Pongo mi cabeza contra el colchón y la almohada encima de está, apoyándola con fuerza. Pero es inútil, sigo oyendo ese fastidioso sonido. Miro la hora en mi celular. 6.40. Ya vengo unos días aguantando lo que sea que sea esa mierda, pero ya me harte de que sea lo primero que oigo por las mañanas.
Me levanto bastante molesto y me dirijo hacia la sala. La veo sentada en el suelo, tiene su cabello recogido y lleva puesto una calza negra y un top deportivo negro, está descalza con la plantilla de sus pies unidos, tiene sus ojos cerrados y sus manos en las rodillas.
- ¿Acaso no puedes ponerte unos auriculares? - le pregunto. - No se de donde vienes, pero a mi no me gusta despertarme con el sonido de las vacas. Esto es Nueva york, nos gusta el ruido y el caos.
- No son sonidos de vaca. - dice con sus ojos aún cerrados. - Y no, no puedo con auriculares, no es lo mismo.
- ¿Sabes que no es lo mismo? El despertarme a las 6.40 en lugar de las 7.40.
- No puedo empezar la mañana si un poco de meditación, así que largo de aquí antes de que en serio logres cabrearme.
- ¿Y se supone que normalmente estás en estado zen?
- Si, así que no creo que quieras descubrir mi lado no zen. - dice. - Sabes, te haría bien meditar a ti también por las mañanas. Si sigues quejándote de todo como acostumbras llegaras a los 30 lleno de canas y arrugas.
Me ha herido donde más me duele. En mi aspecto.
Vuelvo hecho una furia a la habitación y cierro la puerta de un azote.
¿Qué se cree? ¿Qué es ella la que manda? Ja. Le voy a demostrar que dos podemos jugar su juego.
Me acerco a la puerta y le doy una vuelta de llave. Busco entre los cajones de mi mesa de noche el pequeño parlante que tengo. Al encontrarlo, lo enciendo y lo conecto con mi celular. Abro el reproductor de música y le pongo play a una canción de Black Sabbath, que es una banda de heavy metal. Le subo bastante al volumen.
A los pocos segundos veo la manija subir y bajar. Golpea la puerta con fuerza.
- ¡Abre! - grita al otro lado.
- ¿Qué dijimos de gritar? - digo en voz alta para que me oiga.
- ¡Que abras he dicho!
- Lo siento, ¿Qué? No te oigo.
- ¡Harás que nos echen, capullo!
- ¿La verdad? Me importa poco. - digo. En realidad si me importa, mi padre me va a matar, literalmente, si nos echan. Pero no le voy a dar esa satisfacción.
- ¿¡Por qué te comportas como un niño!?
- ¡Tú has empezado poniendo tú música a estás horas de la mañana!
- ¡No todo gira en torno a ti! ¡Esto es una convivencia! Y hay que aceptar las cosas del otro.
- Pues bien, ¡Acéptalas!
- ¡Esto es diferente! Tú solo lo haces para fastidiar.
Me acerco y abro la puerta. Ella está del otro lado, mirándome con molestia.
- Si, lo hago para fastidiar, pero, ¿Qué hay si es algo que quiero?
- Pues bien, puedes tenerlo. Solo recuerda que no fiesta y no mujerzuelas aquí.
- ¿Aquí?
- Si, aquí. Fuera has lo que quieras.
- Bien, lo tendré en cuenta.
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Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Teen Fiction*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
