Capítulo 112

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Hola queridos lectores!

Antes de empezar con el capítulo de hoy quería invitarlos a unirse a un grupo de Facebook que creo una lectora. Se llama "Corita Monteith libros"

Es para compartir cosas, debatir, charlas. Lo que quieran.

Me pareció una idea muy bonita, así que únanse❤

***

Renn

Sigo observándolo, incrédulo. No se cuanto tiempo paso en el que no salgo de mi asombro. La verdad es que me cuesta imaginarlo, pero al observarlo, a pesar de sus tonalidades oscuras de su cabello y sus ojos, en su rostro veo a mi madre. Esa sonrisa que de alguna forma logra cautivarme es porque es igual a la de ella, esa sonrisa angelada. Es un buen contraste y la vez una buena combinación la de la sonrisa dulce y esos ojos profundos que dan temor.

Sonara loco, pero siempre tuve esa sensación al ver a mi madre, que una parte de ella se encontraba rota, que su mirada escondía dolor en ciertas ocasiones, al igual que su sonrisa. Nunca le di importancia. Primero porque creía que solo eran suposiciones mías. Segundo, porque estaba en un momento de mi vida en el que era muy egoísta y solo me preocupaba por mi mismo.

- Me crio mi abuela. - sigue diciendo, luego de darle un trago a su vaso y se sienta en la punta de la larga mesa. - Murió cuando yo era un niño, así que luego de eso los primos de mi padre cuidaron de mi. Claro, los que quedaban, luego de que tú padre acabara con ellos, en dos ocasiones. La segunda vez querían recuperar a mi madre para llevarla de vuelta conmigo.

Lanzo una risa burlona. - Vamos, tienes ya unos que... ¿30 años? ¿En verdad me vas a decir que te crees esa mierda? ¿Qué no miras películas?

Ríe también. - Estoy por cumplir 33 años, de hecho. - dice. La edad de Mason, tiene que haber sido por esa época. Ósea que es cinco años mayor que yo. - A ver Renn, ¿Qué versión me vas a contar tú? ¿Esa en la que mi madre es un hada que los malos me arrebataron de sus brazos?

- ¿Tú retorcida familia te ha dicho que tú padre abusó de mi madre? Lamento ser yo quien te lo diga, pero fuiste el resultado de una violación. Yo que vos doy las gracias de siquiera estar aquí. Porque mi madre decidió tenerte, no aborto.

Se queda observándome. - Acabo de decirte mi edad. Ponte en mi lugar. 30 años oyendo como Kian Marshall arruinó al clan Vólkov y a la posibilidad de que yo tenga una familia, ¿y ahora quieres que crea en un minuto tú versión?

- ¿Qué gano con mentirte? Mira... me has dejado helado con lo que me has dicho y debería dudar de lo que me dices, pero no lo hago, ¿sabes por qué? porque te veo reflejado en mi madre. Ella es la mejor mujer que conozco, es fuerte y decidida. Ha pasado por tanta mierda que solo ella sabe. Y puede que haya cosas que no sepa de ella, pero se que no ha sido su intención deshacerse de ti. Su razón abra tenido. ¿Y quieres saber algo que me confeso? A pesar de la mierda que le ha hecho tú padre, ella aún después de años, lo guarda en su corazón con cierto cariño.

- Tengo que admitir que tú lado de la historia es conmovedor... en cierto modo.

Suspiro con fastidio y me siento en una de las sillas que rodean la mesa. - ¿Por qué diablos me has traído aquí? - pregunto. - En lugar de escuchar algo que no me crees de todos modos, ¿por qué no agarras un arma y me disparas? Fin del juego. Jaque mate, si prefieres ese termino.

- ¿Y quitarle la diversión? - dice riendo. La sonrisa se borra de su rostro, ahora tiene cierto aire melancólico. Posa su vista en el fuego de la chimenea. - Cuando cumplí los 18 años, me compré el boleto de avión y vine a Nueva York. Quería conocerla. Lo poco que sabía era por los artículos que leía en las noticias. Había leído que iba a ver una gala anual que hacían todos los años para ayudar a alguna fundación. Casualmente era el día de mi cumpleaños. Así que me vine con la esperanza de verla, de intentar hablar con ella. Solo quería un por qué. ¿Por qué no me quiso? ¿Por qué nunca intento ponerse en contacto conmigo? ¿Tan poco le importe? - hace una pausa, tiene su mirada algo ida. - Llegué hasta ese elegante salón donde era la fiesta. Yo estaba al otro lado de la calle, el lugar se encontraba lleno de periodistas y fotógrafos. Hasta que llego un auto negro y de allí bajo una hermosa mujer rubia, con un bonito vestido verde esmeralda. Quede anodado por un largo tiempo. Me hizo comprender porque mi padre perdió la puta razón por ella. - suspira con pesar. - Luego un hombre la tomo del brazo y dejo un beso en su mejilla. Lo reconocí como Kian Marshall. Y por ultimo se les unieron sus dos hijos. - me mira. - Te veías muy elegante con ese smoking. Y Arwen estaba adorable también con ese vestido y sus dos coletas. Eran una perfecta y linda familia. ¿Y yo a cambio que tuve? Nada. Solo un montón de desconocidos susurrándome al oído lo que debía pensar, lo que debía sentir, lo que tenía que hacer. Te sorprenderá las de veces que he oído la frase "destruir al clan Marshall". No soy idiota, no me creía todo tal cuál me lo decían, siempre hay dos versiones de una historia. Dicen que uno puede ser el villano, de una mal contada. - me observa fijo. - Te preguntaras ¿por qué la cosa es contigo y no con mi progenitora?

Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora