-¿Acaso estoy mintiendo, hijo? - le dice mi abuela con una ceja levantada a mi padre.
-Este no es el lugar acertado ni el momento para hablar de estas cosas-le dice mi padre alterado.
-En mi casa se hablan las cosas cuando yo quiero-le dice sin importancia mi abuela.
-¡ACABAS DE CONOCER A HUGO! - le grita mi padre.
-No tiene importancia, Taylor-le dice Hugo con un hilo de voz.
-Si la tiene, Hugo. A qué santo se atreve ella a decirte eso- mira mi padre a Hugo.
Hugo se siente intimidado, deja la cuchara en el plato y gira la vista.
-Hugo es el mejor chico que he conocido nunca para Abi. Le he visto defenderla ¡HASTA CUANDO NO TENÍA RAZÓN! - pierde los papeles.
-¡VALE YA LOS DOS! - grito con desesperación para que se callen-¿Creéis que esto es normal? Hugo viene aquí encantado para conocer a mi familia, ¿y se encuentra con esto? ¿con lo que siempre hemos sido? Una familia totalmente separada que fuerza una relación que no tenemos por lo que dirá la gente-digo con una lágrima en mi cara-Hugo y yo nos vamos, apañarnos-me levanto de la mesa y miro a Hugo, el cual no tarda ni dos segundos en salir de la situación.
Mi padre sigue gritando a mi abuela, pero sale detrás de nosotros y pide que lo llevemos a casa antes de irnos nosotros.
Se sienta de copiloto porque Hugo le cede el asiento.
-Lo siento, Hugo. No es lo que esperaba-le dice pidiéndole disculpas.
-No te preocupes, Taylor. Nos pasa a todos-veo por el cristal y Hugo tiene la vista perdida por la ventanilla.
-Podría ser mejor si os dejarais de tonterías la abuela y tu-digo cabreada.
-No tiene derecho a hablarle así a Hugo-me dice mi padre-seguro que Hugo se ha sentido mal.
-Hugo no lo ha tenido en cuenta-le digo a mi padre.
-¿A no? ¿Hugo? - se gira mi padre y lo mira.
-Bueno... No me gusta que la gente dude de lo que siento por tu hija-explica él un poco avergonzado.
-¿Estáis haciendo complot hacia mi? - levanto una ceja.
Hay un silencio corto y luego empiezo a reírme y mi padre me sigue.
-Es una mierda, pero así somos la familia Baker, lo siento Hugo Haack-le dice mi padre.
Siempre nos hemos tomado con humor las cosas de la familia, porque si tengo que enfadarme por lo distanciados que estamos, estaríamos siempre enfadados y tristes. Que es lo que le suele pasar a mi padre.
Lo dejamos en la puerta de casa, él baja, y Hugo se pone de copiloto. Mi padre nos mira por la ventanilla y apoya sus brazos en ella.
-¿Vais a venir a cenar? - me pregunta-por decirle a Edna que haga cena para todos.
-No lo sé, quería ir a ver a Kim-le digo con los ojos abiertos tocándome la barriga refiriéndome a su embarazo.
-Pobre chica, donde se nos ha ido-niega mi padre con la cabeza- a vosotros dos ni se os ocurra-nos advierte.
Hugo abre los ojos como platos y empieza a negar muy rápido con la cabeza. Yo me rio por su reacción y también niego.
-Ya tengo suficiente con un Hugo-le digo.
-Eh- se queja Hugo.
-No cuentes con nosotros para cenar. En el caso de que vengamos, nos hacemos algo y ya está-le explico.
-Está bien-asiente-conduce con cuidado, Abigail. Aquí es todo por la izquierda, que ya te has españolizado mucho-me recuerda.
-Vale, papá- le digo en tono asqueado.
-Adiós, Taylor-le dice Hugo cuando arranco.
-Adiós, chaval-le dice mi padre ya alto para que le oiga.
Va sonando Rather by en la radio. A Hugo le pone de muy buen humor esta canción. Lo estoy llevando al centro de Birmingham, allí hay una cafetería que solia llevarme mi madre siempre y mantuve la costumbre cuando ella se fue.
Aparcamos justo en la puerta, he tenido suerte, siempre me toca dar mil vueltas. Apago el coche y salimos. La fachada de la cafetería es blanca y por dentro es de muchísimos colores vivos. Entramos y nos sentamos en uno de los ventanales.
-Señorita Abigail Baker-dice el camarero contento-¿como usted por aquí?- sonríe.
-Hola Bruno, he venido de vacaciones-sonrío-él es Hugo-le señalo.
-Mucho gusto, ha escogido bien-le asiente el camarero-¿le pongo lo de siempre?
Yo asiento y Hugo me mira.
-¿Qué es lo de siempre señorita Baker? - me dice Hugo sonriendo.
-Capuchino-le explico.
-Otro para mi-le dice Hugo a Bruno.
El toma nota y se va.
En la cafetería no hay nadie más salvo un hombre mayor tomando un té.
-Ya no me acordaba de lo educados que son aqui- niega-me dan ganas de vomitar arcoiris.
-Me gusta que sean educados-miro por la ventana.
-Te trae muchos recuerdos esto, ¿no? - me dice en tono triste.
Yo asiento. Mamá siempre me traía a tomar chocolate después de comer y antes de ballet. Aquí me conoce casi todo el mundo, por mi madre o por mi padre. Al final siempre tenía que reprimirme a hacer muchas cosas porque todo llegaba a oídos de mis padres.
-Aquí tienen sus bebidas-dice Bruno dejando dos tazas en la mesa.
-Gracias-contestamos al unísono.
-¿Y qué solías hacer por aquí? - me dice Hugo-parece aburrido-dice mirándome.
-Nunca lo encontré aburrido-le digo pero no me está prestando atención, esta mirando por detrás de mí.
Me giro, miro y el hombre que estaba tomando un té aparta la mirada de nosotros.
-¿Qué miras? - le digo-no me estas prestando mucha atención- le digo apoyando mi mano en la barbilla.
-Esque ese hombre nos estaba mirando-me dice sin importancia.
-No sé, conocerá la familia, Hugi- le digo dando un sorbo a mi café.
Vuelvo a mirar hacia atrás. El hombre vuelva a girar la cara. Porque nos estaba mirando.
Buenaaas!!! ¿Como estáis? Espero que bien.
¿Creéis que Abi es así de exigente por la familia que tiene?
¿Hugo aguantará tanta mala vibra?
Espero que os esté gustando.
🌟 Si es así.
Nos vemos mañana. Un beso, familia❤️
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Life Haack
Fiksi PenggemarMe llamo Abigail. Soy británica, aunque el trabajo de mi padre me obliga a menearme por demasiadas partes del mundo. Tengo una buena vida, no me puedo quejar. Soy bailarina, calculadora, muy exigente conmigo misma y sobretodo, estudiosa. Muy estudio...
