Se me encoge el pecho y mi piel se estremece. Apenas llevo aquí tiempo, él iba a tardar mucho más en venir. A decir verdad, dudaba que viniera a casa de mis abuelos.
Desde que murió mamá no lo hace.
-Dónde estabas- exige saber.
-Eh... Yo... -
Antes de que pueda acabar pega un golpe en la encimera de la cocina y me repite.
-Que dónde estabas-suspira y me mira con una ceja levantada. Y eso solo significa bronca- ¿Y tus estudios? ¿Y el baile? - niega con la cabeza y yo sólo soy capaz de agachar la cabeza- yo no estoy prácticamente todo el año fuera para que tu desaproveches las oportunidades que te estoy dando- se cruza de brazos- Ya sabía yo que esto no iba a ser bueno, mañana a primera hora cogeremos el primer vuelo que nos den y nos volveremos a casa.
-¡NO!- grito- no papá no podemos volver em, aquí he hecho amigos y está siendo un verano inolvidable-le explico moviendo las manos- te prometo que me centraré más en mis quehaceres pero por favor, déjame quedarme un poco más- le suplico con los ojos implados.
-Tu hija no es un muñeco, Taylor- sale mi abuelo por las escaleras- tiene derecho a disfrutar y vivir unas vacaciones dignas, deja que se quede. Su madre, mi hija querría que se quedara-me abraza por la espalda.
-Tu hija ya no está aquí, Frankiln-se apoya mi padre en la pared-y tu nieta debe labrarse un buen futuro si si quiere ser algo en esta vida. Y eso solo conlleva a estudiar al máximo-gruñe.
-Sí, pero no hasta tal punto de prohibirle hacer su propia vida- se pone firme mi abuelo- déjala unas semanas más, luego volverá a hacer su trabajo como toca-trata de convencer a mi padre.
Y reina el silencio. Un silencio muy incómodo. Pero yo sé como es mi padre y mi historia en Isla ha acabado aquí. Agacho la cabeza y sólo espero a que diga las palabras.
-No hay marcha atrás, tu nieta es una irresponsable, ayer me llamaron de la academia, se ha saltado una clase-coge su cartera-dame tu teléfono-me exige y empieza a subir las escaleras-mañana a primera hora nos iremos a casa. Y no hay más vueltas de campana- dice para cerrar la puerta y desaparecer.
Yo me siento en una silla e inevitablemente me pongo a llorar. Este año había forjado bastante amistad con algunos chicos del pueblo cosa que es casi imposible en mi y ahora que estoy en pleno verano, disfrutando como una niña pequeña, me quitan lo poco que he conseguido.
-Lo siento hija, lo he intentado- me da un beso en la cabeza, asiento y el se va dejándome sola.
Son las tres de la mañana, sigo llorando. Ahora mismo tengo ganas de irme corriendo a casa de Mateo y Hugo y contarles lo que ha pasado y poder despedirme. Pero sé que si lo hago solo causará más problemas con mi padre. Y es lo último que quiero. Asique con el dolor que tengo, cojo una hoja en blanco, un bolígrafo y me siento a escribir.
"Queridos amigos. Gracias por haberme hecho sentir la persona más afortunada de este planeta este tiempo que he estado aquí. Sin vuestra ayuda no lo hubiera conseguido. Pero me tengo que marchar repentinamente. Espero veros pronto. Os quiero. Abi."
Cuando acabo, lo meto en una carta y lo dejo encima de la mesa con tal de que mi abuela se lo de a Flor para que llegue a manos de los chicos y me subo a dormir.
Me despierto por el ruido de la puerta y entra mi padre.
-Vístete, debemos irnos-suspira.
-Papá- miró hacia abajo-déjame que me quede por favor.
-Tu futuro depende de tus actor Abigail.
-Al menos, ¿puedo ir a despedirme? - me pongo de pie.
-Vístete-le oigo molesto-nos vamos en 15 minutos.
-PAPÁ, POR FAVOR-le grito, pero sale cerrando la puerta.
Me he vestido con un chándal, me he envuelto el pelo en un moño salvo los pelos que caen por delante de mis ojos y he recogido todo. Cuando bajo con mi maleta, veo a mi abuela y me pongo a llorar.
-No quiero irme abuela-le abrazo.
-Lo sé Ab, pero no podemos hacer nada.
-Vámonos Abigail- interrumpe mi padre.
-Pero... - entonces viene donde estoy y me coge del brazo-sueltame papá.
-Deja ya de rechistarme por favor, llevo pidiéndotelo desde ayer- me arrastra.
Me acompaña agarrada del brazo hasta el coche y mete las maletas en el maletero.
-Abuela, dale la carta a Hugo o a Mateo-le digo por la ventanilla mientras ella me da un beso.
-Cuál, ¿Ésta? - me enseña mi padre y automáticamente la rompe y la tira al suelo.
-No- grito-¿ porqué has hecho eso? Eres el peor padre del mundo-lloro sin consuelo.
-Tu futuro es lo primero-gruñe entrando al coche-nos vamos.
Estoy en el coche, mi padre lleva puesta la música para no poder oírme. Siempre ha sido así de rígido sin importarle mis sentimientos. Sobretodo desde que se fue mamá. Miró por la ventana porque lo último que me apetece es hablar con el cuando veo las siluetas que llevo viendo todo el verano. Bajan hacia mi casa todos con los bañadores puestos. Querían ir a ver el amanecer. Aporreo el cristal pero nadie de fuera me oye y cuando hemos pasado, su figura morena y su pelo rubio se giran y cruzamos miradas. Su rostro cambia.
-Adiós, Hugo- digo en voz baja mientras lloro.
-Hugo, ¿Quién es Hugo? - dice mi padre- que rápido se te van a acabar las tonterías.
Pero yo no lo escucho. Solo miro su figura que se ha parado y ahora también me mira un poco triste.
Ahora sé que este era el verano de mi vida y que lo he perdido todo por descuidarme un poco. Les voy a echar de menos. Espero volver el verano que viene...
Aunque se que mi padre no lo consentira.
Espero que os guste y lo disfrutéis. ¿Cómo estáis? Siento estar tan out, intentaré publicar más seguido. Si os gusta podéis comentar.¿Qué creéis que va a pasar ahora con Abigail?
Besosxx
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Life Haack
FanfictionMe llamo Abigail. Soy británica, aunque el trabajo de mi padre me obliga a menearme por demasiadas partes del mundo. Tengo una buena vida, no me puedo quejar. Soy bailarina, calculadora, muy exigente conmigo misma y sobretodo, estudiosa. Muy estudio...
