En el box iba Natalia con una coleta y su pijama machado de sangre, había recibido el vomito de un niño. Se movía con ligereza, sin pensar en otra cosa que salvar a aquellos pobres huérfanos que iban llegando uno tras otro y por los que todos incluidos lo que estaban fuera de turno habían decidido luchar.
Natalia: ¡Una enfermera necesito una enferma! (gritó alterada cuando el pequeño se desvaneció) Joder... joder...
Alba: ¿Qué hago? (le preguntó aún con su cara pálida y ojerosa)
Natalia: ¡Alba qué haces aquí!
Alba: ¡Dime que quieres! (le respondió decidida a no moverse de allí)
Natalia: Ponle una vía, y oxígeno creo que vamos a tener que subirlo a quirófano ¡y ya!
Alba: De acuerdo (le decía mientras se ponía rápidamente los guantes y empezaba a actuar)
Natalia: Joder... que se para... voy a hacerle el masaje cardíaco
Alba: Le voy inyectando
Natalia: Vamos... vamos...
Noe: ¿Qué pasa Nat? (entró con cara de cansancio) ¡Alba!
Natalia: Se está chocando rápido hay que llevarlo a quirófano
Noe: ¡Un celador! (gritó nerviosa ya que estaban acumulando unas sensaciones de luchar contra la muerte con niños de muy temprana edad)
Alba: Nat está bajando
Natalia: Lo sé (decía cansada por su esfuerzo justo cuando llegaron los celadores)
Alba: No hay tiempo que perder (cogió ella el gotero y echando a correr mientras Natalia seguía por los pasillos con el masaje se lo llevaron)
Noe: Alba... ya nos encargamos nosotras no estás para entrar en quirófano
Alba: Quiero entrar...
Noe: Joder si es que no damos abasto
Natalia: Noe creo que tiene un derrame interno no hay tiempo que perder
Noe: De acuerdo... vamos...
La operación tensa, pero con éxito les hizo a las tres prestar toda su atención, durante la misma no habían hablado de nada que no fuera la vida de ese pequeño, Natalia se mostraba nuevamente aquella doctora eficiente, concentrada, Noemí veía su seguridad y reconocía que Mari tenía razón, aquella recepcionista que por experiencia era capaz de diagnosticar, de comprender a los familiares y además, de apoyar a los compañeros, había vuelto a acertar, Natalia se recuperaba trabajando, Natalia se recuperaba teniendo junto a ella a Alba.
África: Alba ya sigo yo
Alba: No hace falta...
Noe: Alba por favor...
Alba: De acuerdo (contestó porque a pesar que quería seguir no sabía si era el olor intenso a la sangre, pero se sentía mareada) Te dejo el aspirador
África: Venga descansa
Alba: Vale
Natalia: Aspira África (y dicho eso miró a Alba con sus ojos repletos de ternura)
Una vez se quitó la bata, y se desinfectó, salió al pasillo, aquel mundo que era el suyo, le pareció distinto, pasaron una camilla corriendo con una señora mayor repleta de goteros, por un momento pensó que era su madre, el corazón le dio un vuelco, se sentía perdida por aquellos pasillos, abatida, pero de repente notó unas manos que la cogían justo cuando se desvanecía.
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La apuesta (ALBALIA)
FanfictionTodo empezó como un juego... Es una adaptación de Maca y Esther Historia original de Idana
