Una vez terminó su charla con Noemí, después de escuchar su parecer y admitir que una de las preguntas más insistentes en su mente era si Alba podría estar casada, Natalia se marchó a casa, mientras iba con la moto no perdía detalle de las aceras, de los coches, de los autobuses, quería pensar que las palabras de Isabel podrían ser ciertas, "Si está de Dios os encontraréis", pero su desesperación le hacía ser más escéptica que nunca. Al llegar a casa, lo primero que hizo fue poner el contestador, tenía un mensaje del dentista recordándole que había faltado a su cita, otro del contador del gas, rogándole que les avisará sobre el número dichoso que nunca acertaba a ver con claridad en su contador, otro de su peluquero recordándole su cita para el día siguiente, pero ninguno de Isabel diciéndole, me ha llamado. Era como si la tierra se hubiera tragado a aquella mujer, como si no quisiera saber nada, en parte pensó mientras abría la nevera y cogía un zumo, porque tendría que llamar a Isabel, la misma mujer se lo dijo, pero ella insistía.
Decidió ducharse y volver a su faceta de detective y buscar la Alba Reche auténtica, estaba con los listines de teléfonos, que tuvo que pedir a su vecina Pacita, con Internet en las páginas amarillas cuando sonó su móvil, allí en la pantalla reflejado un Pitufo Gruñón que se movía con gesto serio. Dudó en contestar, pero sabía que no podía omitir a su amiga del alma.
Ici: ¿Cómo van esas averiguaciones tuyas, Colombo?
Natalia: ¡Pero por qué sabes siempre lo que hago!, me jode cantidad
Ici: Lo sé, por eso acierto (trató de mostrarse tranquila y serena, aunque sufría por ella) ¿Has encontrado algo?
Natalia: Sí
Ici: ¿A ella?
Natalia: Llevo encontrados ciento veintitrés Reche, A
Ici: Bueno... eso no está demasiado mal
Natalia: Gracias
Ici: A mandar. ¿Quieres que te ayude?, aunque no sé muy bien a qué
Natalia: Creo que podré sola (se frotó los ojos cansada de tanto buscar)
Ici: Muy bien. Y aparte de detective, ¿qué tal estás?
Natalia: Aquí, como ayer
Ici: Jodida
Natalia: Sí (suspiró mientras con una mano se apartaba el pelo de la cara) Necesito encontrarla
Ici: ¿Te has parado a pensar, para qué?
Natalia: ¿Cómo qué para qué? (repitió su pregunta totalmente anonadada)
Ici: A ver... las has violado, quieras o no, te guste más o menos oírlo (Natalia cerró los ojos) posiblemente haya sido un momento horrible para ella, de lo contrario si le hubiera gustado le habría dicho a Isabel, dame el número de esa tía que me ha vuelto loquita (Natalia resopló) No resoples...
Natalia: Ici no estoy para bromas
Ici: Ni yo, ¿para qué la buscas realmente?, como no sea para agradecer que no te haya denunciado, lo demás no tiene explicación lógica
Natalia: Para disculparme
Ici: Repítelo
Natalia: Lo has oído
Ici: Pero quiero que lo oigas tú
Natalia: Ici... (susurró derrotada)
Ici: Ici nada, quieres volver a verla porque te sientes mal, quieres que te diga, vale te perdono no te pondré cara la pared, para después tratar de conquistarla, para lograr que sea tuya por las buenas
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La apuesta (ALBALIA)
FanfictionTodo empezó como un juego... Es una adaptación de Maca y Esther Historia original de Idana
