Los siguientes dos días fueron más atareados, ya que íbamos de aquí para allá organizando todo para la fiesta. Así que casi no pude cruzar palabras con Carolina, al menos no a solas. Y eso me inquieta un poco.
No. En realidad, todo me inquieta. No entiendo a Carolina y eso me estresa bastante. Todos siempre me estuvieron diciendo y diciendo, regañando y regañando, de que le ponga voluntad, que haga el esfuerzo. Lo hago, ¡y ella es el problema! Debí haber seguido con mi plan para cabrearla. Ahora mismo sería un buen momento, parece bastante ida.
¿A quien engaño? No lo voy a hacer...
Esto de tener un poco de moral es fastidioso.
Estoy terminando de vestirme en la habitación de Carolina. Ella fue a preparase a otra, junto con su madre y su abuela. No se por que tanto misterio, ni que fuera el día de la boda.
El sonido de que tocan a la puerta, me saca de mis pensamientos.
- Adelante. - digo.
La puerta se abre y por está entra mi bella madre. Sonrío al verla y ella me devuelve la sonrisa.
- Que hijo más guapo que tengo. - se acerca a mi.
Me encojo de hombros. - Tienes buenos genes.
Ríe, mientras me desanuda la corbata y me la pone a su manera.
- Por más que me gustaría aceptar ese alago, eres la cara de tú padre. - dice. - No lo conocí de joven, pero al verte a ti siento como si lo hubiera hecho.
- Te gustaban mayores, al punto de convertirse en sugar.
- Solo tenía 35 cuando lo conocí.
- 11 años más que yo, eso me suena a una eternidad de diferencia.
- Aún así, era el hombre más...
- Ojo con la palabra que usas, es mi padre y por más que no soy un niño aún me puedes generar traumas.
- Era un hombre con una mirada muy misteriosa, era muy magnético. Aún lo es... - dice. - Sabes, casi 30 años de matrimonio y por ahí me sigo sintiendo como esa niña que le temblaban las piernas cada vez que lo veía.
- Mamá... - digo con fastidio, revoleando mis ojos.
- No seas tan mojigato, Renn. Que tienes 24 años recién.
- Y me estoy por casar, vaya giro de los acontecimientos.
- El matrimonio no es el fin. Está en ustedes hacerlo divertido. - dice eso ultimo con una sonrisa picara y divertida.
- ¡Mamá! - me quejo y siento como mi cara comienza a calentarse.
- Ay, estas ruborizado. Que tierno, es la primera vez que lo veo.
- ¿Eres también así con Arwen? ¿O solo conmigo?
- Solo contigo cielo, eres divertido de fastidiar, porque te picas rápido. A tú hermana le importa un pepino. - dice. - Listo, ya está bien anudada.
- Gracias, tú sabes siempre el punto medio.
- Si, me lo han dicho. - dice con una sonrisa dulce. - He visto a Carolina, por cierto, está bellísima.
Ella siempre lo está... - pienso para mis adentros como un idiota.
- Te dejaré solo para termines de vestirte. - me dice. - Solo pasaba a ver si necesitabas algo y ha decirte que Sergio quiere verte en su oficina.
- Gracias mamá.
Pone su mano en mi mejilla y me la acaricia con una sonrisa. Sale de la habitación, dejándome solo. Tomo de mi mesita de noche, la pequeña flor roja que compre y me la coloco en la solapa del saco.
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Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Novela Juvenil*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
