Corbata Granate.

1.5K 47 11
                                        

Llevo tres días con el móvil apagado. He ido a clase y mi padre sabía que si necesitaba algo, debía llamar al móvil de Martina. Hugo también lo sabía, porque le ha llamado pero ella ha declinado y tampoco le ha contestado.
Está enfadada dice que no hay derecho. Yo no lo estoy pero si decepcionada.
Me ha llegado la invitación al baile de invierno, es este sábado que viene pero no he mirado nada que ponerme, nisiquiera quiero ir.
Mi padre ha estado en casa porque odia verme así y, aunque no hemos vuelto a hablar del tema, su presencia me ayuda muchísimo.
Estoy en la habitación estudiando, con un libro en las piernas y el portátil al lado. Suena la puerta y mi padre se levanta a abrir y seguidamente, abre mi puerta.

-Es Hugo-me dice serio-¿le digo que pase?
-No-le interrumpo antes de que acabe.
-Debes hablar con él - me aconseja.
-Dale si quieres mi diploma-le digo sarcástica.
-Abigail-me advierte.
-Antes no podías verle la cara-frunzo el ceño.
-Antes no sabía el buen partido que tenías entre las manos-y sin decir nada más, cierra mi puerta.

Tiro el libro al suelo y pego un golpe en la cama con rabia. ¿Hay alguien que esté a mi favor? Probablemente no. Bueno sí, Martina.

-Hola, Taylor-oigo decir a Hugo y se me encoge el estómago, lo echo de menos- ¿está Abi?
-No, ella se ha ido a baile. ¿No te lo ha dicho? - se hace el loco mi padre.
-Hace días que no me habla. Nisiquiera tiene el móvil activo-le explica.
-Se lo haré llegar
-Dale esto de mi parte, se regala a las acompañantes de los bailes-oigo.
-Típico-mi padre suelta una risa.

Cierra la puerta de la casa, vuelve a mi habitación y me lanza una caja.

-¿Irás al baile con Hugo?- me pregunta.
-No lo sé, no creo-le digo mientras abro la caja.

Es una corbata color granate. El baile es exactamente igual que en mi antiguo instituto. Se regala algo para saber de qué color irán y así poder conjuntar con ellos.

-Debes ir-advierte mi padre.
-No lo sé-vuelvo a repetirle.
-Quedan cuatro días, no puedes pensar mucho más, Abigail- me explica.
-Que se lo hubiera pensado él.
-Estoy harto de tus tonterías, Abigail-mi padre entra a la habitación pegando un golpe a la puerta-no estás pensando con tu parte racional. Estás ofuscada y estás agobiando al resto. Hugo tenía que trabajar, fue a una firma de sus libros de los cuales, por cierto, no le has felicitado por el éxito que han tenido y él estuvo toda la semana apoyándote sin nisiquiera poder verte-ahogo un grito y lo miró ojiplática porque tiene razón- tu estás machacándole porque no pudo ir a verte. Las relaciones son así, unas veces podéis estar juntos y otras veces no, porque aunque seáis pareja, tenéis vidas agenas- se sienta y me mira-no hagas que algo que lleváis tan bien y tan sólido, se vuelva tóxico. Porque una vez dentro de la toxicidad, no hay vuelta atrás-me coge un tobillo en modo comprensivo.
-Tienes razón-asiento-que mal lo he hecho-me tapo la cara.
-Está bien que hayas estado enfadada o decepcionada, pero siempre pensando que él también estaba muy ocupado. Estoy seguro de que te escribió y te apoyo durante la actuación-me dice y yo asiento. Porque sí lo hizo-ahora es momento de perdonar y seguir donde estabas. Apóyalo igual que él ha hecho cuando estabas entrenando.
-¿Y si aparezco el día del baile en su casa? - le pregunto- y le pido disculpas, digo.
-Me parece buena idea. ¿Quieres que lo hable con Mónica? - saca su teléfono del bolsillo.

Yo asiento y lo miro.

-¿Qué te traes tu con Mónica? - sonrío de medio lado.
-Es la madre de tu novio-dice restándole importancia.
-Papá- digo con un hilo de voz- ¿Me acompañas a comprarme algo bonito? Siempre me das Buenos consejos-lo miro acercándome a él.
-Por supuesto, hija-me mira y me abraza.
-Gracias por todo.

Hemos ido a la calle más cara de todo Málaga. Hemos entrado a GUCCI, Hugo Boss y muchísimas más tiendas. El vestido tiene que ser granate, papá me ha garantizado que los complementos deben ser de color plateado aunque si le añadimos algo de verde esmeralda, destacará muchísimo más.
Sí, mi padre sabe muchísimo de moda. Por eso se dedica a esto. Vive la vida trabajando porque le encanta su trabajo.
Al final me he enamorado de un mono granate de Versace, con los camales campana y la espalda totalmente descubierta menos los hombros que son tapados. Papá ha tardado bien poco en pasar su tarjeta por el datáfono a pesar de la cantidad de dinero que se le ha cargado en la cuenta. Hemos buscado mil complementos por todas partes pero no hemos encontrado nada hasta que nos hemos parado en una joyería donde todo brillaba. Entramos, la mujer nos explica que están a punto de cerrar porque las tiendas de moda hacen que los pequeños comercios entren en quiebra. Veo dos gargantillas, una larga y la otra tipo choker que me encantan. En ellos hay pequeños colgantes de color verde esmeralda, como decia mi padre y juro que me he enamorado de ellos. Vienen los pendientes y la pulsera a juego y yo miro a mi padre con una sonrisa de oreja a oreja.

-Te quedaría todo precioso-me dice la mujer mayor sacando los collares.
-Papá - le digo cuando me miro al espejo con ellos puestos.
-Te resalta la mirada verde que tienes, hija-me sonríe la mujer.

Veo a mi padre por detrás limpiándose las lágrimas de felicidad y cuando me giro a mirarlo, él se gira.

-Estas guapísima, Abigail. ¿Los quieres? - me vuelve a mirar.
-Sí, por favor-le digo devolviéndole los collares a la mujer para que los ponga en una cajita.

Mi padre está mirando una vitrina con gemelos. En ella, hay unos de color verde idéntico al de mi collar y también tienen en el borde una línea granate.

-Parece que los hayan hecho para vosotros-me susurra mi padre señalándolos- ¿Se los quieres regalar?
-Son muy caros, papá- le miro.
-No importa-mira a la mujer que está observando qué hacemos-por favor, pongame estos gemelos también-y vamos a la caja.
-Serán novecientos ochenta y cuatro euros, por favor- dice la señora sonriente.

Mi padre me mira con cara de pocos amigos y yo me río. Él niega con la cabeza y saca su tarjeta.
Después salimos por la puerta mientras me advierte que no vuelva a pedirle nada hasta los veintiuno y salimos en busca de mis zapatos y un bolso.

Estoy preparada para sorprender a mi Rubio favorito.

Hola hola, familia!!!
Podemos observar que POR FIN Abi ha cambiado de idea acerca de Hugo. Espera con ansias que Hugo perdone su comportamiento y le guste el mono que se ha comprado para su baile. Y Hugo que es un cachito de pan... Bueno😍
¿Vosotrxs perdonaríais a Abi?
Espero que os esté gustando. Dejad en los comentarios que os gustaría ver o si os esta gustando.
Muchas gracias por el apoyo y por los 3K❤️
Nos vemos mañana❤️

Life HaackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora