Los días pasaron, el compromiso se había pospuesto por unas cuantas semanas más, finalmente sería mañana el día. Mi madre se encargó de todo, hasta el más mínimo detalle.
Lady Charlotte siguió mi consejo y habló con su madre sobre todo acerca del compromiso, ahora sería ella quien se ocuparía de los arreglos aunque claro está que la Duquesa Vel Laviti seguiría muy de cerca para ayudarla en cualquier cosa.
Por mi parte seguía sin molestarme que mamá se ocupará de estas cosas, me sacaba un peso de encima y podía ocuparme de otras cosas. Con el Duque Bonavota charlamos hace dos días, aunque se negó a hacerlo, pudimos romper el contrato que nos unía. Claramente no se quedaron con los brazos cruzados y fueron con el Emperador en busca de ayuda pero les fue inútil, después de leer el contrato y con la prueba del pago atrasado, el Emperador nos dio la razón y el Duque solo pudo cerrar la boca.
-El primer Emperador, Faustus I, luego de la unión de los pueblos originarios organizó las primeras cruzadas para expandir el territorio de lo que años después llamarían el Gran Imperio Ambrosetti -El joven hijo del Marqués Santini estaba sentado frente a mi y una pila de libros.
-Está mal -Dije mirándolo seriamente-. El primer Emperador fue Fausto, Faustus I fue su hijo quien heredó el trono mucho años después. Sacando eso todo lo que dijo estuvo bien, así que prosiga.
-El emperador Fausto -Dijo mirándome a lo que asentí con la cabeza- invadió los pequeños condados de Aragón, Exili y Génova; luego el imperio se envolvió en una guerra con el país Astorid quien perdió y todo su territorio pasó a pertenecer al imperio, así fue como la expansión llegaría a su fin haciendo del Imperio Ambrosetti el país más grande de todo el continente.
-Bien, ¿Qué sabe sobre la nobleza del imperio, sir Santini?
-En la jerarquía la primera es la familia real quien tiene a su cabeza al emperador Nicholas Cavaliere. Le siguen las únicas 5 familias de Duques, que además poseen en su poder el manejo de distintos rubros del imperio. Luego están los Marqueses, quienes tienen tierras en su nombre y algunas empresas de menor poder. Al final están los plebeyos, la gente común.
-Hábleme de las 5 familias de Duques -Le pedí.
-Bien, eh -Miró hacía el techo unos segundos para luego volver a mirar hacía mi y hablar-. El Duque Castiello es el primero de los 5, la familia Castiello se encarga del buen funcionamiento de los hospitales y en su poder tienen a los mejores doctores de todo el imperio, además poseen en su poder una buena parte del petróleo que tiene el país -Asentí dándole a entender que lo que decía estaba bien-. Le sigue el Duque Visconti, su familia tiene control absoluto de todas las minerías del imperio y, por ende, de todas las piedras preciosas y diamantes del país; además de que controlan a la caballería. En tercer lugar está el Duque Vel Laviti, ésta familia se encarga de la educación de todo el imperio, desde los más pobres hasta el propio príncipe. Son los que administran los institutos del imperio, a los más adinerados le da una mejor educación mientras que a los plebeyos les enseñan lo básico, como leer y escribir. En cuarto lugar se encuentra el Duque Bonavota, ellos tienen que ver con el comercio, se encargan de exportar e importar ya sea mercancías o alimentos tanto dentro del imperio como fuera de él. Por último está el Duque Deriss, la familia Deriss se encarga de todo lo que tenga que ver con telas, hacen la ropa que todas las personas usan en el imperio; además de cortinas, manteles y demás cosas.
-¿Sabe cuántos emperadores tuvimos a lo largo de nuestra historia?
-Sí.
-Bien, dígame quienes fueron los más relevantes -Le ordené.
-Fueron: el Emperador Fausto, quien se encargó de unificar a los pueblos originarios para darle comienzo al imperio.El Emperador Vladimir VII, quien ganó más de 40 guerras durante su gobierno; Edmund II, que evitó dos rebelión y que un conflicto con Roused, debido a que nos podía dejar en la miseria -Me miró como dudando si seguir o no.
-¿Qué sucede?
-En el momento en que el Emperador Edmund II estaba por darle su trono a su sucesor ocurrió un golpe de estado que fue inevitable, ¿Dejó de lado a los comandantes encargados de ello y solo le nombró a los emperadores? -Preguntó inseguro.
-Sí, solo los emperadores. Prosigue con los que gobernaron después del golpe de estado.
-Bien, ellos fueron… -Callo por unos segundos para luego contestar- El emperador Sebastián IV, quien nos abrió el camino para poder comerciar con otros países con los que teníamos mala relación; Blas XV, que es recordado por su tiranía... -Dudo por unos segundos- No puedo recordarlo más, lo siento.
-Faustus III, hijo de Blas XV, estaba en contra de su padre por lo cual organizó una rebelión en la que los resultados fueron favorables para él y mandó a decapitar a su padre, hermanos y todos los que pensaban igual que el emperador Blas XV -Suspiré y lo miré cansada-. Eso es todo, Marco. Nos vemos en la próxima clase -Me levanté y dirigí hacía la puerta.
-Adiós, señorita Athanassia.
Cuando salí fuera de la biblioteca me encamine hacia la oficina de Luca para hablar con él.
Mientras iba por los pasillos recordé al hombre de ojos carmín, su mirada no salía de mi cabeza y si lo hacía solo era por unos segundos. Tenía que investigar sobre él pero no sabía ni siquiera su nombre, todo este asunto me ponía los nervios de punta.
Llegué a la oficina y me senté a esperar a Luca mientras veía la lluvia desde el ventanal que se encontraba detrás del escritorio. Luca heredó el título de Duque Visconti hace unas semanas, como mi padre había muerto repentinamente y el compromiso sería anunciado en cualquier momento debían apurar el papeleo de sucesión del título. Por suerte gracias a las influencias que teníamos en el palacio el papeleo fue hecho rápidamente y mi hermano empezaría con sus obligaciones dentro de 4 días, sería el nuevo jefe de los caballeros.
-Estás demasiado distraída, Athanassia -Me sobresalte, me tomó por sorpresa escuchar a Luca.
Miré a mi hermano dejando unos papeles en la mesa para luego sentarse y mirarme a mi.
-Estaba admirando la lluvia, hermanito. Además entraste de manera silenciosa, era obvio que no iba a escuchar ni tus pisadas.
-Excusas.
-Lo que digas -Suspire-. Vine a ver si necesitabas ayuda con algo pero veo que no me necesitas más que para molestar, así que me retiro.
Me levanté y me fui alejando, ya cuando estaba frente a la puerta pude escuchar la carcajada de Luca.
-¡Ya me vas a pedir ayuda, Luca Stefano Visconti!
Salí dramáticamente de la oficina. Me dio tanta gracia que fue inevitable largar una pequeña risa. Ya se estaba haciendo de noche, pero antes de ir a dormir tenía que arreglar otro asunto.
La flor que me encontré en mi habitación fue enviada por un tal Duque Astello, obviamente lo investigue y resultó ser de Roused, el país que se encontraba al norte del imperio. No tenía ni idea del porqué una persona que no conocía me enviaba una flor y menos como sabía que esa flor es mi favorita, así que le envié una invitación para que venga a la mansión. La hora estipulada era un poco tarde pero no quería que mi hermano ni mi madre se vieran metidos en este asunto que sólo me concierne a mi.
Llegué a una de las salas que usaba para tomar el té con algún que otro invitado y en la puerta ya se encontraba Carlo.
-Lady Athanassia, su invitado ya se encuentra dentro -Me informo apenas llegue a su lado.
-Vete y no quiero que nadie nos moleste.
Luego de dar una reverencia se fue por el pasillo, cuando ya no estaba en mi campo de visión entre a la habitación.
No esperaba encontrar lo que estaba detrás de la puerta, ni en un millón de años podría haber imaginado que él sería el hombre que me mandó la flor.
-¿¡Usted!? -Exclamé sorprendida- ¿Usted es el Duque Astello?
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Ciel
Исторические романы«BORRADOR» Trilogía: Reencarnación #1 "Nos arrebataron la posibilidad de estar juntos una vez y no estoy dispuesto a que nos vuelvan a separar. Te buscaré en cada vida que tenga hasta que por fin pueda tenerte en mis brazos y gritar al mundo todo el...
