Renn
Ambos nos adentramos en la habitación del hotel. Ella observa todo a su alrededor, para luego posar su mirada en mi. Sus ojos reflejan que no está de acuerdo con todo esto.
- Aquí estarás bien, nadie te buscara en este hotel. Estás bajo un nombre falso y el dueño es un viejo amigo de Hardy. - digo para tranquilizarla, aunque se que eso no es lo que le preocupa.
- No entiendo porque no puedo quedarme en la casa de tus padres, junto a los demás. Dijeron que debíamos quedarnos todos allí. A la unica que apartan es a mi, no es justo.
Me acerco y apoyo mis manos en su cuello. - De ser una situación normal, estarías en el asilo, pero no es el caso, entonces tenemos que improvisar tú zona acá. Eres la fuente de información. Armaras todo tú equipo y nos mantendremos comunicados con los walkie talkie.
- Pero... - comienza a decir.
- Además. - la interrumpo. - No eres la unica. La tía Marlon va a obligar a Eric a que se marche junto con Hardy a un lugar seguro también.
- Así que me pones en el grupo de los de 70 años que deben proteger.
No puedo evitar reír. Me golpea el brazo con fastidio.
- Es por Izan, y lo sabes. Eres lo unico que tiene.
- Eso no es cierto. - me señala con un dedo molesta. - Y no vuelvas a decirlo.
- ¿Estarás bien aquí? - pregunto cambiando de tema. Tampoco me gusta hablar de esa pequeña posibilidad de que no vuelva a ver a mi pequeño hijo. De solo pensarlo se me hace un nudo en mi estomago.
- Si. Eres tú quien me preocupa, todos te buscan.
Meneo la cabeza. - Solo alguien que me tiene muy calado podría reconocerme ahora con estás pintas. -bromeo.
Sus ojos grises me miran con angustia, levanta su mano y la lleva a mi cabeza, deslizándola por mi cabello. Se le forma una sonrisa en su rostro, que se le costo pero aún así lo hizo para darme cierta tranquilidad y apoyo.
- Sigues siendo el más guapo para mi.
Sonrío también y dejo un beso en sus labios. - Tengo que irme, con Evan recibiremos los armamentos que vienen de España.
- ¿Me mantendrás informada? - pregunta con preocupación.
- Claro que si. - me giro y me encamino hacía la puerta.
- Hablo enserio Renn, esto de estar aislada aquí, sin saber nada de ninguno de ustedes, me va a volver loca... - camina detrás de mi.
Abro la puerta y me giro, apoyándome en el marco. Ella está frente a mi.
- Cuando te entre el temor tienes que pensar que estas casada con Renn Marshall, mi amor. Los Marshall siempre solucionamos todo. Y siempre cumplimos nuestras promesas, te dije que vendría por ustedes.
- En teoría yo fui por ti.
Río y dejo un beso en su frente. - Te amo. No lo olvides. - me doy la vuelta y salgo de la habitación.
- Cuida de todos. - me dice. Giro mi cabeza, mientras sigo avanzando. - Te amo.
Sonrío y vuelvo la vista al frente.
Cuando salgo del hotel, subo al auto y Evan no tarda en comenzar a conducir nuevamente. Se mete por calles poco transitadas e iluminación, para no ser captados por las cámaras.
- Eso fue rápido. - dice.
- Es como una bandita sobre una herida, debo quitarla rápido para que duela de una.
- ¿Crees que sea buena idea? - pregunta.
- ¿Qué cosa? Tendrás que ser más especifico, porque últimamente dudo que todo sea una buena idea.
Suspira. - El plan.
- ¿Qué otra opción tenemos?
- Buen punto... - dice, pero no muy convencido.
Quedamos en silencio, mientras él sigue conduciendo. Lo conozco lo suficientemente bien, como para notar que está tenso y que busca las palabras para decirme algo.
- Anda, dilo... - le pido. - Sabes que puedes decirme lo que sea.
Pasan unos segundos, hasta que se decide a hablar. - Si... si algo me sucede...
Lo miro. - Nada te va a suceder. - lo interrumpo de forma brusca. Suspiro, no era mi intención que sonara así. - Lo siento. Estoy... estamos bajo mucha presión y...
- Se que lo estás. - sigue con su vista al frente, conduciendo. Yo tengo mi mirada fija en él. - Y puede que todos estemos preocupados, pero tú eres el que se lleva la peor parte, porque eres el jefe. Todo está encima de tus hombros. - hace una pausa. - Es por eso, que busco... aligerarte, digámosle, ese peso.
- ¿De que diablos hablas? - le pregunto sin entender.
Me orilla a un costado, detiene el auto y gira su cuerpo para observarme.
- Confío en ti. Y lo haré siempre, sin importar lo que suceda. Eres un gran jefe. No hubiera apostado ni cinco centavos por ti, pero superaste por mucho mis expectativas.
- Evan...
- No. - me interrumpe firme. - Déjame terminar. Quiero decirlo, pero lo diré solo una vez, luego volveré a poner mi manos en el volante y seguiré conduciendo. ¿Si? - asiento. Queda en silencio unos segundos. - Te seguiré a donde sea, haré todo lo que ordenes... Hasta mi ultimo aliento. Y... Y yo no quiero que mi vida sea una carga para otros. Así que... tan solo no te preocupes por mi.
- Por más que lo digas, no es como si tú vida me va a importar menos que la de los demás.
Queda pensativo. - No se si... si después de tanto tiempo significa algo para ti, o te importa, pero... te perdono.
Lo miro con sorpresa. No esperaba oír eso.
- Significa mucho para mi que lo digas, si es que en verdad lo sientes.
- Claro que si. - responde sin dudar.
- ¿Qué te hizo querer decírmelo? - pregunto.
- Supongo que estos momentos decisivos que estamos atravesando. - responde. - Me hizo darme cuenta de muchas cosas. Y una de esas es que eres mi amigo... mi mejor amigo. Luego de Clover, claro.
Río. - Me alegra haberte recuperado.
Nos quedamos observando en silencio. - No voy a besarte para liberar la tensión, si es eso lo que esperas.
Lanzo una carcajada. - Idiota. Ya quisieras besarme. - ríe. - Anda, sigue conduciendo.
Vuelve a ponerse de frente. Enciende el auto y empieza a conducir nuevamente.
- ¿De que otras cosas te has dado cuenta? - pregunto con curiosidad, rompiendo el silencio.
- Eh... - queda pensativo. - Que he sido una porquería, en resumen. Lo he sido con mi hermano, con mis padres... con Clover. Y... y quiero cambiar eso.
- Lo harás. Cuando solucionemos toda está mierda.
- Empezando con Clover. Creo que es la unica, aparte de mis padres, que me ha aguantado tanto. A ellos no les queda opción, pero ella... - suspira. - Podría tener algo mejor...
- No conozco a alguien más transparente que Clover. - digo. - Ella sabe lo que vale y lo que merece. Si está contigo es por algo.
- No lo sé...
Sonrío. - Ya nos hemos puestos sentimentales, otra cosa más que digas no dañara tú reputación. - digo. - Puedes decirlo en voz alta.
- ¿Qué cosa? - pregunta confundido.
- Sabes bien el que...
Sigue conduciendo en silencio. Suspira. - Si. La amo...
- Ya todos lo sabíamos. - digo. Ríe.
ESTÁS LEYENDO
Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Teen Fiction*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
