-Alex tranquilo- se pone de pié brusco y camina de un lado a otro. Me acerco a él para deterlo y tranquilizarlo- Alex tranquilizante por favor.
-¡No puedo estar tranquilo Bailey!- grita sin embargo no me apartó.
-Alex estoy bien, tranquilo, él no hizo nad...
-No lo justifiques Bailey- se acerca a mi hasta hacerme chocar contra un árbol.- ¿él te hizo esto verdad?, ¿ese maldito imbécil fue el que te hizo esto?.
-No fue intencional- intento convencerlo pero sus ojos brillan con rabia. De inmediato me da la espalda apara ir a paso rápido hacia adentro y no tardó en seguirlo. Me paro frente a él y lo detengo impidiendo que haga alguna estupidez.
-Bailey quitate.
-No le hagas nada por favor- es lo único que puedo decir.
-¿Me estás jodiendo?- mierda- ¿Quieres que permita que te siga lastimado?.
-Alex comprende que no fue intencional.
-¡Así comienzan las cosas!- grita y retrocedo, esto no está bien, no debí ni siquiera salir. Alex nota mi reacción e intenta calmarse mientras rasca su cabeza y presiona su tabique- así comienzan las cosas Bailey, todo inicia así, y no, no voy a permitir que te hagan daño.
-Alex no te metas en esto- digo al fin, para ganarme sólo una mirada confundida de su parte. No voy a permitir que sus impulsos lo lleven a ensuciar su reputacion intacta aqui, y sólo por mi culpa- esta es mi vida, yo se lo que pasó, y porque pasó, y por favor no te metas en asuntos que no son de tu incumbencia, menos cuando te pueden dar problemas a ti.
-Sabes que- rasca su cabeza frustrado- tienes razón, este no es mi asunto, suerte Bailey.
Dicho esto se mete al hospital y por alguna razón eso dolió.
Si, se que está mal lo que Jack hizo, pero no puedo permitir que mi vida personal afecte a los pacientes, en este caso a Alex, a quien seguro le ha costado tener esa conducta tan buena, y no me perdonaria si se arruina por un problema mío y de nadie más.
Entró al hospital con una presion en el pecjo y vuelvo a encerrarme en mi oficina, hoy no me tocó manejar pacientes y eso por una parte es bueno, no quiero saber nada de Jack.
Luego de varias pesadas horas de más trabajo, la hora de comida llega y no, no tengo apetito, pero se que necesito alimento. Bajo por comida y cuando ya tengo está, me siento en un rincón cerca de la puerta, por si Jack viene, irme lo más rápido posible. Ahora entiendo porque no es bueno mezclar relaciones con trabajo.
Las puertas del lugar se abren y veo a Jack entrar al comedor mientras ríe con una de las enfermeras, esto hasta que me ve y cesa su risa.
Tomo mi comida y la dejo sobre la barra de residuos para salir de ahí.
-Bailey, amor- escucho a Jack mientras se acerca a mi y me detengo para escucharlo- se que no estamos bien, pero... ¿podríamos comer juntos?.
-Yo ya termine de comer, Jack- digo lo último seca y me retiro de ahí.
Vuelvo a mi oficina a entregar los nuevos expedientes ya firmandos por mi de enterada para justificar que fui yo quien los lleve a la realización de estos.
Paso por la habitación de Alex esperando no escuchar nada pero eso es todo lo contrario. Escucho leves golpes y gruñidos dentro de la habitación y mis alertas se encienden.
-¡Alex!, ¡Alex abreme!- tocó la puerta con fuerza pero cuando nadie me abre grito para pedir ayuda- ¡Emergencia en el cuarto ocho!.
De inmediato aparece el médico junto con dos hombres más y una enfermera la cual le abre la puerta.
Entró junto con ellos para ver como esta Alex. Lo observo tirado en el closet de su habitación mientras hay sangre en el piso y paredes y él está siendo tranquilizado por el doctor mientras los otros chicos lo inmovilizan. Esto fue mi culpa, Alex está así por mi culpa, yo cause esto.
Salgo de ahí llorando cuando chocó contra alguien.
-Bailey- me detiene- ¿Bailey qué pasó?.
Observo a Jack frente a mi pero no puedo pensar en nada ni hablar, sólo hay un Alex inestable en mi cabeza.
-A... Alex- musita entre sollozos. Duele verlo así, y saber que es mi culpa, nunca debí permitir que me viera esos moretones, no debí salir a ese jardín.
Jack se acerca a la enfermera para preguntar lo que pasó y es ahí cuando veo a Alex casi sedado, siendo sacado de su habitación. Levanta su cabeza inestable y siento que no puedo más cuando su mirada llena de ira cruza con la mía.
-¿Qué fue lo que pasó?- escucho a Jack preguntarle al otro doctor.
-Tuvo un episodio de ira- ahogo un sollozo- no muy graves sólo tuvo lesiones en los nudillos y codos al golpearse contra todo lo que podía.
-Gracias doctor- veo pasar al doctor a toda prisa y no puedo, simplemente su mirada fue horrible.
-Bailey- escucho a Jack pero no puedo reaccionar, sólo tiemblo- Bailey mirame.
Acuña mi rostro entre sus manos para hacerme verlo.
-Fue mi culpa Jack, yo tuve la culpa- me desmoronó por completo.
A veces lo mismo que te construye, te destruye, a veces lo mismo por lo que sigues adelante todos los días, esa razón que te motiva a levantarte de la cama todas las mañanas, es la misma que puede hacerte caer, la misma que puede evitar que sigas adelante, y yo, para Alex soy eso.
ESTÁS LEYENDO
El suplicio de Bailey
Teen FictionLos reencuentros suelen ser felices y emotivos, sin embargo, en este mundo hay una persona, como muchas, a la cual esto no le ha quedado claro; Bailey Cooper. Y tristemente, este, volvió a ser su caso.
