Capítulo 6

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Por la puerta del hospital y rezando no encontrarse con Natalia, llegó Alba, tampoco le apetecía mucho encontrarse con Noemí después del incidente ocurrido por la noche, así que a paso firme llegó hasta la habitación de su sobrina para relevar a su madre.

Alba: Buenos días mamá (la besó)

Rafi: ¿Qué tal hija, pudiste descansar?

Alba: Sí. Mi niña guapa, bonita (le sonrió ampliamente besándola con dulzura)

Rafi: Vaya... por fin vuelvo a ver la sonrisa de mi hija (Alba la miró volviendo a poner gesto serio) La sonrisa de mi hija de siempre... me alegro, no sé el motivo... pero me alegro

Noe: Buenos días (apareció Noemí vestida de particular)

Rafi: Hola Doctora (sonrió)

Alba: Hola (se quedó un tanto cortada)

Noe: ¿Qué tal la noche Rafi?

Rafi: Ha descansado como una bendita, las enfermeras me han dicho que todo está muy bien

Noe: Así es (miró a Alba que agachó la mirada) Si todo sigue así, yo creo que podrías llevárosla hoy mismo

Alba: Sí por favor (agregó un tanto nerviosa)

Noe: ¿Pudiste descansar?

Alba: Sí, sí (se apresuró a contestar algo cortada)

Noe: Bien... pues me voy he descansado poco, yo tengo ahora mis días libres, tendré el móvil conectado, tú lo tienes, ¿verdad? (Alba asintió nuevamente alterada mirando a su madre) Pues ante cualquier necesidad no dudes en llamarme, ¿vale?

Alba: ¿Y quién nos va a dar el alta de mi sobrina?

Noe: No te preocupes, el pediatra sabe toda la historia si lo cree oportuno, dará el alta él

Rafi: Gracias por todo doctora

Noe: No me lo agradezca Rafi, la verdad que con criaturas así (acarició a la pequeña con una sonrisa en su rostro) merece la pena trabajar. Espero que nos volvamos a ver cuándo traigáis a la niña a consultas externas

Rafi: Por supuesto (se despidió de Alba con una ligera inclinación de cabeza, mientras Rafi la miraba fijamente) ¿Qué pasó anoche?

Alba: Nada mamá, ve a descansar anda (le besó la frente con cariño)

Rafi: Iré más tarde, quiero estar un ratito más aquí

Alba: Muy bien



En casa de Natalia, Ici se había metido a la ducha, cantaba como loca las canciones de Alejandro Fernández, con un acertado e insoportable desafino que Natalia soportaba como podía. Se vistió con rapidez pues un pensamiento se le pasó con rapidez por su mente, y se acercó hasta la puerta del cuarto de baño y le dijo a su amiga alzando la voz para que dejara de cantar y la oyera.

Natalia: Ici me voy al hospital, ahora volveré

Ici: "Me dedique a perderte... me dedique a no verte... me dedique a perderte" (cantaba como loca sin escuchar a Natalia)

Natalia: ¡Ici! (le dio dos golpes en la mampara)

Ici: Joder otro así y me matas (le dijo molesta)

Natalia: Que me voy

Ici: ¿Dónde?

Natalia: Al hospital... vengo enseguida

La apuesta (ALBALIA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora