Renn
Una vez que terminamos de almorzar, nos subimos al auto con mi madre y Claudia, y nos dirigimos hacía donde quedaron con la planificadora de bodas, que según mamá es la mejor de la ciudad.
- La señora Hobbes las recibirá enseguida. - nos dice la recepcionista con una amable sonrisa y con esas voces de contestadora.
- Gracias. - responde mi madre amable.
Nos sentamos en el sofá que se encuentra en el amplio living de la recepción.
- Las. - repito. - Me ha ignorado por completo.
- Puede que no este acostumbrada a que el novio venga. - dice mamá. - Suele hacerlo la novia sola o junto con una amiga.
- O su madre... - agrega Claudia.
- No te imagino a ti viniendo con la tía Marlon a un lugar como este. ¿Papá te dejo sola con todos los preparativos?
- Nuestra boda no tuvo mucha preparación, fue algo sencillo. - sigue diciendo. - Además tú padre me dijo "Has lo quieras, mientras yo no tenga que entrar en un corcel blanco."
Reímos.
- Tú puedes hacerlo, si gustas. No me opondré. - me dice Carol.
- Lo tendré en cuenta. - digo. Ambos reímos.
El lugar es todo blanco, da esa sensación de todo limpio y que al pasar la yema de tu dedo por los elegantes muebles, este saldría incluso más limpio. En cada pequeña mesita que hay esparcida por todo el lugar, cada una tiene encima un bonito arreglo floral, todos diferentes, pero que quedan en una armoniosa combinación. En las paredes hay muchos cuadros con fotos de bodas. Mujeres con esos pomposos vestidos, el novio con su smoking negro, enormes salones con su fina y cara decoración. Y detrás de donde se encuentra sentada la joven, hay un enorme cuadro con la foto de una mujer en el. Lleva puesto uno de esos trajes de chaqueta y falda color blanco, su cabello lacio y rubio, tiene una blanca sonrisa y unos ojos muy celestes. Por poco el retrato no es más grande que la pared.
¿Cómo le hará para trabajar? Yo no podría de los nervios si tuviera semejante cuadro con la foto de bulldog de mi padre a mis espaldas, mucho menos si es de él sonriendo. Creo que hasta me daría miedo entrar al asilo.
Carol toma una de las revistas que están sobre la mesa baja que tenemos delante del sofá. Comienza a hojearla.
- ¿Te gustaban las cosas de boda cuando eras niña? - le pregunto.
- ¿Acaso hay alguna niña que no?
- Eh... mi hermana, Marlon... me atrevería a decir Clover, pero algo me dice que si le gustan esas cosas.
Ríe. - Ya le ofrecido dos veces a Evan de casarse, en mi opinión no es de las que hacen esas bromas. Si el tonto le dijera que si...
- Tenemos que hacer algo para juntarlos.
- Me gusta esa idea. - dice con una sonrisa. - Y respondiendo a tú pregunta, si. De niña me encantaba. Recuerdo que acompañaba a mi madre al salón, a hacerse el cabello, y entre las revistas había una que otra de novia. Me pasaba las dos horas que mi madre estaba allí hojeándolas y pensando que vestido de todo esos elegiría, con que peinado y que tocado, que zapatos. Hasta incluso que novio me estaría acompañando al altar.
Río. - ¿Quién era el afortunado?
- Uno de ellos era... Patrick Swayze, de Dirty Dancing.
- Te gustaban mayores.
- ¿La has visto?
- Si. - confieso.
- Entonces entenderás.
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Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Teen Fiction*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
