Coche.

2.2K 66 8
                                        

Me despierto porque mi móvil está vibrando. Miro el reloj, me está llamando Mateo.

-Mateo, son las doce y media-le digo con la voz ronca.
-¿Ya estabas durmiendo? - se ríe.
-Mañana hay clase-me justifico porque sí, me suelo dormir pronto.
-¿Sabes dónde está Hugo? - me cambia de tema- le he hecho videollamada y me ha colgado. Bueno resulta que he llamado a Miguel y me ha dicho que han mentido porque ha quedado con no sé quién-me cuenta, como si a mi me importara todo esto a las doce de la noche.
-Y a mi que me cuentas-le digo seca.
-Pues que si sabes algo de él antes de que le diga nada a mi madre-me dice nervioso.
-Mateo, él ya es mayor para hacer lo que le dé la gana-suspiro.
-Tiene diecisiete años Abi- me dice casi gritando-si te paso su número, ¿puedes llamarlo a ver si te lo coge? - me ruega.
-Es tu hermano y tu amigo, ¿Miguel no te ha dicho donde ha ido?- me incorporó -mándame el teléfono de tu hermano y de Miguel y les hablo.

Mateo me dice que vale, me cuelga  automáticamente me llegan sus contactos al teléfono. Los guardo y les hablo a los dos.

"Miguel amigo HugoH"
Abi, yo no pensaba que iba a pasar esto. Creía que Hugo iba a venir a dormir, porque mañana no tenemos nosotros clase. Pero sólo me ha dicho que no y ya. Tienes que convencerlo para que vaya a casa o a mi casa o a la tuya. Por favor"

Frunzo el ceño porque no entiendo nada. No contesto al mensaje y llamo directamente a Hugo.

-Si- me dice- ¿Qué quieres?
-Hugo, puedes hacer el favor de llamar a tu hermano o algo, se está volviendo loco todo el mundo-me pongo las zapatillas de andar por casa y voy a beber agua.
-¿Esque no te han dicho que duermo con Miguel? Que eres, ¿mi madre? ¿Mi padre?- dice.
-¿Has bebido?
-Pues no-se ríe.
-Mira Hugo, me ha llamado tu hermano que no estabas con Miguel asique deja de hacer el capullo y ve a casa de tu amigo a dormir-le exijo.
-Estoy demasiado lejos para ir a casa de Miguel. Me quedo donde estoy-chulea.
-No- me levanto.
-¿Acaso vas a venir a por mi? - se ríe.
-Pues sí. Asique dime donde estás que estoy saliendo por la puerta-digo cogiendo las llaves del coche.

No me puedo creer que sea casi la una de la mañana y yo esté yendo a por una persona que hace apenas unas horas no podíamos respirar ni del mismo aire de la habitación.
Me ha dicho que está en el polideportivo asique cojo una chaqueta y me voy con el pijama puesto.
De mi casa al poli no hay mucho trayecto. Me sorprende como en unas semanas, he desmejorado. Yo nunca saldría en pijama a la calle, pero también me planteo si mi vida, tal y como la llevo ahora es mi propia vida o la que mi padre ha querido que sea. No me avergüenzo de ir en pijama, total, no voy a bajar del coche.
Voy escuchando someone you loved y cantando en voz baja. Lo cierto es que estoy nerviosa porque no sé qué decisión va a tomar Hugo. Lo que sí sé es que en algún sitio lo tengo que dejar.
Aparco el coche y le mando un WhatsApp diciéndole que ya estoy en la puerta. Al minuto, el aparece por detrás del coche y entra dentro.

-Hola-me dice serio.
-¿Quieres decirme que cojones haces a la una de la mañana por ahí?- le digo irritada.
-FRENA EL CARRO- me grita-tu no eres quien para decirme nada.
-Ah, ¿no? Y dime, ¿Quién está aquí para recogerte? Dime-le pido que me responda- mira, yo no he venido aquí para que vosotros me lieis la vida. He venido aquí para estudiar y sacarme una carrera. Dime, ¿porqué tus amigos han tenido que recurrir a mi para que tú hagas caso? ¿Porqué tanta incertidumbre? - paro el coche y lo miro- ¿de dónde vienes? porque del polideportivo está claro que no-le alzó el volumen.
-¿Me estás haciendo un tercer grado?- levanta una ceja.
-Mientras estés bajo mi responsabilidad, te haré lo que a mi me de la gana. Te preguntaré lo que me de la gana-rectifico cuando me doy cuenta de que lo que he dicho, suena un poco mal.

Él se ríe y yo me aprieto los carrillos con los dientes para evitar reírme también.

-¿Dónde estabas? - le vuelvo a preguntar.
-Pues te iba a mentir y darte otra explicación, pero lo cierto es que tengo la necesidad de decirte la verdad-me dice y yo me pongo tensa.
-¿Has estado bebiendo o fumando porros? - le miro.
-¿Quieres callar y escucharme?- me dice- estaba en casa de Miguel.
-¿Me estás tomando el pelo? - chirrían mis dientes y creo que me estoy enfadando-me habéis hecho levantarme, venir hasta aquí, que por cierto, la casa de Miguel está a tomar por culo, ¿para que te recoja? - aprieto mis manos.
-Si no me dejas acabar cojo y me piro- se cruza de brazos.
-Muy bien pues coge la puerta y vete-miro hacia mi ventanilla.
-Mira-trata de explicarme-me apetecía pasar un rato contigo y nos hemos inventado esta excusa entre Miguel, Mateo y yo para poder verte. ¿Vale? Ya está, ya lo he soltado.

Me sale sin querer una sonrisa que él no puede ver y lo miro.

-¿Y tenía que ser a estas horas? -levanto la ceja.
-Pues cuando me ha apetecido-me mira.
-Que disparate por favor, Hugo. Las cosas no pueden ser siempre cuando a ti te apetezcan. Tengo que descansar. Tengo baile, tengo clases, estudiar y tu vienes a la una de la mañana a decirme que querías verme. ¿No hay más días, Hugo? - le miro.
-Si, supongo-se rasca la nuca.
-¿No puedes pensar antes esto?- él no me contesta- Y, ¿cómo leches has venido hasta aquí? - le miro frunciendo el ceño.
-Corriendo-me dice y los dos echamos a reír.
-¿Corriendo?
-Sí mira-se levanta la camiseta sin mala intención pero yo me pongo nerviosa. Muy nerviosa-estoy sudando. Si hasta voy en pijama-se mira.

Lleva un chándal negro de Nike que nadie diría que lo usa para dormir y una camiseta gris y una chaqueta finita también de Nike.

-Qué loco estás-niego- en fin, dónde te llevo, ¿a tu casa?- enciendo el coche.
-No, a la tuya-lo miro con los ojos bien abiertos y niego con la cabeza.
-De eso nada, compañero. Tu a mi casa no vienes ni de coña y menos a estas horas-miro hacia alante y salgo a la carretera.
-Técnicamente esa casa será para mi en algún momento-pone excusas.
- Mientras la pague mi padre, será mi casa. Donde te llevo-le vuelvo a repetir.
-Pues a casa de Miguel, por favor-dice seco.
-Hugo, comprendes que es muy tarde y no puedes venir a dormir a mi casa, ¿verdad?- trato de convencerlo.
-No. No lo comprendo-niega.
-Tienes diecisiete años, te puedes meter en un lío. Además, tu no tienes clase mañana, pero yo tengo universidad y estoy perdiendo el tiempo de descanso haciendo el tonto por venir a buscarte pensando que necesitabas ayuda-me vuelvo a irritar.

Y esque con este chico no se puede estar más de cinco minutos bien. Hay demasiados cambios de emociones.

-No, si tienes razón - me callo porque no es normal que él me dé la razón-¿Y si quedamos otro día? ¿Mañana?

Hablando, hablando, hemos llegado a casa de Miguel y he puesto los intermitentes para que baje.

-Ya veremos, Hugo. No lo sé-lo miro y él abre la puerta-Buenas noches.
-Buenas noches-cierra la puerta y se va.

¿Y éste chico?

Holaa!!! ¿Como estáis? Espero que todo bien.
Bueno, parece que si Hugo y Abi dan el brazo a torcer, se llevan bien y todo.
¿Qué creéis que pasará en su relación amistosa?
Espero que os guste y la estéis disfrutando.
🌟 Si os esta gustando. Comentad que creéis que pasará en el siguiente capítulo. ¿Abi accederá a quedar con Hugo?
Besos, familia❤️

Life HaackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora