Castigo.

1.8K 47 7
                                        

Corro con el coche lo más rápido que puedo aunque respetando la velocidad. El último mensaje que me mandó mi padre fue a la una menos veinte asique rezo para que esté durmiendo.
Subo en el ascensor y abro la puerta con cuidado. Me quito las zapatillas en la entrada y ando de puntillas, en efecto, mi padre está durmiendo.
Está tumbado en el sofá, con la televisión encendida y una manta por encima. Entro corriendo a mi cuarto, dejo todo tirado y me meto en la cama.

Me despierto, me pongo el pijama corriendo y salgo a desayunar. Mi padre me ha preparado tostadas con mermelada y un café.

-Que bien huele-sonrío-papá, ayer nos quedamos viendo una película, lo siento mucho-le explico saltándome a la hora que llegue.
-Te llamé siete veces-me dice serio.
-Lo sé, lo siento papá- le digo con cara de pena.
-Ve a clase, a baile y te quiero directa en casa-me exige.
-Voy a ir a ver a Hugo. Está solo y malo-le digo un poco molesta.
-Esta tarde, cuando acabes de bailar, volverás a casa. Estas castigada-recoge su plato y se pone a fregarlo.
-Pero, ¿porqué? - le digo.
-¿Tu te crees que nací ayer? ¿Que me he caído de un árbol? ¿Que no sé qué volviste a las cinco de la mañana? - suspira-sólo te puse dos condiciones. Una era que no durmieras con Hugo y no me has hecho ni caso-habla con tono regular.
-Me quedé dormida con Abril en el sofá viendo una película. No dormí con Hugo. Él estaba al otro lado del sofá. Lo prometo- le explico todo.
-Al acabar el baile te quiero aquí. No me hagas ir a recogerte-me advierte.
-Hoy le dan el alta a Mateo-le replico.
-No quiero oír ni una palabra más-dice para luego irse.

Doy un golpe en la mesa. Sabía que esto iba a traer consecuencias. Me levanto de la silla y voy al cuarto. Me visto, cojo el portátil y me voy sin decir adiós.
He recogido a Martina, estamos de camino a la universidad y no he dicho ni una palabra desde que ha subido al coche.

-Tía, ¿qué cojones te pasa? - me mira frunciendo el ceño- hoy es viernes, y el cuerpo lo sabe.
-Nada. He discutido con mi padre por mi culpa-le explico.
-¿Porqué? Por cierto, hoy vamos a ir a cenar con Mateo y Hugo. Ya sabes, por su alta-me dice.
-No puedo ir. Estoy castigada-digo tajante.
-¿Qué?
-Mi padre me ha castigado porque ayer me quedé dormida en casa de Hugo hasta las cinco de la mañana.
-Pero si tienes dieciocho años-me dice.
-Pero mientras viva bajo su techo, tendré que respetar sus normas-le digo.
-De verdad, a veces tu padre resulta odioso.

No he vuelto a contestarle. El día ha sido súper monótono. Hemos acabado las clases, he ido a casa a comer pero no he compartido ninguna palabra con mi padre. Me he ido a baile, he salido, he ido a comprar cuatro cosas que necesitaba y he vuelto a casa.
Dejo la mochila sobre la cocina y abro el teléfono.

Rubiales❤️
¿Qué te ha dicho tu padre? ¿Te has llevado mucha bronca? ¿A qué hora te fuiste? ¿Porqué no me despertaste?¿Te espero esta noche?

Hugo también sabía que esto iba a pasar. Me ha mandado las preguntas en horas alternas durante el día, pero no me apetecía hablar con nadie. Asique ahora abro su chat, a las nueve de la noche y le escribo. A veces lo ignoro mucho. Algún día se cansará de mi.

Rubiales❤️
A las 5 de la mañana. Me ha echado un puro de narices. Me ha castigado. Esta noche no podré ir 😢 dale un beso a tu hermano de mi parte. Pásalo muy bien, Rubio❤️.

Rubiales❤️
Saludaré a todos y me iré a la cama, me encuentro muy cansado, supongo que será por los calmantes que me recetaron. Además no creo que Mate esté para juerga. Jugaré a la play🤗

Rubiales❤️
Socializa un poco, que te cuesta jajaja. Espero que a mi padre se le pase pronto. Hablamos mañana. Te quiero❤️

Rubiales❤️
No discutas más con él. Yo también te quiero... Mucho❤️

Salgo de su chat cuando mi padre entra por la puerta.

-Qué quieres-le miro de reojo.
-Tu teléfono. Estás castigada-me abre la mano para que se lo de.
-No. Te he obedecido y he venido cuando me lo has pedido. No te voy a dar mi móvil-me lo escondo.
-Si no me das tu móvil, te corto la línea lo que queda de año-me vuelve a decir.
-Papá. Tengo dieciocho años, ¡DÉJAME VIVIR! - acabo gritando-soy excelente en todo, ¿o no me ves?.
-Corto la línea, perfecto-se gira y antes de que cierre le vuelvo a gritar.
-¡TOMA EL PUTO MÓVIL! - se lo tiro a la mano-¡AHORA DEJAME EN PAZ! - cierro la puerta de un golpe y me tiro a la cama a llorar.

Estoy cansada de que me trate como una niña pequeña. Soy responsable, estudiosa, cumplo con todo, soy buena en baile desde que tengo uso de razón y él nunca ve nada. Sólo ve lo malo y me castiga por nada. No puedo más. No puedo seguir así.

Me despierto. Estoy tumbada boca abajo, con la sábana empapada de lágrimas. Me incorporo y miro el reloj. Las doce y doce de la noche de un sábado 3 de diciembre.

Hoy es mi cumpleaños.

Holaa!!! Espero que os haya gustado. Siento ayer el lío que os llevé con los capítulos. Tuve problemas para publicar pero con suerte lo solucione al final de la tarde.

¿Creéis que el padre de Abi está siendo justo?
Está claro que se ha saltado sus normas, pero ¿tan drástico tiene que ser?
¿Dejará que Abi vea al Rubio?
¿Y a Mateo?

🌟Si os está gustando.
Comentad que os está pareciendo o si queréis ver algo en concreto.
Muchas gracias por leerme y apoyarme.
Nos vemos mañana familia❤️

Life HaackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora