6- Trabajo duro

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Había pasado la hora del almuerzo hablando con Fujimoto, la actual setter de segundo año, quién intentaba ser lo más puntual posible al hablar con la albina, pues la había visto comer bastante deprimida. Algo sumamente raro en la chica, ya que la moderada comida que ingería, era motivo de felicidad.
El deporte le exigía toda su energía, y el modelaje contaba cada una de sus calorías, por lo que intentaba balancear una cosa con la otra. Comía lo necesario para rendir en la cancha y procuraba que todo fuera lo más sano posible, aunque claramente, podía colarse algún trozo de pizza o pastelillo cada tanto, no de iba a morir por eso.

Bokuto masticaba su almuerzo con una expresión triste, mordiendo brotes de soja sin ánimo alguno cuando Fuji se acercó con su propio almuerzo.
—Creí que almorzarías curry— Le habló la de larga cabellera oscura  —Komi no paró de quejarse hasta hace unos minutos.
La albina jugó con el contenido del bento en su pupitre.
—Era para el descanso del club.
Esperó alguna otra aportación, pero ninguna otra palabra salió de la chica de mechones.
—Escuche que le ibas a dar la bienvenida a la chica de primero— Se sentó en la silla de enfrente —Es un gesto lindo como su senpai.
Le sonrió, comenzando a comer también su propio almuerzo. Fujimoto no era de las personas insistentes, mucho menos alguien que hablara más de dos oraciones seguidas.

La albina paró de masticar y tragó rápidamente al escucharla
—¿Tú crees?
Preguntó con una bocanada de esperanza. Fujimoto asintió sin más, lamiendo discretamente la salsa que había quedado en su palillo.
—Hable con Washio, pienso en qué hubiera hecho yo en su lugar, si una senpai me hubiera invitado al menos un helado en mi primera semana de entrenamiento— Un gesto sincero en sus labios —Me hubiera sentido muy bien recibida en el equipo.

La de mechones negros entre cerró los ojos, recordando su propia bienvenida hacía apenas un año, cuando Fuji, Masamu y ella habían ingresado al club.
—Las tacañas de las de tercero no nos dejaron ni beber la misma agua hasta que pagamos por ella.
Fujimoto se rió tan apacible como siempre, dándole toda la razón a la chica. Sin embargo, sus senpais no habían sido malas tampoco, eran bastante cálidas y sentimentales, aunque en el club no tenían muchos recursos por aquel entonces.

La pelinegra no hizo ningún otro comentario más, dedicándose a hacerle simplemente compañía a la albina, quién ya tenía mil y un pensamientos procesándose por aquella corta conversación.
Ahí estaba de nuevo ese sentimiento, ese que surgía desde su garganta y palpitaba en su frente, diciéndole: Hazlo.
Sus entrañas insistían en que a la chica de los ojos bonitos le gustaría. ¿Por qué se estaba tardando entonces?

—Fuji- Dejó completamente su comida —¿Crees que a Akaashi le guste el curry?
Fuji le sonrió ligeramente, pero apenas iba a hablar cuando la campana del fin del receso anunció el termino de este.
—Casi puedo asegurarte que se llevará una gran sorpresa— Miró tras su espalda, topándose con la mirada de los dos jugadores que compartían clase con Bokuto —No dejes que Komi te haga caer en sus trucos. Solo quiere el pan de curry para si mismo.
La chica se dio la vuelta, levantandose para regresar a su clase mientras sus demás compañeros ingresaban también por la puerta. Ella y el más alto de los chicos intercambiaron una mirada silenciosa mientras él esperaba con tranquilidad a que su asiento se desocupara.

Un nuevo halo de energía se inyectó directamente en el torrente sanguíneo de Bokuto, quien pasó el resto de sus clases con una sonrisa radiante y el animo por las nubes.

Para la hora del entrenamiento, se pasó por la cafetería para que le dieran una mano y tener presentable el platillo, ya que el ajetreo del día lo había aplastado un poco y ni hablar de lo frío que ya se encontraba.

Las cocineras hicieron un gran trabajo, quizá por todas las recetas, consejos e ideas que la chica les deba cuando de paseaba por ahí —que era bastante seguido— ya que con una madre viajando todo el tiempo y un padre que era igual de mal chef que ella, recurrir a la cafetería era una de sus principales opciones.

Hug me [BokuAka] Genderbender TERMINADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora