La decisión

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La idea de no volverla a ver da vueltas en mi cabeza una y otra vez, manteniendome despierto la noche entera. Podría ser un maldito y mandarle mensaje mañana por la mañana pidiéndole ayuda, y que venga a casa, sólo para verla y cumplir con ese deseo. Pero después de ver como Jack la protege y ama, me di cuenta que ella estará en buenas manos, y que tal vez fue suficiente con el adiós ya antes dicho.

El insomnio me mantiene despierto toda la noche y esto es demasiado malo, ya que mi cabeza caliente más ella vagando en esta, no suena bien. Cuando se asoma el primer rayo, tomo mi móvil y le envió un mensaje al doctor que lleva mi caso, pidiéndole una cita para hoy en la tarde.

Las horas pasaron lentas, no hay rastro de Bailey, ni siquiera un mensaje, absolutamente nada, cosa que duele pero agradezco.

Llegada la hora acordada con el doctor y sin titubeo alguno, emprendo mi camino al hospital.

Llego al hospital y por un momento mi firmeza se vio debil, pero esto cambia cuando entro al hospital y recorro los pasillos hasta llegar donde mi doctor.

-Buenos días Alex- me observa confundido.

-Buenos días doctor- entró en su sala y le expongo todo lo que tengo en mente y mis planes.

-¿Alex estas seguro?, digo, no es que no estés preparado o listo para esto que quieres hacer, eres un paciente excelente, pero considero que un mes más no te iría mal, tal vez está decisión sea causa de la satisfacción que sentiste al estar ahí afuera nuevamente.

-Puede que eso influya, pero no es el porqué de mi decisión, no quiero pasar más años de mi vida en un hospital, tengo mucho que arreglar ahí afuera, personas que perdonar y por quienes ser perdonado, quiero ser alguien en la vida, y no sólo un enfermo mental con transtornos.

- Ya hemos hablado de ese término.

-Un término que es la realidad, pero no me pesa ni mucho menos- miento, pues gracias a esto hoy estoy por alejarme de el amor de mi vida.- enserio, quiero ser alguien.

Parece titubear al respecto de su respuesta, y luego de pensar varios segundo parece tener la respuesta.

-Esta bien Alex, serás dado de alta, pero, con la condición de que me escribas una dos veces al mes, de rigor, y aún más cuanto te sientas mal, de igual forma procura venir a chequeos, ya sabes, ajuste de dosis y demás.

-De acuerdo- asumo cualquier condición y luego de una plática de como me ha ido ahí afuera, al fin salgo, con una cita para dentro de tres días, misma donde vendré a firmar mis condiciones y mi alta.

Pensativo conduzco de vuelta a casa tan sumido en mis ideas, y también en ella.

Bajo mi mirada un poco y cuando vuelvo a subirla, piso el freno haciendo que estos rechinen, casi atropelló a una chica. Me bajo para saber si se encuentra bien, sin embargo se convierte en una pésima idea cuando veo de quien se trata.

-¡Mierda Alex!, casi me matas.

-Lo lamento Sofia, venía pensando... ya sabes, en otro mundo.

-¿Enserio?, ni siquiera lo note- musita molesta.

-Bueno, tampoco debes cruzarte cuando viene autos.

-¿Ni siquiera un "como puedo compensarte"?- escupe y de inmediato comprendo a donde va.

-No tengo tiempo para compensar nada.

-¿Ya desayunaste?- niego- bien, entonces yo hago el desayuno, así no te quito tiempo y compenzas esto- sin siquiera esperar respuesta alguna se monta en el auto y me observa desde dentro de este, esperándome.

Me monto en el auto y sin ánimos de soportarla conduzco en dirección a casa. Agradeciendo que la chica  a Mi lado este sumida en si teléfono.

Estaciono el auto dentro de la cochera y salgo de este lo más rápido que puedo para no soportar a Sofía. No la odio, ni mucho menos, pero tanta insistencia agobia.

Intento abrir la puerta de la cochera que da al interior de la casa y maldigo entre dientes cuando recuerdo haberla cerrado por dentro, con seguro.

-¿Qué pasa?- se acerca a mi Sofía.

-Tendremos que salir y entrar por la puerta principal.

Vuelvo a abrir la puerta de la cochera y me quedo perplejo cuando Bailey está frente a mi. Intercalando tristes miradas entre Sofia y yo.

-Mierda- maldigo a lo bajo.

El suplicio de BaileyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora