Una inexplicable aura de incomodidad se instaló en la habitación mientras Bokuto esperaba a que Akaashi comenzará a hablar.
La morena tragó, mirando al suelo mientras intentaba iniciar.
—Cuando tenía 14... Le había dicho a mi mamá que me gustaban las chicas— Jugó con el borde de su falda —Le dije que no me interesaban los chicos y creí que ella lo había entendido porque fue muy comprensiva conmigo y sólo dijo "Hey, está bien Keiji".
Oprimió la tela entre sus dedos, mirando al suelo con una mueca.
Bokuto no entendía a que se debía aquella parte, pero no dejaba de estar igualmente sorprendida con la confesión.
—Ella se lo contó a su hermano, porque siempre habían sido muy cercanos... Creían que era una etapa... Que se pasaría de un momento a otro...
Pausó por un momento, su voz sonando entrecortada.
La albina comenzó a perder el objetivo inicial, escuchando lo que la otra intentaba explicar.
—Mis padres estaban pasando por una época muy mala, ya que papá había comenzado a ganar bastante dinero y a ausentarse de casa sin dar ninguna explicación... Mi mamá creyó que la engañaba pero resultó en que llevaba años haciendo fraudes en la empresa donde trabajaba... Se divorciaron y fuimos a vivir donde su hermano por un tiempo.
¿Los padres de Akaashi estaban divorciados? ¿Fraude?
Bokuto no entendía nada de aquello, con tanta información por procesar, se le estaba complicando seguir el hilo de la historia.
Akaashi en realidad estaba sufriendo, Kôtaro no era el tipo de persona que la juzgaría porque sus padres estuvieran divorciados, pero el hecho de que podía incomodarle el hecho de que su padre "fuera un delincuente" la sobrepasaba.
Su vida en la escuela no había sido la misma por aquel entonces, cuando una "amiga" de su clase, a quién tuvo la confianza de contarle por lo que estaba pasando, habló delante de todo el curso sobre lo ilícitos que la mantenían en aquella escuela.
Se aisló hasta terminar su segundo año y cambió de escuela al siguiente para evitar las burlas.
—Mi mamá comenzó a trabajar para no tener que pedirle dinero a papá. A veces doblaba turnos y yo me quedaba en casa. Mi tío también trabajaba hasta tarde, pero un día... El llegó a casa antes que mamá, cuando yo aun no había cenado, entonces comimos juntos, me preguntó cosas sin sentido sobre la escuela y cuando iba a irme a dormir... El entró a la recámara que yo y mamá compartíamos.
Lágrimas en el borde de sus ojos, la tela arrugada en sus puños y quejidos ahogados salían mientras continuaba.
—Se metió en mi cama y empezó a acariciar mi cara... Dijo que a las niñas les gustaba... Que había algo mal en mi cabeza o que los chicos de mi edad eran idiotas al meter sus dedos en mí...— Su siempre seria expresión perdiéndose en la tristeza —Él... Él metió mi mano en sus pantalones...
Un hipido la hizo parar. La albina ya podía imaginarse lo que había pasado, pero ver los intentos de Akaashi por terminar su historia hicieron que apretara los puños y se callara mientras continuaba.
La morena se limpió con discreción las lágrimas.
—Le dije que estaba mal y que mamá llamaría a la policía... Se rió e intentó besarme...— Sorbió por la nariz — Dijo que tenía muchos amigos dispuestos a hacerme cambiar de opinión sobre mi sexualidad...
La albina podía revivir los segundos en los que Furita estaba sobre ella. Sabía cual era el sentimiento de vivir algo como lo que Akaashi describía con tanta dificultad.
—Grité cuando intentó tocar mis piernas. Dijo que eran tan gruesas que a los chicos les encantaban...— Su mano apretó con fuerza el muslo, dejando la piel rojiza después del tacto — Por eso es que las ejercito tanto, para que estén delgadas...
Bokuto había empezado a lagrimear sin darse cuenta, escuchando con atención y desagrado por el hombre al que ni siquiera conocía.
—Quise irme, pero el se puso encima mío... Metió algo en mi boca para que no gritara y tocó mi cuerpo con esa expresión tan asquerosa...— Miedo y desagrado surcándole el rostro —Aún tengo pesadillas donde no puedo moverme y de la nada su voz resuena por todas partes diciéndome "eres demasiado bonita para ser lesbiana"...
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Hug me [BokuAka] Genderbender TERMINADA
Fanfiction¿Y si fueran chicas? Bokuto era feliz con su vida, al menos hasta que Konoha le insinúa que no tiene amigas fuera del club de volley. Akaashi tiene un propósito claro después de haber ingresado a Fukurodani: Recuperar su vida. He aquí la historia de...
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