Pese a que estoy en mi casa, despertándome muy temprano, con mis padres pisándome los talones, que no he visto a Rocco ya que trabaja, ni a mi hermana que está en la escuela, los días se me pasaron muy rápido... más rápido de lo que hubiera querido.
Hoy es sábado. Hoy voy a conocer a mi futura esposa. Hoy es el día de mi muerte...
O al menos del Renn que solía ser.
Salgo de mi habitación y bajo hacía la cocina para ir por un bocadillo, para volver a meterme bajo las mantas y seguir con mi serie. Me sorprendo cuando al llegar a la planta baja veo que se encuentra lleno de desconocidos. Algunos llevan cajas con productos del mercado, otros jarrones con flores, también los hay limpiando cada esquina, ventana y sala de la casa, además de la vajilla que usamos para eventos especiales.
Entre el tumulto me cruzo con mi madre.
- ¿Qué son esas pintas? - pregunta con fastidio.
- ¿Qué? - digo muy confundido. - Es mi ropa cómoda para estar aquí.
- Pues parece que estás por pegar tu trasero toda la noche al sofá, no que estás por conocer a tu futura esposa.
Ya me gustaría pegar mi trasero al sofá y que no me molesten.
Sigo sin creerme que mi madre me este obligando a unirme a una desconocida, que no puedo evitar preguntarme ¿Será realmente ella?
- ¿Es que no sientes ningún cargo de conciencia? ¿O remordimiento?
- No. - dice firme. - Ahora quiero que vayas a ducharte y te pongas lo mejor que tengas. Por cierto, podrías haber ido a cortarte el cabello.
- Al menos me gustaría tener el control, mínimo, de un aspecto de mi vida.
- Renn, ya lo hablamos. Está noche es importante. Compórtate.
- ¿Y eso que significa? - pregunto con fastidio.
- Que dejes de responder con sarcasmo, que no te quejes, ni sigas diciendo que no quieres hacerlo y que te forzamos. Todos estamos poniendo de nuestra parte y por más que creas que somos los peores padres del mundo, y que esto es sencillo para nosotros, déjame decirte que no lo es. Pero tienes que confiar en nosotros, en que esto es necesario y por tú bien. ¿Quieres seguir gozando de todos los privilegios? Bueno, está es nuestra única regla. Vives de nosotros, te acatas a lo que nosotros decimos, sino ya sabes. Accediste, así que deja de nadar contracorriente, que solo haces un esfuerzo en vano. Tengamos una linda velada, ¿si?
- Si.
Mi madre siempre resumiendo todo en simples y firmes palabras que no te quedan luego para replicarle, ya que lleva la razón. Y todo sin siquiera levantar la voz.
Aún así voy a llevar a cabo mi plan. Hacer que la chica cancele el compromiso. No creo que sea tan difícil, por más que soy encantador, puedo ser todo lo contario cuando me lo propongo.
- Y ponte una corbata, queda muy desaliñado sino. - sigue diciendo.
- Mamá... - me quejo. - No me gustan.
Suspira. - ¿Por qué tienen que ser tan fuertes los genes Marshall? Eres igual que tú padre.
- Te casaste con él, así que lo tomo como un cumplido.
- Anda, ve a alistarte, que te tardas más que todos nosotros juntos.
- ¡Eso no es cierto!
- Claro que si Narciso. - dice Arwen entrando a la casa.
- Para ser que acabas de llegar te unes rápido a la conversación. -digo.
- No es tan complicado de deducir de que va. Tú vanidad no cabría dentro de la casa.
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Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Teen Fiction*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
