Capítulo 96

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Renn

Sigo con mi vista fija hacía afuera. Esperando. No se bien que. Supongo a que todo vuelva a hacer como solía ser. Ver el movimiento afuera, de todos yendo de un lado a otro haciendo su trabajo. Ver a Demian, abrazando todas nuestras tazas de café llenas mientras entraba a la sala de reuniones cada mañana. Nunca entendí bien por que lo hacía. Recuerdo que una vez se lo mencioné a Natalie y ella me respondió "Puede que solo este feliz de ser parte de algo". 

Ahora ya no está. No va a volver. Ninguno lo hará. 

Todo en el asilo está tranquilo y silencioso. No hay ni un alma. 

Sigo con mi mente en otro lado. No se cuanto tiempo paso, cuando Clover y Evan entran por la puerta y se sientan en sus respectivas sillas. 

- ¿Hace cuanto hasta aquí? - me pregunta ella. 

- Eh... salí a correr como a las 7 y no pude volver a casa. 

- ¿Qué tal la casa nueva? - sigue preguntando. 

- Un desastre. Ninguno de los dos se está adaptando... más bien de los tres. 

- ¿Por qué no se quedan con nosotros? Al menos hasta que pase un poco todo esto. - dice Evan. 

Suspiro. - Es lo mismo... - respondo. - Seguro iremos a los de mis padres. Al menos Nat va a estar con mi madre. Ahora quedo con Peter.

- Buenos días. - saluda Rocco entrando a la sala. En ambas manos lleva de esas bandejas de cartón, que encima tienen vasos de café. - Pase por una cafetería y traje café. 

- Hubiera estado más para un vino o una cerveza. - dice Evan. 

- Son las 9 de la mañana, no seas idiota. - sigue Rocco sentándose. 

- No tenías por que venir. - digo. 

Me mira serio. - Claro que si. Por más que no trabaje aquí, sigo formando parte del clan. 

- ¿Aún quieres? - pregunto. - Eres de los pocos. 

- Deja de auto compadecerte. 

- No me estoy auto compadeciendo, te estoy hablando de hechos. Somos tres... bueno, cuatro. 

- ¿Y Arwen y Mason? - pregunta extrañado. 

- Acá estamos. - dicen a dúo, entrando. 

- Lo siento, le pedí a Mason que me buscara, por eso nos demoramos. - dice mi hermana. 

- ¿Dónde has estado? - le pregunto. - Mamá ha dicho que no has estado yendo a la casa. 

- Me estoy mudando sola. - responde seria. 

- ¿Qué? - exclamo incrédulo. - ¿Le has dicho a nuestros padres? 

- ¿Por qué debería? Ya soy mayor de edad y trabajo. 

- ¡Porque están preocupados por ti! 

- No voy a hablar de eso contigo ahora. 

Suspiro con fastidio. - Eres imposible.... 

- ¿Disculpa? ¿Acaso tengo que recordarte que fuiste tú quién un día te marchaste de casa y no regresaste por seis años? Ahí no parecía importarte mucho nuestros padres y lo preocupado que estaban por ti. Yo al menos solo me fui a vivir sola para tener mi espacio y ser independiente. Tú en cambio todo era fiestas, sexo con desconocidas, emborracharte y drogarte. Supongo que tienes suerte de no haber pescado alguna enfermedad. 

- Arwen. - la regaña Rocco, me mira. - No respondas. Suficiente. - me dice autoritario. 

- Como si supiera que responderme. - sigue ella. 

Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora