Sentir que Niall succionaba mis pezones con ímpetu mientras Harry lo hacía con mi clítoris me hacía gemir cada vez más alto. No podía negar que me encantaba tener sexo con ellos.
—Sí, amor… Sigue así —Levanté mis caderas, buscando desesperadamente que mi marido profundizara con su lengua. Harry era un experto en sexo oral, y pensar en que podía hacérselo a Niall me ponía aún más caliente.
Dejé que continuaran un poco más con aquel jugueteo, y luego los paré abruptamente. Sin mayores explicaciones, subí al regazo de Niall para hundirme en su polla y comenzar a saltar sobre ella en busca de mi liberación, mientras acercaba a Harry para que me tocara e hiciera una doble penetración. Luego de tener a los dos dentro de mis orificios, no tardé mucho en colapsar. Solo sentir el tamaño, la textura y la dureza de sus penes hacía que mis ojos rodaran en un frenesí de placer. Pero… necesitaba más.
Después de empalagarme de su semen, dejé que descansaran mientras los limpiaba de cualquier resto y los preparaba para el siguiente juego.
—Me encantó que follaras a mi marido, Niall, pero… faltó algo más en el paquete —murmuré, recorriendo con mis manos la punta de su pene, que luego fue besada por mis labios. No dudé en succionar en busca de más semen.
—Harry… —Lo llamé, pero él no esperó que dijera lo siguiente: —Quiero que chupes la polla de Niall, mientras yo te jodo por detrás.
Al ver su cuerpo inmóvil, me acerqué a él y, tomándolo de su rostro, lo besé. Lo amaba mucho y no haría nada que no estuviese consentido por él.
—Está bien, amor. Si no quieres hacerlo...
—No es que no quiera, amor, solo que… me gustaría que él también lo haga con vos —dijo Harry, entendiendo el juego de la triada.
Lo besé una vez más antes de ir por mi dildo. Me posicioné sobre las clavículas de Niall, dándole una vista muy privilegiada de mi vagina, mientras Harry se acomodaba para agachar su cabeza y comenzar a chupar por primera vez la polla de otro hombre. Sentí cómo el cuerpo de Niall se crispaba de placer. No dudé dos veces en penetrar a mi marido y, poco después, masturbar su pene.
No obstante, me sentía vacía al no tener un dildo interno. Pero en cuanto algo húmedo y caliente comenzó a hacer círculos sobre la abertura de mi braga de cuero, supe que iba a disfrutarlo.
—Oh, Niall… Sigue así, cariño —alenté, para seguir embistiendo a Harry con más fuerza.
Mi esposo, a esa altura, gemía con la polla de Niall en la base de su garganta, haciendo que sus sonidos fueran más agudos.
—¿Te gusta, amor? ¿Te gusta cómo te follo? —Acerqué mi boca a su oído y susurré: —Pero más que todo me fascina verte con su polla partiéndote la boca, y que además él me esté bebiendo mientras vos lo hacés con él. ¿Acaso quieres lo mismo… beber su semen y sentir cómo este cae por tus labios?
Logrando que ambos gimieran, seguí disfrutando de aquel momento hasta sentir que mi vientre quemaba frente a un inminente orgasmo. Esperé a que ellos se acercaran al precipicio, dejando que el placer latiera sordamente hasta escuchar sus últimos gemidos antes de derramarse. Sacudí mi cuerpo inconsciente. Permanecí un rato así, hasta que sentí sus cuerpos invadir mi privacidad. Pasé mi mano por el vientre de Niall, tomé con pereza un poco del semen de mi marido para llevarlo a mi boca y sonreír. Poco después, repetí el proceso con Niall, quien antes de parecer agotado, parecía aún más despierto.
—Ya que nos dominaste, ahora te dominaremos nosotros —dijo Niall. Sin entenderlo, dejé que me guiaran hacia el sillón.
—Te vamos a compartir, porque eres nuestra y de nadie más.
Sonreí frente a las palabras de Niall. Dejé que él me acomodara en su regazo, para entrar de imprevisto en mi ano. Jadeé frente a tal intromisión, pero dejé que me poseyera.
—Me encanta que me folles.
Sin obtener respuesta de su parte, no advertí que él rápidamente me pasaba al regazo de Harry, para ahora ser él quien me penetrara. Gimiendo nuevamente, me aferré a sus brazos para acompañar su embestida. Sin duda alguna, saltaría todo el día sobre su polla si me lo permitiese. Mordiendo un poco su clavícula, Harry volvió a pasarme a Niall, para así ir turnándose la penetración y, poco después, la eyaculación.
El primero de ellos fue Niall, que como siempre, fue generoso con la cantidad, que desbordó y manchó mis piernas. Pero eso no le importó a mi marido para eyacular en el mismo lugar; y saber que tenía su semilla blanca en mi interior me llevó a un orgasmo tan potente que colapsé sobre Harry para ver por un momento solo oscuridad.
En cuanto volví a la realidad, Niall, con un poco de picardía, agregó:
—Tal vez la próxima podamos invitar a alguien más.
Y yo ya tenía en mente quién podía ser.
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One Shots H. S. (+18)
FanfictionHarry , Anna y Niall, una pareja nada convencional, una pareja de tres.
