Mientras en aquella mesa, Natalia se había sentado entre su hermana e Ici, algo así como si la estuvieran controlando las dos, si bien su amiga lo hacía de manera divertida, su hermana le había dicho:
Elena: Hermanita te aviso que mamá tiene la mosca tras la oreja
Natalia: ¿Contigo?
Elena: No te hagas la despistada... yo no voy mirando a las camareras como tú
Natalia: Pero ¿qué dices? (le sonrió como si no supiera de lo que estaba hablando)
Elena: Sabes que a mí me da igual, incluso si de verdad te gusta, dale, pero ten cuidado con mamá
Ici: Mamá Lacunza, ¿qué le pasa? (preguntó bajando la voz pues María estaba en la misma mesa, pero más apartada)
Natalia: Tonterías suyas (entonces salió Alba de la cocina, la vio caminar con decisión, su gesto amable le hacía gracia, pero se disgustó al ver que no le iba a servir ella) Vaya...
Ici: Isabelita sabe lo que tiene que hacer
Natalia: No habrás hablado con ella, para ganarme, ¿no? (la miró fijamente)
Ici: No cariño, no. Creo que ha nacido de ella
Natalia: Has visto cuando sonríe
Ici: Sí, lo he visto yo y mamá Lacunza que te está mirando (le dio un suave codazo)
Natalia: Me da igual
Elena: Nat puedes hacer el favor de cerrar la boca
Natalia: Pero si voy a comer, ¿cómo voy a cerrar la boca? (preguntó ante la carcajada de las dos)
Miraba a los hombres que compartían con ellas mesa, quienes les estaban explicando cosas inútiles, pero ella no los escuchaba, su objetivo había vuelto a salir de cocina, y había percibido como la había mirado de reojo, entonces se limpió la boca y justo cuando Alba la miraba pasó su lengua por los labios.
Ici: Eres una tramposa (le soltó de repente)
Natalia: Tengo que utilizar bien mis armas (le contestó en voz baja sonriendo)
Ici: Creo que las bragas le han temblado.
Dieron una carcajada que fue acallada por los ojos de María, se percataba que a su hija aquella camarera le había llamado la atención, sabía cómo era Natalia lo suficiente como para entender que aquel accidente entre las dos, había sido provocado por ella. Decidida a atajar el problema de raíz y solo con la clase que una mujer distinguida de la alta sociedad sabe comportarse, se dirigió a saludar por las mesas y después se paró a hablar con Isabel, que por su mirada hacia Alba les hizo entender a las tres que la pillada había sido monumental.
Natalia: Joder (murmuró)
Elena: Te lo dije, mamá te ha visto
Ici: Creo que está vez gano yo... querida amiga
Natalia: Eso no vale... pero la noche no ha terminado (le advirtió divertida)
Ici: Te queda hora y media... ya me siento vencedora.
Siguieron con sus miradas la figura de Isabel que le habló en voz baja a Alba, que por su gesto entendieron que le había molestado aquella orden.
Jamás en todos los años que llevaba trabajando, que eran muchos, le había pasado algo igual. Isabel se había acercado a ella y con toda la buena voluntad y el tacto que pudo, le había dicho que dejara su puesto a Gonzalo, y que ella se fuera a la cocina. Allí esperaba ansiosa una explicación también con gesto de pocos amigos. Cuando vio a Isabel y su gesto serio, entendió que le alzara la mano para que guardara silencio hasta que ella le dijera.
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La apuesta (ALBALIA)
FanfictionTodo empezó como un juego... Es una adaptación de Maca y Esther Historia original de Idana
