Tomo a Alex del rostro y profundizó más el beso, lo necesitaba tanto. Todas estas corrientes eléctricas, los cosquilleos bajo mi piel, mi corazón latiendo junto con el suyo mienttas nuestros labios se mueven con sincronía, joder que necesitaba todo esto, de él, de sus labios, sus caricias su voz, su presencia, su calor, su esencia, y los efectos que todo su ser causa en el mío, cosa que nadie más causa.
Jack viene a mi mente y me separo de golpe de Alex.
-Esto está mal- me pongo de pié y voy a la puerta de entrada.
-Bailey- me intenta detener.
- No Alex, esto no está bien, por más que te ame, jamás me darás lo que necesito porque como tu lo dices, no puedes, no debí de hacer esto.
Salgo de ahí y cierro la puerta en su cara antes de que me diga algo más.
-Admitirlo Bailey, le estás siendo fiel a alguien que no amas.
-Pero me ama, y hace lo posible por estar conmigo- me recargo en la puerta intentando tranquilizarme, esto estuvo mal, Jack no merece esto.
-Yo también te amo Bailey- dice en un susurro para después ver como se tira sobre la cama.
Odio esto, detesto esto, simplemente terminaré loca si sigo así. Tengo que poner un límite a todo esto, a mis desenfrenados sentimientos, estoy cometiendo muchas estupideces sólo por ellos, hice algo poco profesional, y encima de ello, bese a alguien teniendo ya pareja.
-¿En qué mierda pensabas Bailey?.- me pregunto un y otra vez.
Alex
Me remuevo en la cama y no puedo, simplemente es imposible poder dormir hoy.
Observo la puerta y recuerdo quien está detrás de ella.
Si sólo pudiera estar contigo Bailey, y ser quien te vea reír, a mi lado, mientras me haces sentir más vivo cada vez.
Me pongo de pie y usmeo entre mi closet para ver un lienzo en blanco y mis pinturas. El cumpleaños de Bailey se acerca, y estando en este lugar mis opciones de darle un buen regalo son pocas.
Me siento en el suelo bajo la luz que se cuela de la luna por medio de la ventana para pintar.
Y como si mis manos supieran antes que mi mente que es lo que quiero pintar, inician a hacer finos trazos.
Paso el pincel por lo que será su rostro y hago toda facción que en ella hay.
Pasan las horas sin embargo parecen ser sólo minutos, mezcló una pintura con otra y hago diferentes tonalidades para cualquier detalle que hay en su rostro.
Inició a pintar sus ojos y siento mi corazón perder su ritmo cuando comienzo a tratarlos, se ven tan reales, dando una mirada tan transparente, noble y controladora, tan fuerte y potente que así sea una pintura solamente, se puede sentir.
Alguien toca la puerta y rápidamente escondo la pintura con temor de que esta manche. Salgo del pequeño pasillo del closet y veo a Bailey observarme fría, pero no lo suficiente para esconderse de mi.
-Buenos días- saludo.
- Ya es hora de desayunar Alex- me da la espalda y la detengo girandola sobre su propio eje para que me observe.
-¿Por qué te escondes Bailey?- pregunto cuando la siento tan distante y fría.
Juro que la amo, así este con alguien más, la seguiré amando, porque logró romper con mis rutinas, logró acabar con mis miedos y hacerme tener unos nuevos, que eran sólo sobre ella.
-¿A qué te refieres Alex?- traga grueso.
-Después de lo de anoche, simplemente fuiste y ni siquiera hiciste un ruido, y hoy me ves fría, y lejos, ¿por qué Bailey?.
-Porque estoy cansada Alex, estoy cansada de vivir con él pensamiento de que algún día vas a poder estar conmigo nuevamente, necesito seguir adelante Alex, y no, ser sólo besos para ti no es lo como seguiré adelante y con mi camino.
Dolió, que ella pensará que es sólo besos para mi, dolió.
Si sólo supieras Bailey que eres por quien estoy aquí, y por quien sigo adelante. Si sólo supieras que no me he dado por vencido en la esperanza de escuchar un "Ya puedes ser dado de alta" sólo para ir a ti y compensar el tiempo que no estuve a tu lado, sólo para verte dormir y respirar sobre mi pecho, o reír a carcajadas con tu programa de televisión favorito. Siéndolo supieras que eres más que besos Bailey, eres una motivación, un sentimiento que jamás tendrá explicación alguna.
- No eres sólo besos Bailey- hablo al fin mientras veo sus ojos brillan en resolución- eres más de lo que te imaginas Bailey, mucho más.
-Alex por favor no sigamos con esto- retrocedo para verla confundido mientras un mal presentimiento crece en mi pecho- tu eres un paciente, y yo sólo una enfermera que te atiende.
- No Bailey, somos más que eso- la detengo. Mi cabeza pierde la conexión hablo diré, de una maldita vez le diré que saldré de aquí, y sólo será para estar con ella. Si, antes temia estar a su lado, porque en la misma forma en la que la amo, puedo lastimarte en cualquier episodio de furia, y eso jamás me lo perdonaría, sin embargo me di cuenta que la necesito a mi lado, conmigo, necesito sentirme completo, porque sin así esperarlo, Bailey es lo único que necesito para sentirme bien, es como si su sola presencia me controlará, con sólo recordarla cualquier depresión, ansiedad o furia se va, es como si fuese una cura- escuchame bien Bailey.
-Alex no- intenta quitar mis manos pero se detiene cuando me mira y se da cuenta que cualquier cosa que este por decirle es honesta, cuando se da cuenta que estoy abierto a ella, y vulnerable en todo el sentido de la palabra, que en estos momentos si ella quiere, puede destruirme, o entrar en mi.
- Te juro Bailey, que saldré de aquí, juro que volveremos a estar juntos, sólo dame tiempo Bailey, necesito estar lo mejor posible, porque sobre todo, se que estoy enfermo, y no me perdonaría si algún día te lastimó más Bailey, de una forma irreparable.
-Alex- sus ojos se inician a lágrimar y sus manos a temblar.
-Te amo Bailey, y nadie ni siquiera un puto transtorno podrá quitarme eso, sólo por favor Bailey, no te rindas, porque si tu lo haces, entonces no tendré por nada por lo que seguir adelante.
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El suplicio de Bailey
Teen FictionLos reencuentros suelen ser felices y emotivos, sin embargo, en este mundo hay una persona, como muchas, a la cual esto no le ha quedado claro; Bailey Cooper. Y tristemente, este, volvió a ser su caso.
