en aquella habitación. ¿Mi marido había insinuado que se enamoraría de la misma persona de la cual estaba enamorada también? Temblando de pies a cabeza, quedé un rato sentada hasta escuchar que alguien tocaba la puerta. Arreglándome un poco la ropa, pese a que presentaba todos los indicios de haber sido recientemente follada, di la orden de entrar a quien se encontraba del otro lado. Como me lo podía imaginar, era Niall.
- Creo que tenemos que hablar, Anna. Hay muchas cosas que aclarar-. Dándole la razón, le pedí que se sentara conmigo en el sillón, en tanto pensaba en cómo abordar el tema, luego de las palabras de mi marido. Lo que dijera podría afectar para bien o para mal nuestras vidas.
-Sabés que no soy de dar muchas vueltas al asunto, así que mi pregunta es una sola. ¿Sentís algo por mí?-. Cerrando momentáneamente mis ojos, me decidí. Había un rayo de esperanza después de todo.
-Sí, Niall. Estoy enamorada de vos y ya no puedo ocultarlo más-. Sintiendo que me quitaba un peso de encima, esperé todo menos su reacción: él, levantándose del sillón y yéndose de la habitación. Llorando, por la angustia que me generaba no ser correspondida, fui interrumpida por su voz.
- Debía hacer una llamada antes de decirte que también te amo, Anna-. Deteniendo mi llanto, salté del sillón y lo abracé, mientras dejaba que con uno de sus brazos.me rodeara la cintura.- Pero debo decirte algo más. También estoy enamorado de Harry-. Sin poder contenerme, lo besé una y otra vez, hasta que la temperatura de nuestro cuerpo comenzó a subir por el roce involuntario de nuestros cuerpos.- Entonces, ¿puedo hacerte el amor?-. Asintiendo, entre besos, fui quitándole la ropa y posteriormente, la mía. Cuando finalmente estuvimos desnudos, tomé otro condón, y rogando que fuera del tamaño que él usaba, lo coloqué y poco después, bajé sobre su polla. Esta vez, no había apuro, por lo que lentamente fuimos dándonos placer y tomando velocidad hasta que el final fue inevitable. Solo bastaron un par de caricia para que estalláramos y quedáramos exhaustos sobre el sofá.
- Prometo que cuando esté mejor, te follaré como lo hizo hoy Harry-. Deteniendo mis caricias sobre su pecho, lo miré.- Bajé dos veces para hablar con vos: la primera, en pleno acto sexual, así que volví a mi habitación y luego de calmar mi erección, bajé otra vez ni bien escuché que Harry salía de la casa-. Sonrojándome por la situación, él me dijo que estaba bien. Íbamos a tener que compartirnos.- Y creo que deberemos hablar urgentemente de ello hoy mismo-. Sin entender por qué lo decía, él me mostró la razón: el condón se había roto. Recordando que él se había hecho la vasectomía, me relajé y supuse que se trataba de una broma.
- Buen intento, amor. Casi caí en tu broma-. Riendo, volví a recostarme calmadamente sobre su pecho hasta que su respuesta lo cambió todo.
- Revirtieron mi operación, Anna. Ahora soy nuevamente fértil-.


Holaaaaa. ¡Tanto tiempo! Están en todo su derecho de jalarme las orejas al haberme tardado tanto, pero prefiero tardar y no escribir cualquier cosa. Ojalá puedan comentar y decirme qué les parece esta segunda parte.
¿A quién habrá llamado, Niall?
¿Creen que Anna quede embarazada de Niall? ¿Cómo se lo tomará Harry? Y Harry, ¿estará enamorado de Niall?
¡¡¡Hagan sus apuestas!!!

Les mando muchos saludos.

Matt.

One Shots H. S. (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora