Renn
No se si fue muy prudente haberle tirado la bomba así a Natalie, no solo por el hecho de poder agobiarla, sino por una forma de cuidarme a mi mismo, mentalmente me refiero. Una tercer ruptura de corazón es lo que menos necesito en estos momentos. Pero es que necesitaba hacerlo, necesitaba que ella supiera como me siento en realidad.
Siempre me he "enamorado" de chicas que no debía, que en realidad sabía que no eran para mi, pero que trataba de convencerme de que si. Me enamoraba de ellas su forma de verme. Marlena veía más allá del hijo de un asesino. Carol me veía como aquello que yo deseaba ser, un líder para mi clan.
"He pasado mi vida entera amándote"
Si que sentí una fuerte sacudida cuando dijo eso. De alguna forma, yo también lo siento así. Solo que fui tan idiota como para haberme dado cuenta antes. Aunque en realidad, en parte me alegro que las cosas hayan resultado así, porque ahora si puedo darle ese hombre que se merece. El Renn imbécil que era antes seguro lo hubiera arruinado.
Lo que le dije era verdad. No me importa tener que esperarla el tiempo que haga falta, porque se que una vez que estemos juntos nada nos separara. Me voy a asegurar de eso. No puedo perderla.
¿Esto es amor? No lo sé, la verdad, ¿Cómo saberlo?. Pero, ¿Qué otra cosa podría ser? Siempre que he sentido que el mundo se me sacudía, la única presencia que quería era la de ella. Cuando mi mente era un caos, ella era la única que lograba calmar mis ideas. Se que puedo decirle lo que sea, que jamás me juzgará. Se que puedo llamarla a la hora que sea y estará allí. Que podemos estar estar en silencio, pero aún así sentir que nos decimos todo. Ese cosquilleo placentero cuando paso con suavidad la yema de sus dedos por la cicatriz. Natalie es como esa luz que permite ver todo con más claridad. Cuando estoy a su lado me transmite ese calor que tanto he necesitado sentir, esa sensación reconfortante, ese calor de hogar. Su voz podría guiarme en la oscuridad y siempre encontraría la forma de regresar con ella.
Es mi 911 cuando todo se está cayendo...
***
- Renn... - dice mi madre con sorpresa, al cruzarme con ella cuando entro por la puerta de la entrada de la casa de mis padres. - ¿Qué haces aquí?
- ¿Acaso no cenamos todos los domingos? - digo extrañado, también sorprendido. No suele quejarse cuando vengo a casa, al contrario.
- Hoy no vamos a cenar. - sigue en voz baja.
- ¿Qué? - pregunto sin entender. - Hable con Evan, estaban viniendo hacía aquí. Vi los autos de los tíos afuera.
- Eh...
- ¿Qué diablos sucede? - pregunto molesto.
- No es un buen momento hijo.
- ¿A que te re...? - comienzo a decir.
- ¿¡CÓMO DIABLOS TE ATREVES A IR EN CONTRA DE MIS ORDENES!? - grita mi padre enojado, acercándose a mi. Su rostro ya se encuentra rojo de la furia.
- ¿De que diablos hablas? - jamás lo vi tan molesto.
Esta vez si que puedo decir que no he hecho nada malo.
- ¡QUÉ HAS ACCEDIDO A QUE TÚ HERMANA DE 15 AÑOS SE UNA AL CLAN!
Retiro lo que dije, si hice algo. Carajo. Lo había olvidado.
- ¿Y que con eso? - digo.
- ¿¡Y QUÉ CON ESO!?
- El clan también es parte de su legado, tanto como el mío. Puede que me haya tocado a mi el liderazgo por ser el mayor, pero no tengo dudas de que será mejor que yo.
- ¡TIENE 15 AÑOS!
- Tiene 16. Era Rocco el que tenía 15 años cuando comenzó a entrenar contigo y luego se convirtió en el mejor. Tú lo has dicho.
- ¡Es diferente!
- ¿¡Por qué!? ¿¡Por que es mujer!?
- ¿Enserio vas a usar esa carta conmigo? - dice molesto. - ¿Tengo que recordarte que una mujer es una de las mejores de mi clan? ¿¡Tengo que recordarte con la mujer con la que estoy casado!?
- ¿¡Y por que entonces!?
- ¡PORQUE ES MI HIJA! ¡ES MI PEQUEÑA! - grita. Noto que sus ojos están algo llorosos. - ¡Porque si algo le llega a suceder voy a agarrar un arma, te voy a disparar a ti y luego me disparare a mi!
- ¡Kian! - exclama mi madre.
- ¡PAPÁ! - grita firme y molesta Arwen, uniéndose a la discusión. - No me importa lo que digas tú, ni mamá, ni Renn. Nadie me va a privar de mi derecho. Si él no accedía, hubiera encontrado a alguien más. ¿Prefieres que lo haga tú hijo? ¿O algún otro desconocido?
- ¡TIENES 15 AÑOS!
- ¡YA TENGO 16!
- ¡MENUDA DIFERENCIA! - exclama. Me mira y me apunta con el dedo. - NO. YO he dicho que NO. Y va a seguir siendo un NO. Tú madre también ha dicho que no. Somos sus padres, ella es una menor.
- ¿Acaso tú le mandaste una autorización a la madre de Rocco en su mochila de la escuela? - digo.
- Renn... - oigo decir a Rocco por lo bajo, en tono de reproche.
- No. Renn nada. - digo yo firme. - El que da la ordenes y toma las decisiones ahora en el clan, soy yo. YO. Tú me has dado el poder de hacer lo que se me cante. No solo me has criado para eso, me has pasado los genes. Así que ¿Puedes quejarte? Somos tus hijos, sus hijos, en realidad. No traten de llevarnos por el camino contario, cuando somos iguales a ustedes. ¡Elegimos esto!
Nos quedamos mirando.
- Carajo. - dice el tío Hayes riendo. - Ahora entiendo porque he vivido tanto, ha sido para ver este momento.
- ¿Qué alguien deje sin palabras a Kian? Vaya. - sigue el tío Hardy, también riendo.
- Tenían que ser hijos suyos. - ríe la tía Marlon. - Es culpa de ustedes, semejantes cabezas duras no iba a procrear algo muy sumiso y tranquilo.
- No me hace ni puta gracias. - les dice mi padre. Me mira. - Largo de aquí, no quiero verte hoy, porque no prometo contenerme si me dan ganas de dispararte.
- Bien por mi. - me doy la vuelta y salgo.
Veo el auto de Evan estacionarse y bajan junto con Mason.
- ¿Se termino la fiesta? - pregunta Evan.
- Para mi si.
- ¿Qué ha pasado? - pregunta Mason.
- Mi padre se entero que accedí a entrenar a Arwen.
- Mierda, me perdí eso. - se queja Evan. - Tiene que haber sido épico.
- La próxima lo grabaré para ti. - digo y sigo caminando.
- ¿Para dónde vas? - me pregunta Evan.
- Volveré a la ciudad, a emborracharme en algún bar. Todo menos volver a mi departamento.
- Aguarda, te llevo. - sigue diciendo.
Me giro y lo miro. - ¿Te vas a perder la cena familiar?
- ¿Por emborracharme? ¡Pues claro!
- Genial, vamos.
- ¿Vienes o qué? - le pregunta a su hermano.
Mason suspira. - Ya que...
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Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Teen Fiction*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
