Intento formular palabra alguna pero ni siquiera se que diré. Tal vez aquel sueño sea un adelanto de lo que puede pasar, o sólo un deseo incondicional que yo cree.
-Acepto- escupo antes de poder pensarlo y todos parecen felices, demasiado felices, menos yo.
-Me tenías tan nervioso por tu respuesta Bailey- Jack toma mi rostro entre sus manos para darme un apasionado beso y después abrazarme con fuerza. Hundo mi rostro su cuello e intento digerir todo.
La familia inicia a abrazarnos y felicitarnos con una sonrisa gigante en el rostro, una sonrisa que yo tengo que fingir. No se que me sucede, se supone que debería ser un día muy feliz, pero sin embargo estoy atónita.
-Bailey, ¿todo bien?- es lo primero que pregunta Dani al abrazarme.
- No lo sé Dani, estoy atónita aún.
-Tal vez porque jamás te lo esperaste, ni siquiera tuviste una señal de que es yo pasaría, o simplemente es porque lo ves muy pronto.
- No es eso, tu sabes que en mis planes si estaba el casarme, pero por alguna razón no siento que Jack sea el correcto.
-Bailey, no te voy a decir que olvides a Alex, porque es imposible, pero si tu no eres la correcta para él, sino eres la indicada o por quien lo daría todo, ¿por qué el si tiene que ser él indicado para ti?.
- No lo sé, no se siquiera si él sea el indicado, estoy muy confundida Dani, todo fue tan pronto, tan repentino.
- Sino estabas segura Bailey, no tenías que darle el si.
- No podía decirle que no, todos están aqui, tú, mamá, mi Theo, todos están aquí por este momento, y digo, tal vez sea sólo la reacción, puede que mañana este brincando de la felicidad.
-Bailey- Theo viene a mi con una sonrisa gigante que me conmueve.
-Me cuentas como te fue- asiento y abrazo a Dani para después recibir a Theo.
-Hola pequeño- lo abrazo con mucha fuerza, sinceramente ha dejado de ser un pequeño y ahora es todo un adolescente muy atractivo por cierto, con unos ojos castaños que brillan precioso. Intento contener las lágrimas pero es casi imposible, así que las dejo salir libremente.
-¿Estas bien?- se separa de mi para verme preocupado.
- Si, sólo que... te extrañe tanto Theo, no es lo mismo verte en fotos que tenerte aquí conmigo, de nuevo- me vuelve a abrazar con mucha fuerza y escucho como los sollozos se le escapan.
- No sabes cuántas noches deseé volverte a ver Bailey, a ti y a...
-¿Alex?
-Si, a Alex- mi corazon se acelera- gracias a él pude entrar en un buen colegio, y mamá a un centro de ayuda que la cambio mucho, realmente todo cambio mucho Bailey, desde que te fuiste, y no sabes cuando anhelaba este momento para agradecerte a ti y a Alex por cambiarlo todo, de hecho, por un momento creí que quien te pediría matrimonio era Alex.
-No, no, Alex y yo no estamos juntos desde hace mucho tiempo, y no volveremos a estarlo.
-Bueno, sus motivos tendrán, y felicidades hermana, ahora eres toda una señorita.
-Eso me hace sentir vieja- musito con una gran sonrisa.
-Lo estas- lo miro con fingida indignación.
-Los años también te van a llegar a ti eh niñito.
-Seré un hombre muy apuesto, de esto puedes estar segura- río a lo bajo y lo abrazo nuevamente. Sentirlo cerca, sentir su calor y olor me tranqulizan, Theo siempre me ha tranquilizado de sólo pensar en él.
-Bailey- escucho a mi madre a espaldas de Theo y sólo lo observo para indicarle que nos deje solas.
-Hola mamá- la saludo un tanto nerviosa y seca. Si había tenido contacto con ella para saber como estaba Theo y ella, sin embargo siempre habrá una marca después de todo aquello que me hizo sufrir.
-Hija yo sólo... quiero felicitarte por jamás seguir mis pasos, por nunca hacer casos a esos comentarios tan idiotas que te decía, y estoy muy orgullosa de ver en lo que te convertirse, en toda una mujer que está a punto de casarce- su voz se ahoga y mis ojos se llena de lágrimas.
-Gracias mamá- miro al piso.
-Perdoname Bailey, por hacerte tanto daño- las lagrimas y los sollozos no le dejan continuar, de lo contrario yo sólo lloro en silencio mientras la observo. Puedo decir que la perdono, pero sentirlo es muy diferente, no te tengo rencor, pero el ser pisoteada por tu madre y tener que crecer demasiado rápido para cuidar a tu hermano, sin poder disfrutar de tus etapas, el llorar sin cesar por las noches y tener que levantarte como si nada pasará para darle una buena cara a tu pequeño hermano, es algo, que deja marca, y huellas, huellas que tardan mucho en sanar, que no cierran con un perdón, sino con el tiempo, y muchas de ellas tal vez no sanen.
-No te diré que te perdono y que todo está olvidalo, porque las huellas que dejaste en mi tardan mucho en sanar, pero de que estas perdonada, estas perdonada mamá.
Me abraza sin parecer querer soltarme y esto me hace tambalear. Todos los ojos están sobre nosotras y sólo intento evadirlos.
No se si lo que acabo de hacer es o será lo correcto, ni siquiera se porque fue esa mi respuesta, pero si de slgo estiy segura, es que algo me aterra, y es que Alex se entere, puede que no le importe, o puede que si lo haga. Temo mucho ante su reacción pues puede decepcionarme aún más, o hacerme dudar sobre lo que acabo de hacer.
ESTÁS LEYENDO
El suplicio de Bailey
Teen FictionLos reencuentros suelen ser felices y emotivos, sin embargo, en este mundo hay una persona, como muchas, a la cual esto no le ha quedado claro; Bailey Cooper. Y tristemente, este, volvió a ser su caso.
