Casa.

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Hugo aprieta fuerte mi brazo. Mi estómago se sube a la garganta y por un momento siento miedo, pero el avión se estabiliza y vuelve a quitar las luces del cinturón.

-Casi morimos-me dice Hugo agitado.
-No me seas dramas-me rio.
-Abi, de aquí al suelo hay dos segundos eh- abre los ojos como platos.
-Anda, quítate el cinturón que te esta aplastando la cintura-digo desabrochando yo el mio.
-Ni muerto-niega con la cabeza.
-¿Le tienes miedo a volar? - levantó una ceja.
-No. Pero acojona cuando pasan estas cosas- me explica.

Justo cuando acaba la película avisan de que vamos a aterrizar, y cuando lo hacemos y salimos del avión, miro mi WhatsApp, mi padre me ha hablado.

AADAD
Abigail, he mandado a George al aeropuerto para que os recoja y os lleve a casa, cuando lleguéis, iros a dormir que todavía es muy pronto y estaréis cansados. Tu a tu habitación y Hugo a la de invitados! 😂
Llegaré para comer, tienes las llaves de mi coche en el cajón de la cocina. Si salís, avísame y acudo donde estéis.

Le contesto con un beso y aplausos, la verdad es que sí estamos cansados y supongo que iremos a dormir un rato antes de salir a ver cosas.
Nos hemos subido al coche de Geroge, Hugo va mirando el Instagram y yo voy mirando por la ventana.
Eschaba mucho de menos mi sitio, mi lugar, mi hogar. Mis amigos, Kimberly y mi familia. Estoy contenta de estar aquí y más al lado de Hugo.
Nisiquiera me imaginaba que vendría estas navidades acompañada y menos de un chico, mi padre me ha sorprendido muchísimo, pero nunca podré agradecerle todo lo que hace por mi.
Llegamos al camino donde todo empieza a ser campo y Hugo mira por la ventana y luego a mi.

-Nos va a matar-me dice con un hilo de voz, pero el conductor lo oye y se ríe y yo detrás.
-Dudo mucho que George quiera matarnos por la cuenta que le trae-me rio.
-¿Lo conoces?- levanta una ceja.
-Es trabajador de confianza de mi padre. Uno más de la familia-le explico- gracias por traernos, es muy tarde.
-Tarde para vosotros, pronto para mi-se rie- No hay de que señorita Abi, ya sabe que estoy aquí para lo que usted quiera-me explica y Hugo me mira boquiabierto.

Llegamos a mi casa, una explanada enorme envuelta por millones de cipreses que esconden lo que hay dentro. Aprieto un botón, la puerta automática se abre y George mete el coche dentro.

-Su padre llegará a la hora de comer, señorita Abigail-me advierte-son las ocho de la mañana, estarán cansados. Duerman-me sugiere.
-Eso haremos George, muchas gracias por traernos. Dele un beso a su mujer y a sus hijos-digo abriendo la puerta.

Salimos del coche y Hugo no puede quitar su cara de alucinación.

-¿Esta es tu puta casa? - me mira ojiplatico.
-Bueno, de mi padre hasta que la palme-me rio.

Entramos dentro, quito la alarma y dejo la chaqueta en el perchero de la entrada.

-Me cago en la puta-dice asombrado.
-Bueno, Hugo. Tampoco flip es tanto que la tuya también es enorme-le digo quitando hierro al asunto-ven, que te enseño tu habitación-le hago una señal con la mano para que me siga.
-¿No es la tuya? - se ríe.
-Está Taylor. Imposible-niego con la cabeza-a no ser que quieras que te decapite.

Subimos las escaleras flotantes y llegamos a la parte de arriba cargados con las maletas. Le enseño mi cuarto, el de mi padre y entramos al de invitados.

-Elige la cama que quieras. Aunque siempre me han dicho que la más cómoda es la de la izquierda-le señalo una de las tres camas que hay.
-¿Todo el mundo duerme en la de la izquierda?- me mira.
-Normalmente sí, pero cambiamos las sábanas-sonrío.
-Pues quiero la del medio-va a ella y tira su chaqueta encima.
-Será mejor que durmamos un rato. Si te parece bien, le digo a mi abuela que comemos en su casa, no está muy lejos-le digo.
-Mmm... Vale-asiente-¿A qué hora llegaba tu padre?
-Irá directo donde estemos. A las dos, supongo-le digo y salgo del cuarto para irme al mio.

Me pongo un camisón blanco que tengo en mi vestidor, dejo la maleta y me prometo que luego la desharé cuando duerma un rato. Aprieto un botón, se bajan las persianas, me tumbo en la cama y enciendo la televisión.
No han pasado ni tres minutos y Hugo entra por la puerta.

-Dime-le digo ya con los ojos entrecerrados.
-Nada, vengo a tumbarme-me dice sentándose en la cama.

Lleva unos pantalones azules cortos de Nike y el torso al aire. Se tumba, se acerca a mi y me coge por la cintura.

-Tu padre no viene hasta medio día, puedo dormir contigo-me da un beso en la mejilla y cae redondo.

Tiene razón, vamos a estar doce días sin dormir juntos. Mónica nos deja pero mi padre se niega rotundamente a que lo hagamos. Suficiente con que acepta nuestra relación.
Pongo el volumen de la tele súper bajito y yo también me duermo a los dos segundos.
Oigo un ruido, y suerte que me despierto con el movimiento de una mosca porque juraría que mi padre acaba de entrar por la puerta. Miro el reloj, las once, su hora de descanso.
Me levanto corriendo y zarandeo a Hugo bruscamente porque si no, no se despierta.

-Vamos Hugo, levántate-le exijo.
-Que manía más mala de levantarme así-se queja.
-Es mi padre-abro los ojos-vete a tu cuarto.
-Hostias-dice en un tono que me entra risa-menos mal que te has dado cuenta-se levanta, coge el pantalón que se había quitado para dormir y empieza a andar de puntillas.

Yo lo sigo para abrirle la puerta y temo que pueda ver desde abajo que Hugo sale de mi cuarto... Porque se ve. Conociendo a mi padre lo mandaría de vuelta a España. Le pido salir antes que él, me apoyo en la barandilla donde se ve el comedor para evitar que lo vea y cuando sale de puntillas, se para.

-Abigail-me llaman desde abajo y yo me giro.

Hola, hola!!
Siento no haber subido ayer capítulo, no tuve nada de tiempo y hoy lo saco de debajo de las piedras para poder poneros un capítulo!
¿Cómo estáis, familia?
Espero que os esté gustando mucho y lo estéis disfrutando.
No os olvidéis de la 🌟, se vienen cosas buenas.
Un beso! Nos vemos mañana❤️

Life HaackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora